domingo, 3 julio, 2022
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Pedro Pazos, creador de una de las primeras empresas de energía solar

Galería de amigos para el recuerdo, en memoria de este y de otros grandes hombres

El pasado día 25 murió Pedro Pazos, otro de los amigos que permanecerá en mi recuerdo y en el de todos los que lo conocieron y lo trataron. Desde que murió Antonio, el cura de Entrerríos, hasta hoy, se me han ido una decena de amigos, de esos que han dejado una rastrojera imposible de olvidar. Maestros de las artes más diversas, que van desde la religión a la filosofía, desde el pastoreo al arte de hacer vino, desde las ciencias de la naturaleza hasta la genialidad de convertir la sociología en un instrumento para cambiar la sociedad, y desde las ingenierías diversas hasta aquellas que persiguen la energía solar como alternativa.

Juan Serna Martín
Juan Serna Martín

Villanueva de la Serena, Extremadura.-

Pedro Pazos tenía un poco de todo: de filósofo y de ingeniero, de pastor y de empresario. Pero, sobre todo, fue un activista que convencía con la palabra, el conocimiento y la solidez de sus argumentos. Se enfrentó a todo tipo de situaciones y recorrió el mundo buscando una utopía que en su tierra extremeña era imposible encontrar. Creó una de las primeras empresas de energía solar (INGEMA), y con ella llevó a la práctica el modelo energético por el que había luchado, ante la oposición de muchos provincianos que, ahora, junto a las compañías eléctricas (que antes solo defendían la nuclear), se han convertido en paladines de la energía solar.

Fue uno de los pocos ingenieros románticos que he conocido, capaz de recorrer en un carro y dos caballos un país dominado por la civilización del automóvil, hasta quedar varado a las puertas de Marruecos, un país al que nos parecíamos demasiado.

CHINA, MAURITANIA, SENEGAL

Tras su aventura con el carro, recorrió de nuevo el mundo hasta regresar a China, el país que más ha desarrollado la energía solar fotovoltaica, y montó en Extremadura su empresa de energía solar, con la que emprendió múltiples proyectos que ahora continúan sus amigos, trabajadores y socios.


Pedro Pazos tenía un poco de todo: de filósofo y de ingeniero, de pastor y de empresario. Pero, sobre todo, fue un activista que convencía con la palabra.


Todavía tuvo tiempo para realizar proyectos espectaculares en Mauritania y Senegal, construyendo pozos y huertos solares, y formando a las mujeres que los manejaban. Íbamos a colaborar con él y su equipo en esta nueva etapa que queda truncada con su muerte.

En el Cuaderno extremeño para el debate y la acción, del que era colaborador, tienen un bello relato escrito por él sobre esta última experiencia, que espero otros puedan proseguir, y que paseó el nombre de Extremadura por esa zona del continente africano.

Como decía Machado: Pedro Pazos y equipaje, buen viaje. Siempre recordaremos tus sueños y fantasías, dentro de la cordura que acompañaba a todos tus proyectos. Tus conocimientos no estaban al alcance de tanto burócrata con el que te tocó luchar, ni de los grandes ingenieros nucleares, apresados por los intereses de unas multinacionales en las que tú trabajaste, pero supiste escapar a tiempo de las atrocidades de una ingeniería que retrasó 40 años el desarrollo de la energía solar.

Mientras esta tierra analfabeta, lenta y burocrática sigue esperando que algunos lumbreras vengan a “desarrollarla”, algunos procuraremos que extremeños como tú no queden en el olvido, y que su obra se estudie en escuelas y universidades, y perdure en la literatura popular, aunque algunos académicos ni siquiera te conozcan.

Gracias, Pedro, por tu medio siglo de luchas pioneras y por tu gran amistad.

(Juan Serna Martín, exconsejero de la Junta de Extremadura, es un destacado intelectual y activista medioambiental, escritor y columnista).

SOBRE EL AUTOR

Juan Serna, un intelectual de la ruralidad y el ecologismo

El último fruto de Juan Serna

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