La unión de Don Benito y Villanueva de la Serena, un ejemplo para la España que se vacía

Sería un fructífero paso para unificar sinergias, eliminar burocracias, reducir costes administrativos y de servicios, inspirar la ciudadanía común y motivar la potencia de lo colectivo

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De la unión de Don Benito y Villanueva saldría la tercera ciudad extremeña. Vista aérea. GOOGLE MAPS
De la unión de Don Benito y Villanueva saldría la tercera ciudad extremeña. Vista aérea. GOOGLE MAPS

En estos tiempos de individualismos personales y taifas nacionalistas, dos ciudades extremeñas han iniciado los pasos para su unificación en una sola entidad urbana. Los inteligentes y generosos alcaldes de Don Benito y Villanueva de la Serena, dos entes urbanos tan próximos en la geografía y en los intereses comunes, están dando los primeros pasos para este logro, del que saldrá una sola entidad municipal de más de 70.000 habitantes y con muchas más posibilidades y oportunidades de progreso y desarrollo, convirtiéndose en la tercera ciudad extremeña y adelantando a la capital regional, Mérida. La iniciativa puede ser una inspiración para solucionar ciertos problemas de la España que se vacía. El autor de este trabajo fue uno de los pioneros de este proyecto hace cuatro décadas.

Juan Serna Martín.
Juan Serna Martín.

Villanueva de la Serena, Extremadura.-

Dese hace unos días, la noticia de la fusión de Don Benito y Villanueva de la Serena, dos pujantes ciudades de Extremadura hasta ahora separadas, nos viene sorprendiendo y absorbiendo a la vez. A los que empezamos hace cuarenta años a propiciar este logro, la actualidad nos trae recuerdos inolvidables de aquella iniciativa, entonces fallida, que algunos vivimos intensamente.


La nueva conurbación se convertiría en la tercera ciudad extremeña por tamaño, superando a Mérida.


Estábamos al principio de la Transición y de la creación de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Había dos alcaldes en una y otra ciudad, uno acomplejado y otro muy sobrado, ambos con escasa experiencia política, que no supieron pilotar un proyecto tan ambicioso. El de Don Benito lo planteaba como un doble juego, en el que su ciudad absorbería a la otra, por lo cual, aquello estaba condenado al fracaso. Siento que ya no esté con nosotros Mariano Gallego, quien podría avalar lo que les digo, ya que a los dos nos tocó luchar a fondo por sacar adelante aquel proyecto, en el que creíamos no sin cierta ingenuidad. Hoy las cosas han cambiado mucho y el tema parece más viable, sin que ello quiera decir que no habrá dificultades importantes que superar.

Los alcaldes de Don Benito y Villanueva, artífices de la posible unión.
Los alcaldes de Don Benito y Villanueva, artífices de la posible unión.

DOS ACALDES EXPERIMENTADOS

Para empezar, la unión la impulsan hoy dos alcaldes con gran experiencia y poder políticos -José Luis Quintana Álvarez, alcalde de Don Benito y exconsejero de la Junta de Extremadura, y Miguel Ángel Gallardo Miranda, alcalde de Villanueva de la Serena y presidente de la Diputación de Badajoz-, que lo han hablado entre ellos tranquilamente, y, supongo, compartido con otras instituciones importantes de la región. También tenemos en la presidencia de la Junta de Extremadura a Guillermo Fernández Vara, una persona dialogante, pragmática y de gran experiencia política, que favorecerá ese proyecto si se ve que es viable y está apoyado ampliamente por ambas poblaciones. Y, seguramente, ahora puede ser compartido por todo tipo de entidades y asociaciones de las dos ciudades que, en otros tiempos, eran manipulables y estaban a la greña.

No creo mucho en los informes académicos sesudos, escritos casi siempre desde la perspectiva de la economía convencional, esa que tendrá que revisarse en los momentos de cambios importantes que se van a producir tras la pandemia. Ni es el enfoque económico que ha prevalecido hasta hoy el que debe guiar prioritariamente ese diagnóstico, como parece traslucirse de lo que nos están comentando en diferentes foros. Ello no quiere decir que no sea importante tenerlo en cuenta, aunque, si el proyecto avanza, tendrán que realizarse nuevos estudios que completen la perspectiva desde la que deba llevarse a cabo.

La próxima semana espero hablar con los alcaldes de dichas ciudades y escuchar sus argumentos acerca de esta empresa tan ambiciosa que, en esta ocasión, parece que reúne mayores posibilidades de éxito que en el intento que hicimos hace cuatro décadas.

En próximos números de Cuaderno extremeño para el debate y la acción, donde participamos diversos autores de Don Benito y Villanueva, estudiaremos esta iniciativa con mucho interés y aportaremos nuestras propias conclusiones, respetando los análisis y reflexiones que puedan hacerse en otras instancias.

Por ahora, bienvenido sea este proyecto, que podría ser muy interesante para la zona, y nuestra felicitación a los dos alcaldes, que se lo están planteando con la serenidad, generosidad y profundidad necesarias para que pueda superar con éxito las difíciles barreras que tendrá que sortear hasta convertirse en una realidad.

(Juan Serna Martín, exconsejero de la Junta de Extremadura, es un destacado intelectual y activista medioambiental, escritor y columnista).

SOBRE EL AUTOR

Juan Serna, un intelectual de la ruralidad y el ecologismo

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