Gregorio González Perlado, uno de los grandes poetas españoles de hoy

El autor madrileño es autor de algunos de los más bellos títulos de las últimas décadas

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El poeta en su pujante madurez.
El poeta en su pujante madurez.

Hay autores de primer nivel, poetas, novelistas, dramaturgos, que por azares del destino y para desdicha del gran público tardan en traspasar la veleidosa frontera de la fama. Hoy traemos a nuestras páginas a un gran poeta español que merece reconocimiento general, por la calidad de su obra, por la trayectoria creativa y de servicio de su vida y por el delicado aroma que exhala su fecunda introversión, esa timidez disfrazada de aspereza que le conocemos los que hemos convivido con él en este movido mundo del periodismo. Lo diremos con uno de sus propios versos: “Escribe de cuanto precise tu afecto”. Y es afecto y admiración hacia él lo que aquí nos mueve hoy.

Tuve la suerte de conocer a Gregorio González Perlado a finales de los años 60 o principios de los 70 del siglo pasado, no recuerdo bien la fecha, cuando ambos empezamos a hacer prácticas y a trabajar en el diario HOY de Extremadura. Desde el principio Gregorio destacó en todo como un esteta, como el creador que es, en sus artículos, en su manera de concebir el periodismo, en su capacidad para dotar al medio de la mejor imagen y la mejor viabilidad visual y gráfica. Gran diseñador, artista en suma en todo lo que tocaba y toca, él fue el autor de varias de las extraordinarias remodelaciones gráficas de aquel periódico de provincias que fue uno de los mejores de España, y el creador de suplementos y números extraordinarios de gran repercusión y éxito.

No fuimos entonces muy amigos, aunque los dos nos sentimos cofrades en esto de la poesía. Tal vez nuestras respectivas timideces y nuestras disfrazantes asperezas hicieron de nosotros entonces -seguramente por causa de nuestra juventud- un jardín de senderos que se bifurcan. Pero la vida que es sabia y, a veces, también generosa, nos ha vuelto a reunir al cabo no de los años, sino de las décadas: los dos periodistas, los dos poetas, los dos enamorados y los dos partícipes de una misma rebeldía que no se aviene a asumir lo inasumible.

Desde esta óptica del reencuentro y de la admiración siempre sentida por su obra, le presentamos hoy a nuestros lectores como el gran poeta que es, reproduciendo al final de estas líneas el regalo de algunos de sus poemas más recientes. Su vida artística y profesional -si es que pudieran diferenciarse- está llena de entusiasmo y acción. Además ha ostentado destacados cargos relacionados con la gestión cultural y ha sido editor y promotor de numerosas actividades literarias y culturales. Una vida fecunda, en fin, que sigue en plena marea de experiencias con la sabiduría que da la edad.

POETA

Gregorio Gonzáles Perlado nació en Madrid el 25 de agosto de 1947. Además de centenares de artículos periodísticos y de prólogos de antologías, ha publicado diez libros de poesía: Viejas ceremonias para una tarde de lluvia (Colección Álamo, Salamanca, 1972). Estación término (Editorial Esquina Viva, Extremadura, 1979). Todo lo que no es música se confunde en el silencio (Universitas Editorial, Extremadura, 1980). Generación perdida (Colección Álamo, Salamanca, 1981). Patria del nunca volver (Cuaderno Kylix, Extremadura, 1987). Cariátide (Colección La Centena, Editora Regional de Extremadura, 1993). Al cabo, nada os debo (Editora Regional de Extremadura, 1995). Es decir, nunca (Issuu Inc., 2018). Los escarpes de la edad (Issuu Inc., 2019).

PERIODISTA

Licenciado en Periodismo, desde 1971 hasta 19784 fue redactor y jefe de Sección de Edición del diario Hoy de Extremadura. Una etapa en la que asumió también otras funciones como responsable de los dos rediseños del diario, redactor jefe interino y director de los dos suplementos semanales TS y Seis y Siete.

Gregorio González PerladoEn 1976 y 1977 realizó cursos de diseño periodístico en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra.

Desde 1975 hasta 1978 fue subdirector y gerente de Hoja del Lunes, de Badajoz, semanario de la Asociación de la Prensa local. Junto a otros cuatro periodistas constituyó una de las primeras sociedades de redactores creadas en España, que inició un plan de saneamiento del periódico y llevó a la Hoja a triplicar su tirada en un año y a obtener beneficios en el segundo ejercicio.

Desde 1980 hasta 1984 trabajó en una segunda etapa en el diario Hoy, en el que ocupó el cargo de jefe de Edición, Diseño y Confección.

