miércoles, 17 abril, 2024
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Ábalos no es el problema

El arbitrario cesarismo de Sánchez se ha convertido en una trampa letal para el propio presidente y en un serio peligro para España

El verdadero problema para Sánchez y el PSOE no es Ábalos sino el cesarismo ejercido por el presidente, tan arbitrario como que en él cabe una promesa y su incumplimiento, una verdad y su mentira, un delito de lesa constitucionalidad y su amnistía, un discurso de honradez y la corrupción, un cargo público de alto nivel y un portero de puticlub ejerciéndolo. El episodio Ábalos, gravísimo para todos y especialmente para el PSOE y para Sánchez, cierra la trampa que el presidente ha ido construyendo alrededor suyo a base de hacer sanchismo, en lugar de hacer política, constitucionalidad y patriotismo.

Sevilla.-

El cesarismo tiene estas cosas. Como todo depende del césar y es el césar el que reparte cargos, prebendas y privilegios, pues, lógicamente, en esa nómina suelen colarse los pillos. Todavía no hemos olvidado al Tito Berni cuando se nos aparece en carne mortal el Tito Koldo, otro suceso de máxima gravedad para quienes permiten este tipo de cosas, o no las saben ver, o hacen la vista gorda cuando las ven, o las tres opciones a la vez.

Si Sánchez lo fio todo a José Luis Ábalos, como lo fía todo a Tezanos -ese genio de la prospectiva electoral- y a tantos otros subordinados y segundones de medio pelo o de pelo entero -muchos de ellos sin formación, o con estudios elementales que no les capacitan para los cargos y puestos que el césar reparte, políticos que jamás se han ganado la vida en el sector privado y que, cuando cesan o les echan, no tienen dónde ir-, es lógico que ellos lo fíen todo también, en el tercer escalón, a gente como Tito Koldo, Tito Berni y similares.

CANTADO QUE NO DIMITIRÍA

Entre los compañeros, colegas y tertulianos con los que a menudo comento lo que sucede, cuando estalló el caso Koldo todos dijeron que Ábalos dejaría el escaño. Todos menos yo. Argumentaban que Ábalos es un hombre de partido, un tipo leal y disciplinado y que eso conduciría a la salida honrosa de su abandono del escaño y de la política.


La corrupción tiene muchas formas y el CIS de Tezanos es una de ellas, instaurada y alentada por su beneficiario, el sanchismo.


Pero yo dije a mis compañeros, asegurándoles que no dejaría el escaño, que Ábalos no tiene regreso posible a la vida privada para ganarse el pan y, además, corre el peligro de que lo empapelen. Era evidente que no iba a dejar el sustancioso sueldo y las prebendas como diputado, ni iba a renunciar a ese aforamiento que le protege en primera instancia de posibles consecuencias judiciales.

LOS “FIELES” AL CÉSAR

El césar Sánchez ha ido promocionando a los fieles iniciales, como Ábalos, y ha rescatado de la durísima discrepancia a los fieles sobrevenidos por la fuerza de las circunstancias, siendo estas la manduca y el poder, así de crudo. De este modo, personajes tan contrarios de partida al sanchismo como Pachi López y Susana Diaz, por poner dos ejemplos palmarios, que echaban pestes de él y lo tiraban por los suelos, están ahora calladitos y aduladores a la sombra del césar que les da de comer y de figurar. Y así todo. Cualquiera de ellos, fieles de origen o fieles sobrevenidos, si fueran protagonistas de un escándalo como el que ha destruido definitivamente a Ábalos, y fueran “invitados” a abandonar escaños, sueldos y privilegios, se revolverían contra el césar, porque lo único que les mantiene atados a él es la pasta y el poder que les da graciosamente.


El argumento de los avances sociales es falso en una España que ha retrocedido en todos los indicadores y está a la cola de la UE.


Esta es la trampa del sanchismo, el círculo de posibles falsos rebeldes que se alzarán en armas en cuanto se les toquen la manduca y los privilegios, y aquí es donde el césar muere a plazo fijo, apuñalado finalmente por los Brutos que hasta ese momento lo “adoraban”.

