Julita de la Cruz, la transparencia

La creadora ha hecho del arte su vida y de su vida, un arte

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La pintora, con una de sus nietas entre fragmentos de dos de sus obras, toda transparencia.
La pintora, con una de sus nietas entre fragmentos de dos de sus obras, toda transparencia.

Es una sembradora de luz. Su personalidad, como artista y como ser humano, está construida con luz. Por eso es luz lo que derrocha en sus cuadros y en su trato. Hacer de eso un arte es dominar la transparencia -que es la ida y la vuelta de la luz-, crearla y luego, compartirla con los demás. Y convertir en luz también los problemas y el dolor, y darles salida en forma de belleza. Julita de la Cruz, esta artista extremeña espléndida, reside en un universo de modestia que ha impedido hasta ahora el reconocimiento del gran público. Su humildad, su ausencia de vanidad, ha imposibilitado el eco que merecen su obra y su vida. Pero ya es hora de que eso cambie.

Badajoz, Extremadura.-

Se llama Julita, no Julia. Julita de la Cruz Otero. Es decir, su nombre es su nombre, no el diminutivo de otro nombre. Su abuela materna se llamaba igual y, como a ella, le molestaba cordialmente que la llamaran Julia, como si la equivocada fuese ella. Lleva el nombre de Julita de Licaonia, la santa martirizada por Domiciano junto a su hijo Quirico. Y, de hecho, su nombre ha sido un pequeño martirio a lo largo de su vida, por el empeño de tantos en llamarla Julia y su necesidad de corregirles desde su extremada educación y modestia.

Recibiendo una clase magistral de Antonio López en Yuste.
Recibiendo una clase magistral de Antonio López en Yuste.

Lo mismo le pasaba a su abuela, Julita Román Capote, escritora de poesías, una de sus antepasados de quienes a ella la viene la vena artística, entre ellos, y en primer lugar, su madre, Eugenia Otero Román, gran mujer y apreciable artista, que practicó la pintura durante gran parte de su vida, compaginando su arte con la lucha cotidiana para sacar sola adelante, con enorme dignidad y acierto, nada menos que a cinco hijos, porque perdió a su marido, Diego de la Cruz Coronado, en un desgraciado accidente de circulación siendo muy joven; un empeño admirable, la familia y la pintura, que practicó hasta edad avanzada mientras la salud de sus ojos se lo permitió, sin quejarse por perder la luz, siendo que necesitaba esa luz para pintar, con la resignación de su sabiduría y de su fe. Pero su legado es precisamente esta luz que es la principal materia prima con la que su hija Julita sigue realizando su obra. Tres generaciones de mujeres de luz. Y luego, las hijas y los nietos.


La artista fue seleccionada por el gran pintor Antonio López como una de los contados participantes en uno de sus solicitados seminarios.


Por la rama de su padre le viene también a Julita de la Cruz la vena artística, porque su tío y hermano de aquél, Guillermo de la Cruz Coronado, fue un reconocido escritor, poeta, profesor y académico. Y siguiendo el río de la vida, tan transparente y fecundo en su caso, Julita de la Cruz ha dejado asimismo la semilla del arte en sus dos hijas, Lara, magnífica bailarina y profesora de ballet clásico, y Marta, licenciada en Historia del Arte, en fase de realización de la tesis doctoral. Ahora, abuela ella a su vez de cuatro nietos, ha cortado por voluntad propia la saga de las Julitas en la familia, oponiéndose cariñosamente a que bautizaran como Julita a una de sus nietas, para que esa niña no tenga “el problema con su nombre que iba a tener toda su vida, como lo he tenido y lo tengo yo”, dice jovialmente.

Una de sus bellas composiciones florales.
Una de sus bellas composiciones florales.

FAMILIA Y ARTE

Julita de la Cruz, como su madre, ha sabido compaginar la dedicación amorosa y constante a su familia con la pintura. Durante años tuvo que dar prioridad, como madre, a la atención y el cuidado de sus hijas, y, como funcionaria pública, al trabajo diario con el que llevar el sustento a casa, doble labor, casi nunca reconocida, de tantas mujeres ejemplares. Pero, tras la emancipación de las chicas y su propia jubilación, Julita se entregó de lleno a sus dos pasiones, la pintura y la poesía, que sigue cultivando con ahínco a sus setenta años, con el mismo espíritu de juventud y creatividad con que lo hacía su madre.


