¿Serán necesarios los profesores en el futuro?

Una pregunta clave para formulárnosla hoy, Día Mundial del Docente

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Los docentes cobran hoy más importancia que nunca. RTVE
Los docentes cobran hoy más importancia que nunca. RTVE

Hay quienes, sobre todo con lo que ha pasado y está pasando con la pandemia, han llegado a dudar, o incluso a asegurar que el docente dejará de ser necesario con el auge de las tecnologías de información y comunicación, de la inteligencia artificial, de la internet de las cosas, de la robótica, etc. Pero, por otro lado, hay quienes tenemos la absoluta convicción de dos cosas: 1) Que el rol del docente ha sido, es y será de insustituible valor e importancia siempre. 2) Pero que tiene que cambiar su papel.

El doctor Telémaco Talavera Siles
El doctor Telémaco Talavera Siles

En efecto. El docente ya no puede ser más el que predominantemente enseña (presencial y/o virtualmente), sino el que ayuda a aprender, el constructor de esperanzas, el que ayuda a cada estudiante a descubrir y desarrollar sus capacidades y potencialidades para su propio desarrollo y bienestar, y el de su familia, su comunidad y la sociedad en su conjunto. Somos conscientes que esto depende no solo de los docentes, sino también de los organismos internacionales, de los gobiernos, sistemas e instituciones educativas y de la sociedad en su conjunto. De todos y todas. No es un señalamiento de lo que se ha hecho por que las cosas han tenido su razón en su momento, sino del gran reto presente y hacia el futuro que tenemos.

Sin olvidar ni negar responsabilidades y/o culpas, no debemos consumir todas o la mayor parte de nuestras energía buscando responsables o culpables, o luchando por lo que debió haber sido y no fue, sino invertir nuestras energías, primero para cambiar cada uno de nosotros, y segundo, y simultáneamente, para tratar, trabajar y luchar porque los demás, a nivel personal e institucional, asuman su responsabilidad en la construcción de una mejor educación y de una mejor sociedad para todos y todas sin que nadie se quede atrás. Como decía Mahatma Gandhi, si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo.


Debido a la crisis sanitaria, económica y social provocada (y agravada) por la Covid-19, los maestros y maestras han tenido que enfrentar nuevos retos.


En el libro Educación 2050. Construyendo hoy la educación del mañana, de Juan Carlos Casco Casco y Telémaco Talavera Siles, en el capítulo XI, El nuevo papel del profesor en la educación del siglo XXI, presentamos Una guía y 69 herramientas para el profesor del Siglo XXI.

Hoy, 5 de octubre, se celebra anualmente, por acuerdo de la UNESCO, desde 1994, El Día Mundial de los Docentes, en conmemoración a la suscripción de la Recomendación de la OIT y la UNESCO relativa a la Situación del Personal Docente (1966). La misma establece criterios de referencia en cuanto a los derechos y responsabilidades del personal docente y normas para su formación inicial y perfeccionamiento, la contratación, el empleo, y las condiciones de enseñanza y aprendizaje.

Es importante destacar que, dado que el contexto y las condiciones han cambiado radicalmente, aun antes de la pandemia, pero este cambio se aceleró y profundizó con la Covid-19, es urgente un nuevo acuerdo OIT-UNESCO relativo a la Situación del Personal Docente. Este será un tema abordado en el Congreso Mundial de la Educación, por el Tercer Contrato Social de la Educación, que se realizará del 24 al 27 de noviembre de este año, organizado y promovido por KAIRÓS.

De forma conjunta la UNESCO, la OIT, la UNICEF y la INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN han acordado el lema: “Docentes: liderar en situaciones de crisis, reinventar el futuro”, para rendir homenaje a los docentes en este contexto de crisis ocasionada por la pandemia.

El buen docente despierta las potencialidades del alumno. RTVE
El buen docente despierta las potencialidades del alumno. RTVE

NUEVOS RETOS

Debido a la crisis sanitaria, económica y social provocada (y agravada) por la pandemia de la Covid-19, particulares retos han tenido y están teniendo que enfrentar los maestros y maestras para preservar la salud y la vida de cada uno de ellos, de sus familias, de sus estudiantes y la sociedad en general, y para hacer frente al proceso educativo en condiciones para las que la mayoría de niños y niñas, adolescentes, jóvenes y familias no estaban preparadas, ni los mismos maestros y maestras tienen, unos y otros, las condiciones apropiadas para hacerlo.

Como bien lo detalla mi amigo, Federico Buyolo, y siendo consecuente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030, “el mundo requiere un Nuevo Contrato Social Global”. Y como dice e impulsa KAIRÓS, también se requiere un Nuevo Contrato Social de la Educación (El Tercer Contrato Social de la Educación) y, con ello, resolver la enorme e inaceptable brecha social que existe en el mundo, y, como consecuencia de ella, la enorme brecha digital que existe dentro de los países, entre países y entre regiones del mundo. Se debe garantizar para todos y todas, como derecho humano universal, el acceso a internet de banda ancha y el libre acceso a los conocimientos generados en el mundo.

Se debe respetar, estimular y promover la labor docente, y garantizar la educación a todos los niveles, como bien público y social y como derecho humano universal. Se debe trabajar arduamente en la gestión de la calidad, pero indisolublemente vinculada a la pertinencia y con los mayores niveles de eficiencia y eficacia en el desarrollo de capacidades y en el desarrollo de las personas, las familias, las comunidades, los países, las regiones y el mundo.


Se debe garantizar para todos y todas, como derecho humano universal, el acceso a internet de banda ancha y el libre acceso a los conocimientos generados en el mundo.


