África, 4 años, la pintora más joven del mundo

Esta niña española es un caso de precocidad artística pocas veces visto

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África, en plena sesión creativa. PROPRONEWS
África, en plena sesión creativa. PROPRONEWS

Hoy, 9 de noviembre, África ha cumplido 4 años, pero su trayectoria como pintora es “larga”. Empezó a pintar recién cumplidos los tres, es decir, lleva una cuarta parte de su vida pintando cuadros. Sus obras no son el típico dibujo infantil de palos y monigotes, sino elaborados lienzos llenos de color y sentido plástico, abstracciones que podrían firmar afamados artistas. Hoy queremos presentar a esta pequeña pintora, pero no bajo el manido concepto de “niño prodigio”, sino como expresión de que el talento no entiende de edad, de que la fuerza del arte irrumpe en el alma humana desde la más tierna infancia. Hay que prestar una atención especial a estos niños superdotados, para los que el mundo es una maravillosa aventura llena de lecciones que aprender y experiencias que realizar.

África es una sensible e inteligente niña española, extremeña para más señas, pero de la que no vamos a desvelar más que su nombre, para preservar su identidad e intimidad y las de su familia. Ni siquiera diremos la ciudad donde vive ni desvelaremos ningún dato significativo de su entorno familiar. Todo eso, aparte de que es obligada la prudencia en pro de su seguridad, son datos secundarios. Lo importante aquí es la enorme potencia creativa y vital de esta niña de 4 años cumplidos hoy, enamorada de todo lo que ve de bello en el mundo e inclinada poderosamente a todo lo que pueda conocer y aprender.


África tarda 2 o 3 días en pintar un cuadro, en sesiones de 2 o 3 horas diarias.


La pintura, con ser una faceta importante de su vida, es una más de las cosas que atraen su curiosidad y estimulan su espíritu creativo. África también canta y baila, lee y estudia con una dedicación y un resultado extraordinarios, chapurrea todo lo que lleva ya aprendido de inglés, o realiza cuentas en un santiamén, o escribe con admirable dedicación, o mantiene una conversación sobre temas impropios de un niño tan pequeño, con una gran riqueza de vocabulario y una exactitud pasmosa en la expresión. Y es una gran amante de la naturaleza y de los animales, a pesar de su corta edad.

Una de las obras realizadas este año. PROPRONEWS
Una de las obras realizadas este año. PROPRONEWS

JUEGO Y ARTE

África juega a todo eso y a más. África juega mucho y se divierte con todo. Esta niña, con su disposición vitalista a hacer y a crear y a disfrutar sin cansarse, nos recuerda a todos que en realidad la vida es un juego, que el trabajo de cada cual debe ser lo que a cada uno le apasione y no lo que te impongan, de modo que ese carácter lúdico de la existencia con el que llegamos al mundo no muera con la infancia, sino que se prolongue a lo largo de la vida, hasta el final.


Todo le interesa, todo le gusta, ya chapurrea inglés y hasta se inicia en la meditación.


África tiene una moto eléctrica y monta casi como una Ana Carrasco en miniatura, y tiene una bicicleta blanca y azul, y juega con su hermano Adrián, que tiene siete años, o con su perrito Simbad, y hasta se inicia en la meditación y el yoga. Pero esta niña no viene de una estirpe de potentados -como la hija de la duquesa de Alba a la que ahora le ha dado por pintar- cuyo nivel de vida lo hace todo mucho más fácil, no. Esta niña pertenece a una sencilla familia de gente trabajadora, pero cuyos miembros, no por pertenecer al mundo de los que madrugan todos los días para ir al curro por un sueldo más bien escaso, dejan de ser gente culta e interesada en las cosas del intelecto y del espíritu. África tiene unos jóvenes padres motivadores e inspiradores, y una tía licenciada en Historia que le está enseñando los fundamentos preliminares de la meditación, y un abuelo tipógrafo y encuadernador aficionado, que es uno de los mejores profesionales que conozco en el mundo de la construcción, un perfeccionista nato muy inclinado al arte -él también pinta-, y que es quien la introdujo hace meses en la pintura.

Con su moto por la calle. PROPRONEWS
Con su moto por la calle. PROPRONEWS

Con ese espíritu innato de niña llena de simpatía y felicidad, África entró de la mano de su abuelo paterno en el fascinante mundo de las formas y los colores, iniciando la aventura de enfrentarse a un lienzo en blanco con solo tres añitos, y sacando de dentro todo lo que tenía. El resultado hoy, cumplidos ya los cuatro años, es espléndido, a juicio de los entendidos.