A Julita le viene el arte por vía materna y paterna, y ella ha sabido transmitirlo también a sus hijas.


Su historia personal, como la artística, es admirable, porque no solo ha recibido de sus antepasados una inclinación que ella ha desarrollado hasta la excelencia y que, además, ha sabido transmitir también a sus descendientes, sino, lo que es más sobresaliente, ha logrado convertir sus dificultades y su dolor -perdió súbitamente a su padre adorado cuando solo tenía 14 años, luego le llegó el divorcio, más tarde vio morir prematuramente al mayor de sus hermanos varones, y siempre ha trabajado duramente para sacar adelante a su familia, y ahora, para ayudarles en todo lo que puede- en la luz que regala a los demás a través de su obra pictórica y a través de su trato humano y sus versos.

Pintando del natural en el campo de la familia.
Pintando del natural en el campo de la familia.

HERENCIA VALIOSA

En lo humano, la rectitud, la honradez y la entrega a los demás, heredadas de su padre, son sus cualidades más destacadas. A su progenitor, Diego de la Cruz Coronado, todavía le recuerdan en Fuente del Maestre y en Granja de Torrehermosa (Badajoz) como el gran alcalde que fue de ambas localidades, siempre preocupado de los más humildes y de la escolarización de todos los niños del pueblo. Y de su madre ha recibido Julita la dulzura, el coraje, la constancia, la ausencia de todo resentimiento y, por supuesto, la pasión por la pintura.


Aunque ha pintado y dibujado siempre, el año 2000 fue decisivo en su trayectoria, con su primera exposición colectiva.


El retrato y la trayectoria de esta artista, todavía desconocida para el gran público a pesar de su vasta obra y sus numerosas exposiciones, no se entenderían sin estos detalles personales que la humanizan como a pocos. Porque es de esa valiosa, dura y brillante -como el diamante- materia prima acumulada en su espíritu, de donde ella extrae la luz y la transparencia -la ida y la vuelta de la luz- que imprime a sus obras y a su vida. Los golpes de la existencia no solo no la han endurecido, sino que la han hecho mejor de lo que ya era. Si es un gozo contemplar sus cuadros, tanto lo es también su intimidad y su amor para quienes tenemos la suerte de tenerla espiritualmente cerca.

Uno de sus espléndidos bodegones.
Uno de sus espléndidos bodegones.

EL DECISIVO AÑO 2000

Su historial público como pintora empieza con el actual siglo, cuando, en los primeros años 2000 principia a participar en exposiciones colectivas y realiza su primera individual. Al observar su obra sorprende -dada su pericia técnica- que su formación haya sido en primer lugar autodidacta, consolidada luego con sus observaciones, lecturas y viajes, y con sus estudios en la Escuela de Bellas Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí” de Badajoz entre los años 1999 y 2006, titulándose por dicho centro en Dibujo al Natural y en Procedimientos Pictóricos.


Por encima de los problemas de la vida, Julita ha sabido convertir el dolor  y las dificultades en luz.


De su alto nivel en aquellos años de estudiante da idea el hecho de que el gran pintor Antonio López la seleccionase como una de los contados participantes para el Curso Internacional de Verano de Pintura que él impartió en Extremadura, y que tuvo lugar en julio de 2003 en el Monasterio de Yuste (Cáceres), organizado por la Universidad de Extremadura y la Fundación Academia Europea de Yuste. En ese seminario Julita destacó como la gran artista que ya era, con las obras que realizó bajo el magisterio de Antonio López, entre ellas, un soberbio retrato del prior del monasterio.

Realizando el gran retrato de fray Francisco de Andrés, prior de Yuste y amigo de la artista.
Realizando el gran retrato de fray Francisco de Andrés, prior de Yuste y amigo de la artista.

Después, poco a poco ha ido desarrollando una carrera en notable progresión centrada en la pintura y el dibujo, con espléndidos resultados en sus temáticas de flores, paisajes, figuras, retratos o bodegones, con un estilo sobrio y eficaz, rayando a veces cuasi en la abstracción, que consigue el mejor de los efectos con unas pocas pinceladas, y que bebe de lo mejor que ha dado el arte moderno.