Desde los inicios de 1989 hasta finales de 1994 trabajó en la Redacción de Gaceta de los Negocios, entonces diario del Grupo Zeta –“actualmente con una grande y peligrosa radicalización hacia la ultraderecha”, según manifiesta él mismo- del que fue miembro fundador y en el que ingresó como jefe de Sección de Sociedad.

En 1990 accedió a la jefatura de Edición de dicho diario. En 1991 fue nombrado redactor jefe de Edición. Y en 1992 ascendió a subdirector de un área que se constituyó entonces, para responsabilizarse de la organización del trabajo de treinta y cinco profesionales pertenecientes a las secciones de Edición, Diseño, Imagen, Documentación y Archivo, Fotografía, Cierre e Informática.

En el inicio del año 1995 fue nombrado subdirector del periódico La Información de Madrid, puesto que ocupó hasta el cierre del diario. De él dependió la información referente a la capital del Estado y a toda la comunidad autónoma.

EDITOR Y GESTOR CULTURAL

Desde 1973 hasta 1980 fue director de la Editorial Esquina Viva, de la que había sido cofundador.

En 1978 y 1979 fue director y responsable de la puesta en funcionamiento del Gabinete de Comunicación de la Junta de Extremadura, en el inicio del proceso autonómico.

De 1980 a 1984 fue presidente de la Asociación de la Prensa de Badajoz. Durante ese mandato creó y convocó los premios literarios Adolfo Vargas Cienfuegos y Antonio García Oriozabala, de los que fue presidente del jurado.

En 1984 la Junta de Extremadura creó la Editora Regional de Extremadura, encargándole su dirección y el desarrollo de las colecciones de poesía, teatro, novela y ensayo, así como el periódico cultural Anaquel, la revista del mismo nombre y los Cuadernos populares, para divulgar la cultura y tradiciones de la comunidad autónoma. Se introdujo también en el campo audiovisual, con la publicación de vídeos, realizados en el taller de audiovisuales dependiente de la Editora, y en la edición de discos y casetes de música.

Gregorio González PerladoDesde finales de 1984 hasta finales de 1988 fue director general de Acción Cultural de la Junta de Extremadura, un organismo encargado de desarrollar la infraestructura cultural de la comunidad autónoma y de promocionar la literatura, el teatro, el cine, las artes plásticas, la música, así como de la creación de centros de cultura en los municipios y de constituir una red estable de teatros públicos. De su Dirección General dependieron, como centros estables, la Editora Regional de Extremadura, el Centro Dramático de Extremadura y la Joven Orquesta de Extremadura.

Desde el año 1984 hasta 1988 fue miembro del Patronato del Festival de Teatro Clásico de Mérida.

En 1995 constituyó la sociedad de comunicación y ediciones Drácena, junto a otros dos socios fundadores. En ella trabajó como director general de Ediciones.

En enero de 1996 fusionó Drácena con la marca Laswell, para constituir, en compañía de otros tres socios, la sociedad limitada Laswell Drácena, empresa de servicios integrales especializada en la elaboración, puesta en marcha y desarrollo de planes de comunicación, publicidad, asesoría, diseño gráfico, imagen y ediciones periódicas. En ella trabajó hasta 2002 como socio-director general de Ediciones y Publicaciones, responsable directo de las publicaciones periódicas y, en concreto, de los periódicos culturales editados desde 1998.

EN EL FESTIVAL DE TEATRO DE MÉRIDA

Desde el año 2001 hasta 2005 fue jefe de Prensa y Comunicación de la oficina estable del Festival de Teatro Clásico de Mérida. En 2004 fue el comisario de la exposición antológica El festival en dos siglos, organizada desde la muestra emeritense con motivo de sus 50 ediciones.

En 2004 dirigió la edición del libro Mérida, los caminos de un encuentro popular con los clásicos grecolatinos, escrito por José Monleón y dedicado a desarrollar la historia del festival emeritense desde su creación. En 2010 volvió a dirigir la segunda edición del libro, corregido y ampliado.

A finales de 2005 el comité ejecutivo del Festival le nombró coordinador de la muestra.

Desde finales de 2007 hasta los últimos días de 2008 dirigió y desarrolló el programa Xirgu 33, conmemorativo del 75 aniversario del Festival de Mérida, dedicado íntegramente a recordar y valorar la figura de Margarita Xirgu, quien, junto al director escénico Cipriano de Rivas Cherif, creó el Festival en el verano de 1933, con la representación de Medea. El programa, de ámbito nacional, incluyó tres exposiciones antológicas, un ciclo de cine. otro de conferencias, cuatro publicaciones, tres audiovisuales y certámenes de radio y periodismo. Además, el programa ubicó una estatua de bronce de Margarita Xirgu en el Teatro Romano de Mérida y dio su nombre a la plaza desde donde se accede al recinto.