SÁNCHEZ NO PUEDE NI PISAR LA CALLE

Después de la debacle en las elecciones gallegas, la casi absoluta pérdida de poder parlamentario -ahora solo tiene 120 diputados de 350 tras la “traición” de Ábalos, aunque el espejismo de los apoyos extremistas dé otra impresión, pero que fallarán en cuanto ya no sea posible darles “lo siguiente”; y la mayoría absoluta del PP en el Senado-; de poder autonómico -el sanchismo solo conserva 3 de las 19 autonomías, contando Ceuta y Melilla, y una de ellas, Castilla-La Mancha, es muy crítica con él-; de poder municipal -el sanchismo sólo conserva una decena de las 52 capitales de provincia, sin contar los centenares de localidades menores perdidas-; de poder público y social -por eso Sánchez se refugia en los Goya o en un desfile de Devota&Lomba, en lugar de hacerse presente en el Barbate de los guardias civiles asesinados por narcos, o en los colapsos de las tractoradas, o en la España de la sequía, o en la Valencia del mortífero incendio de hace unos días, porque sabe que ya no puede presentarse en público y solo acepta actos cerrados de controlado aforo-; y de influencia internacional -hasta el punto de que una potencia menor como Marruecos es capaz de ningunearlo hasta el ridículo-, y después de los titos Berni y Koldo y del exhermano Ábalos, Pedro Sánchez es un púgil noqueado que se mantiene artificialmente en pie gracias a la, letal para él, asistencia de Restar, Podemos, ERC, Bildu y Junts, que le dejarán caer en cuanto lo consideren oportuno, en función de los intereses de sus ámbitos y territorios.


La trampa terminarán de cerrarla los separatistas y las elecciones sucesivas de este año.


Cuando un dirigente no puede pisar la calle, porque de inmediato será abucheado y corrido por la ciudadanía, ya ni siquiera es el césar que se creyó ser, sino un pelele sostenido en su triste escenario por esos hilos que hemos citado y que en cualquier momento le soltarán.

EL ARGUMENTO DE LA “POLÍTICA SOCIAL”

Esta es la realidad, por mucho que las ensoñaciones de una parte todavía amplia del electorado -clientelar o no, ingenuo o no- argumente en su defensa que el sanchismo está haciendo política social, cuando la realidad es la contraria en un país de paro creciente, empleo precario disfrazado, inflación en aumento, gasto público sin control, deuda pública desbocada, desbordamiento del problema migratorio, caída hasta el puesto 22 entre los países de la UE en evolución del PIB, caída hasta el puesto 18 en materia de paro, caída del poder adquisitivo de las familias de un 5,5% en relación con 2019, y, en cambio, el triste honor de ser el segundo país de la Unión en subida de impuestos.

En resumen, en el período sanchista España ha caído a la cola de Europa en todos los capítulos, según el Indicador de Gestión Económica (IGE), que los lectores pueden consultar en Internet. Por si fuera poco, nuestro país está sufriendo el chantaje insoportable de minoritarias fuerzas independentistas y Sánchez ha accedido a indultos, amnistías, traspasos multimillonarios de dinero y competencias, y cesiones vergonzantes -como retirar a las fuerzas de orden público nacionales de ciertos territorios-, entre otros abusos, a cambio de nada, porque los implicados dicen que lo volverán a hacer, y la ola independista ya se extiende con fuerza incluso a Galicia y a otras regiones.

Ni siquiera se sostiene el argumento de la ejemplaridad exhibido esta vez contra Ábalos, porque la corrupción tiene muchas formas, algunas de ellas, toleradas y alentadas por el sanchismo, como la permanente prevaricación del CIS que, en manos de Tezanos, utiliza ingentes cantidades de dinero público para emitir ridículas profecías en beneficio del sanchismo, profecías que nunca se cumplen y que solo tratan de perjudicar al resto de partidos discordantes.

La trampa que él mismo ha ido trazando se ha cerrado en torno al césar y la salida ya es muy difícil, casi imposible, como se verá, después de lo visto en Galicia, en los próximos comicios de este año.

(José María Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son AbeceImagindario (fotolibro, Fundación Caja de Badajoz), Lencero, el hombre que no se encontró a sí mismo (biografía, Fundación Caja Badajoz), y Susana Leroy (novela, Fundación José Manuel Lara/Grupo Planeta).

SOBRE EL AUTOR

José María Pagador Otero

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