La artista ha realizado numerosas exposiciones en España y Portugal.


Su armonía de composición y de color es notable, y en sus temas florales alcanza una delicadeza que transmite un mensaje bellísimo, haciendo hablar a las flores con el lenguaje profundo de la naturaleza, a la que ella da voz y expresión permanente. El equilibrio y la elegancia son regla en toda su obra, bajo la que trasluce lo extraordinaria dibujante que es. Se nota que la genética pictórica de Julita, además de con los clásicos, enlaza también con los impresionistas. Hay en sus cuadros un trasfondo de artistas como Manet, Monet o Cézanne, pero también se puede vislumbrar la osadía cromática, por ejemplo, de una Menchu Gal. Domina, además, todas las técnicas, el óleo, la acuarela, el carboncillo, el pastel…, todo lo cual resulta más admirable todavía si volvemos a considerar que ella ha alcanzado en solo veinte años el nivel que a otros artistas dedicados exclusivamente a su arte les cuesta toda la vida.

Pintando flores Julita de la Cruz alcanza una singular maestría.
Pintando flores Julita de la Cruz alcanza una singular maestría.

FLORES Y MAESTRÍA

Como retratista es certera y captadora del espíritu del personaje, pero donde alcanza la maestría es con sus flores. Esos cuadros de luminosos bouquets colocados en toda clase de recipientes transparentes u opacos, pero brillantes siempre, son la mejor expresión de su alma. Por ahí accedemos a su limpia transparencia como artista, como profesional, como mujer y como persona. Y es esa trasparencia, que ella da a manos llenas (fulgor que va y viene de ella), la que engancha en sus exposiciones; esa claridad y esa luz que le son propias.

La artista, en una de sus numerosas y exitosas exposiciones.
La artista, en una de sus numerosas y exitosas exposiciones.

En Julita de la Cruz, la artista y la persona son indisociables porque, en su caso, y como pocas veces se ve en el muy proceloso mundo del panorama creativo -donde hay tanto falso relumbrón y tanta contradicción entre la obra y la vida-, la vida y la obra son las dos caras armónicas e inseparables de su valiosa moneda. Julita de la Cruz, pintora y ser humano, es transparencia. Y es esa luz interior suya, tan potente, lo que nos regala a través de sus cuadros, con la pericia compositiva y técnica de los verdaderos artistas.

La artista domina el paisaje, como las demás temáticas.
La artista domina el paisaje, como las demás temáticas.

En el mundo de la creación, son muchos los que hacen del arte su vida, pero son muchos menos los que, además de eso, consiguen hacer de su vida un arte. Julita de la Cruz lo ha conseguido y, por eso, los beneficiarios de esa luz estamos (estoy) en deuda con ella. Y por su lección de humildad y modestia personal y profesional, siendo la gran artista y la extraordinaria persona que es. La mayoría presume con mucho menos.

Con sus hijas y sus cuatro nietos, como la gran madre y abuela que es.
Con sus hijas y sus cuatro nietos, como la gran madre y abuela que es.

Dice la gran escritora mexicana Ángeles Mastretta en uno de sus relatos, que “la libertad viene de la luz que tienen dentro quienes nacen con ella puesta”. Julita de la Cruz -o Julita de la Luz- es uno de esos seres creadores que nacieron con luz. Por eso la transparencia es su particularidad personal. De ahí la libertad de haber creado un mundo más bello. Ese es su atributo y su legado.

Trabajando en su estudio.
Trabajando en su estudio.

JULITA DE LA CRUZ OTERO, PINTORA Y POETA

FORMACIÓN

*Titulada en Procedimientos Pictóricos y en Dibujo al Natural por la Escuela de Bellas Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí” de Badajoz (1999- 2006). Badajoz, 1999- 2006.

* Curso Internacional de Verano de Pintura impartido por Antonio López, Universidad de Extremadura y Fundación Academia Europea de Yuste. Monasterio de Yuste, julio 2003. Fue seleccionada por el propio pintor.

* Diplomada en Ciencias de la Educación por la Universidad de Extremadura, 1966-1969.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

2018.- “Entre pétalos”, pintura. Sala Ámbito Cultural. El Corte Inglés, Badajoz.

2007.- Pinturas. Sala de exposiciones del Gran Hotel Casino de Extremadura, Badajoz.

