El “Iván Redondo” de Palomo tampoco merece la pena

La obra del periodista sobre el fracasado “gurú” no vale lo que cuesta, como tampoco lo valía el defenestrado que tanto dinero nos ha costado a los españoles

2269
No vale los casi 21 euros que cuesta. PROPRONews
No vale los casi 21 euros que cuesta. PROPRONews

Si como valido o favorito del presunto príncipe, Iván Redondo podría merecer alguna pena solo del mismo modo que la merecieron Rasputín o Manuel Godoy, es decir, sin pasar a la historia por méritos propios sino por el demérito ajeno, como el monje ruso y el soldado extremeño fueron encumbrados por reinas y reyes sin fuste ni sustancia para delegar en ellos su inepcia y mediocridad, como ser humano el spin doctor no la merece. Ha hecho demasiado daño a demasiadas personas e instituciones utilizando procedimientos de absoluto abuso, represalias, derroche de dinero público, impiedad y falta de compasión por los demás. Eso, sin entrar en el insoportable ego de genio con ínfulas que exhibe. ¿Merece entonces un libro sobre su persona alguien así? Sí, si quien lo escribe es capaz de crear, si no una obra maestra del género como las crearon otros periodistas más talentosos, por ejemplo A sangre fría de Truman Capote -que alcanza una cumbre literaria escribiendo sobre un par de despreciables asesinos- o Vida y destino de Vasili Grossman -capaz de convertir los tejemanejes de los esbirros de Stalin en alta literatura (¡ay, lo feliz que hubiese sido Ivancito ejerciendo de jefecillo en el KGB, él que quiso reinar en el CNI), al menos lograr algo en esa línea, algo que denote un esfuerzo superior por alcanzar la excelencia en la escritura. Nada de eso hallamos en el pretencioso “Iván Redondo. El manipulador de emociones”, que recientemente ha publicado el periodista Graciano Palomo. Si el personaje objeto de la “biografía” carece de verdadera entidad más allá del eco que todavía le conceden los papanatas, el libro tampoco la tiene, y no porque Iván no valga como tema, (¿acaso valían más Richard Hickock y Perry Smith, o el comisario político Guétmanov?, sino porque el autor se ha contagiado de la inane mediocridad de su biografiado y lo que le ha salido es un tocho indigerible. ¿Entonces, se preguntaré el lector, por qué lo he comprado yo? A esa pregunta respondo a continuación.

Madrid.-

“Iván Redondo. El manipulador de emociones” es un ladrillo que no vale los 20,90 euros que cuesta. ¿Por qué me he tomado la molestia de comprarlo, pues? Porque me sirve de documentación para una información que preparo sobre la campaña destructiva que, con dinero público, organizó Iván Redondo contra Guillermo Fernández Vara en sus años extremeños (pocos, por suerte para esa región tan querida por mí). El libro contiene testimonios que prueban la crueldad y la absoluta falta de escrúpulos del “gurú” en sus estrategias (siempre fallidas, porque hasta en eso es un manta) de acabar con el adversario a cualquier precio, aunque sea manipulando, mintiendo y derrochando dinero público, como trató de hacer con Vara. Esa estrategia suya condujo en realidad al hundimiento de Monago, su cliente, cuya cabeza, que ya no volvió a levantar en las elecciones autonómicas de 2015 y 2019, le va a terminar de cortar uno de estos días Pablo Casado, que, con buen tino, busca la renovación de sus barones quemados; y -tiro Redondo por la culata- llevó a Fernández Vara a recuperar la presidencia de la Junta de Extremadura a las primeras de cambio, en 2015, y a revalidar el éxito y nada menos que con mayoría absoluta, en 2019.


Ha hecho demasiado daño a demasiadas personas e instituciones utilizando procedimientos de absoluto abuso, represalias, derroche de dinero público, impiedad y falta de compasión por los demás.


Desde hace una década, es decir, desde que Redondo llegó en Extremadura al poder que Monago nunca detentó en realidad, investigo las andanzas y los tejemanejes del “gurú”, entre ellas, la dilatada campaña pública de destrucción de la imagen de Fernández Vara. Pero no lo hago por este en particular -lo haría por cualquier otro ser humano víctima de esa atrocidad-, sino en defensa de los medios y del dinero de todos los extremeños que Redondo empleó para perpetrar esa infamia. Vara me adelantó hace años estas cuestiones, pero, sin entrar en detalles, que nunca he conseguido sacarle después. Detalles que ahora desvela en parte -por eso he comprado su libro- Graciano Palomo. Pero esto -la guerra sucia de Redondo contra Vara sufragada con dinero público- forma parte de otro reportaje que publicaremos próximamente. Hoy, vayamos al libro que nos ocupa.

