Rasputín gobierna España

La ceguera de Pedro Sánchez ha puesto en las manos de Iván Redondo no solo el futuro del PSOE sino, lo que es peor, la gobernabilidad del país

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Sánchez le ríe las gracias mientras él tiene al PSOE boca abajo. RTVE
Sánchez le ríe las gracias mientras él tiene al PSOE boca abajo. RTVE

Era lo previsto y lo que en este periódico hemos venido anunciando durante los últimos meses. Iván Redondo, el jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, el “gurú” personal de Pedro Sánchez, el spin doctor por antonomasia falto de escrúpulos, que lo mismo “trabaja” a diestra como a siniestra y que ayer combatía arteramente contra el PSOE (lo hizo en Extremadura) como hoy lo hace contra los adversarios del PSOE, se ha salido con la suya. Habrá nuevas elecciones porque a él -y al parecer, a su jefe también- le dan igual los intereses de España y lo que quiere, sobre todo, es demostrar que es un genio. Para pasmo de muchos socialistas, la gobernabilidad de nuestro país está en manos de un arribista irresponsable y mentiroso.

Ya hundió a Monago y al PP en Extremadura -que perdió las elecciones de 2015 a causa del nefasto asesoramiento y de los pésimos consejos del Rasputín español- y ahora puede hundir a Pedro Sánchez y al PSOE en España, temor que se ha extendido por las bases socialistas, según hemos podido sondear en diversas agrupaciones de este partido en España durante las últimas horas. La imagen icónica que ilustra este artículo, de Pedro Sánchez riéndole las gracias a su “brujito” particular, que lleva bajo el brazo y boca abajo las siglas socialistas, expresa gráficamente lo que ocurre y determina lo que sienten numerosos dirigentes y numerosísimos militantes del PSOE.


Las bases socialistas están furiosas por la repetición electoral y muy preocupadas por lo que pueda pasar.


Pero eso, el posible hundimiento del PSOE el 10-N -que, aunque gane, puede ocurrirle lo que a Susana Díaz en Andalucía- no sería lo peor. Lo malo, lo gravísimo, es que la estrategia de Iván Redondo asumida ciegamente por Sánchez, mantiene a España paralizada prácticamente a lo largo de todo 2019, con un enorme perjuicio social y económico, y sin que se vislumbre que eso vaya a traducirse en un cambio en el panorama parlamentario, dado que, tal como pronostican casi todas las encuestas, la izquierda volverá a sumar unas cifras similares a las actuales, si no menos, mientras que a la derecha se le da la oportunidad de hacer de Casado en España otro Juanma Moreno, que llegó a la presidencia de Andalucía sin que nadie le esperase.

Desde Moncloa, con Rasputín Redondo al frente de la sala de máquinas, no se está haciendo política sino barullo ajedrecístico, no se está gobernando sino fabricando relato, no se está mirando por los intereses de España y de los españoles sino por los de Redondo y Sánchez. Muchos son los analistas y los observadores políticos que vienen denunciando el interés espurio de Iván Redondo en toda esta estrategia. Ahí es nada una mayoría absoluta socialista -que no va a tener lugar en ningún caso- el 10-N. Entre los muchos analistas, politólogos, tertulianos y parlamentarios que han interpretado lo que sucede, atribuyendo la parálisis política y la repetición electoral a la interesada estrategia (personal) del “gurú” de Moncloa, quizá el que mejor lo ha expresado es un hombre de gran sentido común como Joan Baldoví, que ha dicho que “no podemos estar a expensas del prestigio que quiere labrarse Iván Redondo” (Joan Baldoví: “No podemos estar a expensas del prestigio que quiere labrarse Iván Redondo”), diagnosticando con ello lo que realmente acontece.


El 10-N puede ocurrirle a Pedro Sánchez lo mismo que a Susana Díaz en Andalucía.


Redondo, que primero se simuló amigo del líder podemita (sonroja la impúdica orgía de egos que protagonizaron en aquella entrevista de la Tuerka que Iglesias le hizo a Redondo: Otra Vuelta de Tuerka – Pablo Iglesias con Iván Redondo (programa completo)), se ha empeñado calladamente en destruir a Pablo Iglesias y a Podemos -que, todo hay que decirlo, han colaborado activamente a su autodestrucción por su inaudita torpeza-, no por una cuestión ideológica, social o ética, sino exclusivamente por el sueño de convertir a su actual cliente, el PSOE, en la fuerza hegemónica de la izquierda y a sí mismo -y esto es lo que más le interesa- en el Zeus del Olimpo de los spin doctors, sin darse cuenta de que, sin Podemos, es prácticamente imposible que Pedro Sánchez sea presidente ni ahora ni nunca.

ALTÍSIMO COSTE

Han pasado seis meses desde las últimas elecciones generales y todo ha sido comedia, impostura y burla por parte de Redondo/Sánchez. Desde la moción de censura, pasando por las elecciones del 28-A y siguiendo hasta el 10-N y el posible nuevo bloqueo posterior si ningún bando logra la mayoría suficiente, son centenares, millares de millones de euros los dilapidados en los caprichos de estos iluminados onanistas políticos que hoy ocupan la Moncloa. Solo las elecciones pasadas y las que vienen tienen un coste para las arcas públicas que sobrepasa los 300 millones de euros incluyendo las subvenciones a los partidos. Y a eso hay que sumar las nefastas consecuencias económicas del bloqueo y de la inactividad parlamentaria, enormemente perjudiciales tanto para el sector público como para el privado.


Iván Redondo ya hundió a Monago en las elecciones de 2015 y ahora los socialistas temen que pueda hacer lo mismo con Pedro Sánchez.


Estamos viviendo un paralelismo evidente con lo que sucede en el Reino Unido, donde un político sin norte como Boris Johnson, está llevando a su país al abismo con los consejos del equivalente británico de nuestro Iván Redondo. Porque allí también pilota la sala de máquinas del 10 de Downing Street un personaje casi calcado del de Moncloa, el ínclito Dominic Cummings, tan ciego, suicida y ególatra como el de aquí.

La abstención puede ser mayúscula el 10-N. Algunas encuestas empiezan a pronosticarlo ya. El electorado, y especialmente el electorado de izquierdas, estamos completamente hartos y muchos de nosotros, sintiéndolo mucho, no iremos a votar. Ya le dimos la oportunidad a Sánchez y no ha servido de nada. No vamos a seguir dejándonos manipular por este cachondeo inadmisible en que él y su gurú han convertido la política española. Me niego. Nos negamos. Otra vez, no. Y la culpa no será nuestra, de los electores progresistas de este país. Los culpables sois vosotros, Pedro, Iván y el resto de la cúpula socialista que os ha permitido a los dos tamaña irresponsabilidad y semejante traición a vuestros votantes.

Iván Redondo (que en realidad es un bluff, como volveremos a demostrar próximamente en la serie de reportajes que preparamos bajo el título genérico DESMONTANDO A IVÁN REDONDO) puede hacerle “un Monago” (también publicaremos pronto otra serie titulada LOS MALOS CONSEJOS QUE HUNDIERON A MONAGO) a Pedro Sánchez. Como Monago, Sánchez ya ganó una vez (no por virtud ninguna del “gurú” sino porque las circunstancias eran insostenibles para el PP) y como Monago, Sánchez puede perder -aunque gane- a la segunda oportunidad.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

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