2006.- Exposición itinerante por Extremadura. AUPEX (Asociación de Universidades Populares de Extremadura). Septiembre 2006-enero 2007.

2005.- “Aires del Sur”, Sala de Exposiciones de RTVA (Canal Sur). Isla de la Cartuja, Sevilla.

2004.- “Rostros y pinturas de Portugal y España”. Hotel da Cartuxa, Évora (Portugal).

2002.- “Retratos y pinturas”. Sala de exposiciones de Caja Badajoz, Almendralejo (Badajoz).

2001.- “Retratos y pinturas”. Sala central de exposiciones de Caja Badajoz, Badajoz.

EXPOSICIONES COLECTIVAS

Desde el año 2000 ha participado en cerca de 40 exposiciones colectivas en Extremadura y en otras regiones de España, entre ellas, muestras de la Asociación PRISMA, Universidad de Extremadura, MAPFRE, Diputación de Badajoz, Escuela de Bellas Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí” de Badajoz, y de diversos certámenes nacionales e internacionales.

PREMIOS Y DISTINCIONES

2007.- III PREMIO DE DIBUJO. Escuela de Bellas Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí” de Badajoz.

2006.- Seleccionada XXX Concurso Nacional de Pintura. Ayuntamiento de Mora, Toledo (Toledo).

2005.- II PREMIO DE DIBUJO. Escuela de Bellas Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí” de Badajoz.

2005.- Seleccionada I Concurso de pintura “Bodegas Estévez”. Jerez de la Frontera (Cádiz).

2004.- Seleccionada I Certamen Nacional de pintura “Ciudad de Torrejón de Ardoz” (Madrid).

2004.- I PREMIO en el III Concurso- Exposición “Centro C. Conquistadores” de Badajoz.

2004.- Seleccionada V Certamen de pintura de la Feria Internacional Ganadera de Zafra. (Badajoz).

2004.- Seleccionada en el II Certamen Bienal de pintura y fotografía “Francisco Luna”. Centro de Iniciativas Turísticas, Zafra (Badajoz).

2004.- Seleccionada en el IX Certamen de Pintura “S. Soria”. Excmo. Ayuntamiento de Benissa (Alicante).

2003.- Seleccionada en el Premio de Dibujo “Provincia de Guadalajara”. Diputación Provincial de Guadalajara.

2003.- Seleccionada en el VI Certamen de pintura de la UNED. Plasencia (Cáceres).

2003.- II PREMIO  VII Exposición “La mujer en la pintura”. Ayuntamiento de Badajoz.

2003 y 2002.- Seleccionada en el III y en el II Certamen de pintura “Vinos de Valdequemao”. Villafranca de los Barros (Badajoz).

2002.- Seleccionada en el I Concurso-Exposición “Centro C. Conquistadores”. Badajoz.

2002.- Seleccionada VI Exposición “La mujer en la pintura”. Ayuntamiento de Badajoz.

2002.- Seleccionada en el II Certamen de pintura “Timoteo Pérez Rubio”. Ayuntamiento de Oliva de la Frontera (Badajoz).

2001.- Seleccionada V Exposición “La mujer en la pintura”. Ayuntamiento de Badajoz.

2001.- Seleccionada L Certamen Nacional de pintura de Gibraleón  (Huelva).

2001.- Seleccionada II Certamen de pintura de la Feria Internacional Ganadera de Zafra. (Badajoz).

2001.- Seleccionada V Premio Internacional de pintura “Indalecio Hernández”. Ayuntamiento de Valencia de Alcántara (Cáceres).

OBRA LITERARIA

Como escritora y poeta ha participado en numerosos pregones, recitales y festivales poéticos y artísticos, y ha colaborado en diversas publicaciones literarias.

Es autora del Libro El despertar de la libélula. Ediciones Crearte, 2017.

Ha obtenido los siguientes premios literarios:

2012.- Primer premio I Concurso literario “Un cuento para mis nietos”. Universidad de Mayores de Extremadura.

2012.- Seleccionada en el IX Concurso de poesía y en el X Concurso de relatos. Universidad de Oviedo.

2017.- Primera finalista II Certamen literario “Entre Pueblos”. Ayuntamiento de Azuaga (Badajoz).

CONTACTO

julitadlco@gmail.com

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

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