EN LOS PAPELES DE BÁRCENAS

En primer lugar, “Iván Redondo. El manipulador de emociones” no aporta ni desvela nada -salvo que el “gurú” aparece en los papeles de Bárcenas con un cobro en metálico de 207.088 euros- que no sepamos ya sobre la trayectoria del insigne publicitario. El libro es una sucesión de cuestiones archisabidas, un cortaypega de artículos y declaraciones de periodistas y analistas, sin ninguna aportación inédita u original.


El libro contiene testimonios que prueban la crueldad y la absoluta falta de escrúpulos del “gurú” en sus estrategias de acabar con el adversario a toda costa.


La obra de Palomo es un oportunista artefacto hecho de prisa y corriendo. Pero es un oportunismo frustrado, porque el autor lo publica en la creencia de que Redondo seguiría reinando en Moncloa, a escasas semanas de su cese fulminante y sin haber sabido anticipar algo que era perfectamente previsible dados los últimos “éxitos” del “gurú”. Nosotros ya sugerimos lo que iba a pasar, en esta información publicada aquí el 6 de mayo pasado, dos meses antes de su inmisericorde defenestración: Terremoto en el PSOE contra Iván Redondo por el desastre de la “Operación GASEL”. En la entradilla de la misma, hacíamos dos preguntas que se respondían por sí solas, y a las que Pedro Sánchez -que sabemos que nos lee- no tardó en dar contundente respuesta. “¿Este (Iván Redondo) va a ser el hombre que siga dirigiendo la estrategia del PSOE para las próximas elecciones generales?” y “¿en manos de este hombre van a estar los 140.000 millones del fondo de rescate europeo?”. El desenlace de ambas cuestiones premonitorias ya lo conocen nuestros lectores.

FALTA DE VISIÓN Y DE ALTURA

Por eso, el libro de Palomo adolece de falta de visión, al dar por sentado que el “todopoderoso” Redondo seguiría de primer ministro del “presidente” Sánchez. Y, en el afán oportunista de publicarlo en plena “era Redondo”, con el valor añadido de la publicidad sobre un hombre en la cúspide del poder, el autor ha recibido el golpe antioportuno del cese de su biografiado -aunque la obra está muy lejos de ser una biografía canónica- lo que, a su vez -carambolas del hado-, le asegura la publicidad no prevista del eco de su defenestración, que tampoco ha durado mucho.


Vara me adelantó hace años estas cuestiones, pero, sin entrar en detalles, que nunca he conseguido sacarle después.


Que un periodista hecho y derecho y de tan larga trayectoria como Graciano Palomo malgaste su tiempo en escribir semejante tocho sobre un personaje tan irrelevante (irrelevante en el sentido en que lo fueron Rasputín o Godoy, ya digo, lo no quiere decir que no tenga facetas interesantes que únicamente podrían ser elevadas al rango de gran escritura por un Capote o un Grossman, como he citado), es algo que me admira.


El libro es una sucesión de cosas archisabidas, un cortaypega de artículos y declaraciones de periodistas y analistas, sin ninguna aportación inédita u original.


El libro está mal escrito, con párrafos farragosos y difíciles de entender, en un estilo ramplón, por no decir vulgar. En ningún momento eleva su escritura un vuelo del alto aliento que se capta en otros empeños parecidos, dentro y fuera del periodismo patrio. Alude el autor constantemente a fuentes anónimas y, por tanto, no verificables, cosa útil en las urgencias del periodismo diario, pero difícil de perdonar en un libro para el que debe haber tiempo de localizar otros fundamentos. Se equivoca también en concluir que Iván Redondo seguía ejerciendo un completo dominio sobre Pedro Sánchez. La narrativa muchas veces va a saltos y otras, contiene digresiones innecesarias. Es un libro aburrido, sin chispa ni misterio alguno, y está lleno de expresiones ramplonas tan manidas como “de muestra un botón”, “como no es posible el plan A, vayamos al B”, “corre como pollo descabezado”, “vender goles (que) en realidad se cuelan con el brazo”, “el viejo solar hispano”, “se juega con las cosas de comer”, “con todo el viento a su favor” o “la pregunta del millón”, y muchos otros tópicos que terminan por deslucir del todo la obrita.

