Francesç Naval, para no quedarnos “huérfanos de paisaje”

El gran artista y diseñador valenciano crea una original propuesta conceptual y gráfica para contribuir a la humanización de las ciudades y la recuperación urbana de la naturaleza

521
El artista Francesç Naval Ferrís.
El artista Francesç Naval Ferrís.

El coronavirus ha puesto de manifiesto, como nunca antes en las últimas décadas, que las actuales ciudades -salvo las áreas reservadas a las élites- no son espacios acogedores, saludables o seguros. Los que han podido o pueden, han optado por abandonarlas y volver a la vida humana y apacible de los pueblos. Pero la mayoría sigue condenada a vivir en ámbitos urbanos deshumanizados y hostiles. La tarea de devolver la ciudad a la convivencia, a la interiorización del paisaje recuperado y a la humanización, corresponde no solo a los técnicos, sino, antes y sobre todo, a la ciudadanía. Sobre estas bases éticas, el artista valenciano Francesç Naval Ferrís, está construyendo una interesante propuesta filosófica y estética de gran poder didáctico a través de su PERSONCITY PROJECT, una serie de sugerentes cajas que -como el cofre del tesoro- contienen un rico depósito de inspiraciones para todos.

Valencia.-

“El paisaje está fabricado de una materia tierna y muy dúctil. Es un tablero de juego de aguda sensibilidad sobre el cual las personas intentamos convivir. Esta actividad embrollada ha dejado una huella profunda sobre una piel muy susceptible. Si queremos percibir su rastro, basta con subir a cualquier cerro y alargar la vista, o echar un vistazo desde la ventanilla de un avión. Da la impresión de que no queda ni un palmo de esta epidermis que no haya sido transitado, removido, cultivado, planificado, edificado, explotado, devastado”. Así habla Francesç Naval Ferrís, uno de los artistas y diseñadores gráficos más interesantes del momento, cuya labor creativa aúna conceptos humanistas y filosóficos con una sugerente plasmación plástica, todo ello en favor de la humanización y “renaturalización” de las ciudades y los espacios urbanos y culturales en los que los humanos convivimos.

Cavall negre, una de las ilustraciones de sus desplegables.
Cavall negre, una de las ilustraciones de sus desplegables.

“Pero el paisaje -prosigue Francesç-, también va a la suya y nos va dejando su huella. Las imágenes, los olores y los sonidos que de él provienen se nos instalan dentro a través de los sentidos. Y todas esas impresiones acaban formando un poso emocional que nos causa agonía cuando nos asolan una casa o nos calcinan un bosque. Su pérdida puede ser tan dolorosa que habría que acuñar la expresión “quedar huérfano de paisaje”, al igual que uno puede quedar huérfano de padre, de madre o de los tres.”

EL RASTRO DEL PAISAJE

Sin embargo, “la influencia del paisaje en los humanos no deja un rastro claro ni fácil de medir”, por ello propone, con urgencia, que “este asunto se averigüe con pelos y señales”.


“Las imágenes, los olores y los sonidos que provienen del paisaje se nos instalan dentro a través de los sentidos”.


Para ello se precisa la colaboración de todos, y “no solo los talentos de la ingeniería y la arquitectura. La medicina, la psicología, la psiquiatría, la camarera del casino y el cura del pueblo también han de contribuir -dice con amplitud de miras y una dosis de necesario humor-. Es necesario determinar en qué punto los seres humanos y los paisajes se dan la mano y los unos dejan de parasitar a los otros. El “punto de la simbiosis”, podríamos llamarlo”.

Uno de los deplegables.
Uno de los deplegables.

“Este descubrimiento -prosigue el artista- tendría el poder de transformar nuestro entorno y nos permitiría poner en el mundo más paisajes amables, pero también modificaría pueblos y ciudades. Nacerían plazas más conversadoras, rincones más besadores, carreteras de curvas sensuales con rotondas de rotundas redondeces y casas donde poder vivir e, incluso, convivir. Hemos invertido muchos esfuerzos urbanizando a las personas y hemos olvidado humanizar las ciudades. Las ciudades humanas deberían oler a tierra húmeda cuando llueve, ocultar sombras con rumor de río en verano y bancos soleados de piedra caliente en invierno. Encontraríamos en ellas espacio para el encuentro, la conversación y la música, pero también para el aislamiento y el silencio”.

Caixa 1.
Caixa 1.