RESULTADO EXTRAORDINARIO

El resultado, en efecto, es espectacular para una persona de tan corta edad. Dotada de una extraordinaria intuición para los colores y las formas, África no se pone a pintar de la forma caótica y sin propósito propia de la mayoría de los niños, sino que, ante el lienzo, establece un plan, delimita zonas, puntea áreas destinadas a este o a aquel color, y luego plasma lo que siente y lo que le sale, combinando formas y colores como cualquier pintor abstracto reconocido de los que conocemos, Wassily Kandinsky, Jackson Pollock, Cecily Brown o Garikoitz Cuevas. Y lo que sale de su mano responde de tal manera a un patrón, que puede decirse que África tiene estilo propio, es decir, que los cuadros que pinta son reconocibles como pintados por ella. (Ver su proceso creativo y algunas de sus obras en las galerías anexas).

Meditando. PROPRONEWS
Meditando. PROPRONEWS

En casa de su abuelo paterno, donde pasa muchos ratos y donde más suele pintar, África ha desarrollado esta pasión por la pintura. Al principio el abuelo tutelaba su aprendizaje. Ahora, pasados esos meses iniciales -e iniciáticos-, lo único que él hace es poner a su alcance los lienzos, los pinceles y los botes de pintura acrílica en la mesa. Luego ella se sienta y empieza a pintar sola. Su dedicación es admirable. La niña tarda dos o tres días en terminar cada cuadro, en sesiones de dos o más horas por día, lo cual es un récord de atención en alguien tan pequeño. Su afición es enorme. África sabe mucho y se le nota, pero no es la típica niña repipi, sino una criatura sencilla y natural, muy habladora y cariñosa, dotada de una gran memoria y una empatía natural para el trato con los demás.

La niña posa con una de sus obras. PROPRONEWS
La niña posa con una de sus obras. PROPRONEWS

ALGO MÁS QUE UN JUEGO

Pintar para África, ya lo hemos dicho, es un juego. Pero ella, con esa enorme intuición que tiene, sabe que no solo es un juego y que tampoco es un juego cualquiera. Ella sabe que, en el producto de ese juego, es decir, en sus cuadros, hay algo más que el resultado de una travesura o una actividad lúdica. Por eso firma sus lienzos con grandes letras blancas, e incluso los fecha reseñando el año de realización, como diciendo “ahí queda eso”. Esos detalles los ha aprendido de su abuelo, pero ahora firma y fecha ella sola, por su propia iniciativa, consciente de que lo que hace tiene también algo de legado, aunque todavía no sepa qué significa esta palabra.

La paradoja de África es que, aun gustándole mucho la pintura -campo en el que creemos que tiene un indudable futuro- lo que en realidad le apasiona es la música. Ella quiere ser pianista. Esta inclinación se le despertó viendo en la televisión a niños que tocan el piano. Y como, poseedora de un gran talento es capaz de reconocer el talento ajeno, viendo el concierto de uno de esos pianistas precoces, dijo: “yo quiero tocar el piano como esos niños que son tan listos”.


Paradójicamente, a pesar de sus dotes para la pintura, lo que África quiere ser es pianista.


Hemos sometido la obra de África al criterio de cuatro artistas y profesores españoles de arte reconocidos, a fin de contrastar nuestra visión de periodista con la de expertos en ese mundo, y la opinión es unánime. “Lo que hace esta niña es extraordinario e impropio de su corta edad. Tiene un gran talento para la pintura. Sus cuadros funcionan muy bien en color y composición. La niña tiene recursos plásticos y mucha intuición para colocar forma y color, y las obras tienen un buen tamaño para ser ella tan chica. Son unas pinturas preciosas”. Hemos resumido en estas pocas frases la opinión de los expertos que hemos consultado enviándoles imágenes de las obras de África. Todos ellos han expresado su admiración y manifestado la conveniencia de que la niña reciba la formación progresiva y adecuada a su edad que requiere esta innata disposición suya.

No somos proclives a publicitar niños-prodigio, un concepto que normalmente suele ser negativo en primer lugar para el niño, pero tampoco podemos silenciar lo que es noticia -y esta niña lo es-, ni ocultar el talento ajeno -y esta niña lo tiene a toneladas-. ¿Es un genio África? No lo sabemos. El tiempo lo dirá. Lo que es cierto es que, si lo es, hay que poner todas las condiciones para que ese genio no se malogre, y eso, en su caso y en el de tantos niños superdotados, concierne no solo a la familia, sino también y sobre todo al sistema educativo y a la autoridad cultural, y, desde luego, a la sociedad que ella contribuye precozmente a enriquecer.

Ojalá este reportaje sea el anuncio de una gran artista futura y forme parte mañana de la bibliografía inaugural de una estupenda pintora. Ella y su familia se lo merecen.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

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