Desde finales de 2008 hasta 2012 dirigió el Centro de Investigación y Documentación del Festival de Mérida, un organismo creado por el consejo rector de la muestra con el fin de acopiar, organizar y tutelar la vasta historia del festival. En el curso de los cerca de cuatro años de actuación, el Centro recuperó más de 40.000 documentos, que se pusieron a disposición pública en un portal web creado para tal efecto.

Lamentablemente, con la llegada del Partido Popular a la gobernación de la Junta de Extremadura, el Centro fue desmantelado y todos los documentos guardados en cajas que fueron a parar a un sótano. El portal web desapareció. Años después, el PSOE volvió a acceder al poder en la Junta, pero no remedió el desastre, que continúa a fecha de hoy.

Gregorio se jubiló de su dilatada labor profesional en agosto de 2012, pero sigue escribiendo.

Poemas del libro Es decir, nunca

PROPRONews
PROPRONews

TARDE EN VENTA

La distancia es infinita [como un abrazo sin dueño].

Acepta: el mundo ya no es parte de tu juego

y muchas voces faltan a tu cita de poeta veterano.

La distancia con tu recuerdo es infinita,

esta tarde en que sigues sonriendo a la lluvia

y buscas sin éxito la razón de estar vivo

por los surcos de esta tierra de blues,

de este vendaval de inconsistencias.

 

AVISO URGENTE

Estás con dos tercios de vida en tu jubón,

más de setenta recuerdos almacenas

[uno por cada año ya vivido]

¿y todavía sonríes al evocar la juventud?

No recurras a Amstrong o Sinatra,

pues si con amor eran un canto de plenitud

junto a los primeros nombres estrechados,

sin ternura, un gangster y un trompetista sudoroso.

 

PÓRTICO DE LA ABUNDANCIA

Ahora llueve.

El cielo es un mar bravío cubierto de istmos solitarios.

El curso del agua

sobre el pavimento de junio desvela tu certeza:

la vida es un destello.

Cincuenta años después

de tus viejas ceremonias para una tarde de lluvia

la poesía se graba en el papel

exactamente como entonces,

con un manso reflujo,

un registro de imágenes,

una sabiduría, una conciencia que a veces envara,

otras encadena.

Así pues, gozar de soledad es todo a cuanto aspiras.

 

25 DE AGOSTO

Estrecho la vida en torno a mi corazón,

que bombea sangre roja, más roja cada día,

y desde el corazón escribo.

Guiado por la edad, rica en conocimiento,

solidario con mis actos, concibo mi inteligencia

directamente unida a mi progreso, y no a la inversa.

La experiencia

me invita a que no anhele para mí

aquello de lo que carece la mitad de la Humanidad.

Y sé

que habríamos de morir más a la izquierda

que cuando nacimos. Tengo la certeza de que con ello me respeto.

Y me concibo.

 

LÍMITES

En la ensenada de arcilla, al borde del verano,

aceptas

que la vida se comprometa con tu cuerpo

a ofrecerte una plácida vejez,

a creer que volverá otro diciembre

y otro

y otro,

que se sucederán los años

en esta reducida ensenada de arcilla,

tan al borde del verano.

 

MANIFIESTO LÚCIDO

Ahora que te has convertido en un ente subjetivo

[con la ventana abierta a fin de no intoxicarte

tontamente con el humo del cigarro],

ahora que das pasos de tortuga con el verso,

supones que llegarás a viejo y lo harás con entereza.

Más que nada por ti mismo

[perro sabio por perro, no por años],

por el adorable tiempo que transcurre

ajeno a la felicidad, tan insufrible, tan innecesaria.

Etcétera.

 

ESPEJISMO

Escribe de cuanto precise tu afecto,

regresado del viaje al cabo del fin del mundo.

Regala tus palabras como el río sus torrenteras

al desafiante nadador escoltado por las montañas.

Alcanza la altura de tu sueño, transmite el signo del placer en los versos

que recreas

y escucha a Pavarotti, su voz de arena y caracola.

 

TRAGASABLES

Dos amantes al borde del abismo

aferran sus manos a una zarza ardiente.

Visten las palabras para encubrir su orgullo.

Las desnudan más tarde para que se extravíen

en medio de histogramas.

A la pasión le ofrecen el calibre de la lógica

como dos tragasables

habituados a caminar en el límite

ante el reducido público que les observa.

Y, finalmente, el abismo les sorprende.

 

ES DECIR, NUNCA

Aunque ninguna ley perpetúe el sueño,

nunca despertarás. Mañana serás olvido.

¿Qué restará de tan delirante liturgia?

Sólo tú, poeta, y tus cicatrices.

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