SIN ÍNDICES

Para colmo, y siendo imprescindibles en un libro de este tipo, el Iván Redondo de Palomo carece de índices. Por supuesto no incluye un índice de materias, ni uno de fuentes, ni uno bibliográfico; pero es que ni siquiera tiene índice onomástico, de probada utilidad en obras como esta.


La mediocridad de “Iván Redondo. El manipulador de emociones” termina dando la cabal medida de la mediocridad del personaje.


La mediocridad de “Iván Redondo. El manipulador de emociones” termina dando la cabal medida de la mediocridad del personaje, que si ha despuntado en la política española ha sido por ser un arribista sin escrúpulos y por dar con políticos tan insustanciales e ingenuos como Monago y Sánchez.

A nosotros nunca nos engañó, desde que conocimos sus tejemanejes y su despilfarro de dinero público en Extremadura, como hemos venido publicando antes y también desde el nacimiento de este periódico que, por supuesto, jamás se ha plegado a ningún capricho del poder. Su “valía”, sus procedimientos y su trayectoria eran tan meridianamente claros, que es imposible entender cómo tantos en este país -entre ellos, muchos periodistas y medios- le dieron crédito e incluso lo ensalzaron, hasta su frustrada canonización civil.

En los enlaces a otras informaciones de PROPRONews que aparecen al final de esta, hay un compendio de lo que nosotros veníamos denunciando y pronosticando desde hace años sobre el “gurú” y su letal influencia en la política española. El lector puede comprobar que nuestras denuncias y advertencias eran muy ciertas. Nuestro vaticinio se ha cumplido por fin, para salud y alivio de la ciudadanía, y hoy Iván Redondo (un “falso prestigio hecho a base de moverse mucho”, como dijo una egregia dama de nuestras letras) vuelve a la irrelevancia de la que salió, como el libro que Palomo ha (mal)escrito sobre él.

(Próximamente: La atroz campaña de Redondo contra Vara: “putero” y “borracho”).

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José María Pagador Otero

José Mª Pagador y Rosa Puch, 100 años de periodismo

OTRAS INFORMACIONES

El “maestro” del relato pierde el suyo

Por qué a Iván Redondo se le ha caído el pelo definitivamente

Decir que se ha ido él, la mentira final de Iván Redondo

Terremoto en el PSOE contra Iván Redondo por el desastre de la “Operación GASEL”

Las bases abren expediente de expulsión a Pedro Sánchez

ERRE & ERRE, un creciente peligro para España

Illa, una arriesgada operación que puede salir bien

Yo también sufrí la (presunta) censura de Iván Redondo

Iván Redondo, desenmascarado por el nuevo director de ABC

Iván Redondo y el “gatillazo” de Nadia Calviño

Grave responsabilidad de Iván Redondo en la imprevisión de la crisis del coronavirus

Iván Redondo desprecia a la ciudadanía y a los medios

… Y Fernández Vara cumplió su promesa

El gran error de Monago, un político que prometía

10-N: consumada para Pedro Sánchez la catástrofe que PROPRONews viene pronosticando desde que contrató al “gurú”

Desmontando a Iván Redondo

10-N: la maldición de Iván Redondo parece empezar a consumarse

La peor faena de un pardillo Iván Redondo

Iván Redondo, un peligro en la sala de máquinas de Moncloa

El sainete del debate, otra pifia monumental de Iván Redondo

Pedro Sánchez rectifica e irá a los dos debates

Pedro Sánchez y el hombre de estado

El no a Iceta, consecuencia de otra pifia de Iván Redondo

La maldición de Iván Redondo acecha ya a Pedro Sánchez

¿Viaje oficial o excursión de coleguitas?

El desmesurado e inadmisible protagonismo de Iván Redondo en la gira latinoamericana de Pedro Sánchez levanta ampollas en el PSOE

El director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno miente en su currículum en el Portal de Transparencia de Moncloa

Los peores 100 primeros días de gobierno de la democracia

Pedro Sánchez se equivoca de estrategia

Iván Redondo “traslada” presuntamente al personal de su empresa a La Moncloa a costa de los españoles

La maldición de Iván Redondo

Cifras que prueban “la maldición” de Iván Redondo

Con Iván Redondo, Pedro Sánchez ha metido en La Moncloa a “un mentiroso compulsivo”

Aportamos en exclusiva las pruebas de que Iván Redondo miente

Rasputín gobierna España