CIUDADES HUMANAS

Las ciudades que propone Francesç serían “ciudades humanas” no los engendros deshumanizados que proliferan por todo el mundo y que, salvo en las áreas destinadas a las élites y a las clases pudientes, son una prisión y un castigo para sus habitantes más desfavorecidos.


“Es necesario determinar en qué punto los seres humanos y los paisajes se dan la mano y los unos dejan de parasitar a los otros”.


Por eso, “las ciudades humanas nunca alienarían el espíritu de las personas. Sus habitantes no las transitaríamos como autómatas de humor crispado. Podríamos lanzar la vista a lo lejos, sin perdernos en pos de horizontes angustiosos. Es decir, las personas también nos volveríamos más transitables, más frescas, más naturales, serviríamos de abrigo los días de tormenta y, en general, resultaríamos más acogedoras. Al fin y al cabo, urbes humanas para humanos urbanos. Ciudades donde no deberíamos huir para reencontrarnos con una añorada condición natural y primigenia. Y una relación de beneficio mutuo con el medio donde la mayoría de nosotros hemos de existir”.

Estas son las ideas que laten bajo la propuesta lúdico-artística-didáctica de PERSONCITY PROJECT, 17 cajas-objeto de arte y didáctica, para promover 17 objetivos de desarrollo sostenible que deben alcanzarse en los próximos quince años.

El bes, ilustración que forma parte de uno de los desplegables.
El bes, ilustración que forma parte de uno de los desplegables.

UN ARTISTA COMPROMETIDO

Francesc Naval Ferrís (Algemesí, Valencia, 1957) es licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, diseñador gráfico y artista del vidrio. Actualmente, además de su labor creativa, trabaja como orientador educativo para la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana y desarrolla trabajos plásticos de corte individual, siempre con fines didácticos. Francesç es un artista solidario, comprometido con la sociedad y con un mundo más justo, equitativo, saludable y sostenible.

En el proyecto actual utiliza procesos digitales. Su objetivo ha sido elaborar, como resultado final, una serie de cajas con desplegables que contienen textos y dibujos, todo ello dentro de una marca, IO NÚN, …UNA SERIE, VIVIR Y CONVIVIR (Personcity Project).


“Han de nacer plazas más conversadoras, rincones más besadores, casas donde poder vivir e, incluso, convivir”.


Todo ello está conectado con los presupuestos de los objetivos de desarrollo sostenible, en base a lo ocurrido el 25 de septiembre de 2015, cuando los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años.

En total son 17 objetivos, que Francesç pretende desarrollar en su totalidad haciendo 17 cajas de diferentes formatos y con diversos materiales, textos y otros elementos, de las que ya ha realizado cuatro. Una aportación creativa y educativa para contribuir a hacer un mundo mejor.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

OTRAS INFORMACIONES

Escribir, con E de Ellas

190 autoras imprescindibles

“El Charco de los Perros”, otra muestra de pintura genuina de David López Panea

Últimos días para ver al gran maestro holandés en el Thyssen

“Fahrenheit 2650”, el desafío del libro indestructible

Eugenio Muñoz Gallardo, el arte y la coherencia como forma de vida

Isabel Padilla Soto, directora de fotografía en Nueva York

Madrid, infierno, purgatorio, paraíso

JAM Montoya, la cima estética de un iconoclasta osado y genial

Fuli García, el descubrimiento de un gran artista

Gregorio González Perlado, uno de los grandes poetas españoles de hoy

Antonio Eiras, uno de los mejores ilustradores y aerografistas del mundo

Las maravillosas instalaciones de Fernando Pagador

“Campo de sal”, otra lección plástica y ética de Fernando Pagador Otero

Otra lección de paisaje de David López Panea

“Al borde del mundo”, el magisterio de un artista inmenso

El habitante de una ‘Mérida incierta’

“Comité de Instrucción Visual”, la idiosincrasia imperial británica al desnudo

Dolores Tomás: la pasión rusa

Rodrigo Tavera Mendoza: “Yo quiero a los animales”

S.O.S.TENIBLE. La esperada exposición de Fernando Pagador en la Comunidad Valenciana

Isaías “El Chapas”, la delicada metáfora estética de Alfonso Doncel

“El secreto de la vida”. Éxito de Alfonso Doncel en la Fundación Osborne

Mujeres maduras: encanto, solidaridad, valentía

El encanto de la mujer madura

López Panea, paisajista esencial

David López Panea