A pesar de la crisis económica, agudizada grandemente por la pandemia, se deben destinar más recursos públicos y privados a la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación, como inversión estratégica para mitigar los efectos económicos y sociales de la pandemia y avanzar hacia una nueva realidad, un mundo nuevo mejor para todos y todas.

COOPERACIÓN E INTEGRACIÓN

Se debe impulsar con mucha determinación la cooperación y la integración regional e internacional (respetuosa, sistemática, dinámica, sinérgica y complementaria) en educación, ciencia, tecnología e innovación y la interculturalidad, como aspectos fundamentales para el desarrollo humano con justicia, equidad y sostenibilidad, y para hacer frente a la transnacionalización y a la creación y desarrollo de los oligopolios de la educación que con una lógica mercantil amenazan con arrasar o disminuir a su minina expresión las instituciones educativas actuales y profundizar la brechas económicas y sociales en el mundo.

En este contexto quiero, hoy Día Mundial del Docente, expresar mi reconocimiento, respeto y admiración a los maestros y maestras del campo y de la ciudad, de todos los niveles y modalidades educativas, de tiempo completo, de tiempo parcial, horarios, jubilados, a los que hoy ya no están físicamente con nosotros, pero que su legado, recuerdo y cariño será imperecedero entre quienes fueron sus estudiantes.


Se debe respetar, estimular y promover la labor docente, y garantizar la educación a todos los niveles, como bien público y social y como derecho humano universal.


A todos y todas un merecido reconocimiento por su extraordinaria y meritoria labor, que facilita no sólo adquirir conocimientos, habilidades, destrezas, valores y competencias para la vida como técnicos, profesionales y seres humanos, sino que es un constructor o constructora permanente de esperanzas, visiones y convicciones para las personas, las familias y la sociedad en su conjunto; es quien ayuda a descubrir capacidades y potencialidades y a superar debilidades entendiendo que cada persona es diferente y que encierra en sí mismo fortalezas y debilidades como todo ser humano. Que cada persona tiene un gran valor y un gran papel que jugar en la vida y para la sociedad, indistintamente el color de piel, su condición física, cultura, idioma, estrato social al que pertenece, credo o ideología.

Como siempre, no puedo dejar pasar este día sin expresar mi agradecimiento, reconocimiento y felicitaciones a quienes fueron mis maestros y maestras en primaria, en secundaria y en la universidad (dentro y fuera de Nicaragua), los que siguen y seguirán siendo mis maestros toda la vida. Mi reconocimiento y agradecimiento también para quienes no fueron mis maestros en el aula, pero de quienes he aprendido y sigo aprendiendo mucho y, por tanto, les considero también mis maestros.

Aprender, desaprender, reaprender, emprender. RTVE
Aprender, desaprender, reaprender, emprender. RTVE

La principal retribución del maestro nunca ha sido ni será material, por necesaria y justa que ésta sea o debiera de ser, sino la de ver a sus estudiantes salir adelante y ser personas de bien y que, aunque tengan dificultades no claudiquen, sino que sigan siempre adelante con fe, optimismo, dedicación y entrega.

Felicidades maestros y maestras de todo el mundo. Sigamos juntos, trabajando con armonía, dedicación, compromiso y unidad en la diversidad, siendo parte de la solución y no del problema, para seguir mejorando las condiciones de trabajo y de vida de los docentes y la calidad, pertinencia y eficiencia del trabajo que hacemos en función del desarrollo humano integral.

ASPECTOS PEDAGÓGICOS, METODOLÓGICOS Y MEDIOS REALES Y VIRTUALES PARA EL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE

Por muchos años se teorizó, se capacitó, se practicó el cambio de una educación conductivista a una educación constructivista, pero en la realidad el avance en la práctica fue muy poco, porque la realidad es mucho más compleja que la teoría, porque lo más difícil de cambiar siempre son nuestros esquemas mentales.

A nivel mundial, aún sigue prevaleciendo la clase en que el profesor llega a enseñar contenidos, muchos de los cuales corresponden a una realidad que ya no existe y existirá aún menos cuando los niños, las niñas y jóvenes lleguen a ser profesionales; contenidos a los que la gran mayoría de los estudiantes puede tener acceso de la forma más amplia y diversa posible por los medios virtuales (incluyendo las bibliotecas virtuales, las redes sociales e internet en general), pero además, el resultado es que los estudiantes aprenden muy poco, por diferentes razones: la base educativa que traen de sus casas, las condiciones socioeconómicas de las familias, de los maestros y maestras, de los centros educativos, de las comunidades, del país; las deficiencias de los niveles precedentes, mayores aún que las del propio nivel en que se encuentran; los problemas de disciplina, la falta de dedicación para hacer un estudio sistemático; los distractores de todo tipo, los problemas didácticos y pedagógicos, etc.


A nivel mundial, aún sigue prevaleciendo la clase en que el profesor llega a enseñar contenidos, muchos de los cuales corresponden a una realidad que ya no existe.


La homogeneización es contraria a la propia naturaleza humana, a la multiculturalidad, a la interculturalidad, a la biodiversidad. Sin embargo, seguimos tratando como iguales a personas de un grupo o de muchos grupos de clases que son diferentes en todos los ámbitos: genéticamente, de origen geográfico, condición social, económica, cultural, de visiones y cosmovisiones. Tratamos de homogeneizar lo que no es, ni debe ser homogeneizable.

Debemos tomar en cuenta las potencialidades y también las debilidades individuales de los estudiantes para ayudar a desarrollar unas y a superar otras, pero para que contribuyan, desde su individualidad, de mejor manera al bienestar colectivo. En otras palabras, la individualidad que alienta al estudiante a desarrollar su carácter intensamente social no para el individualismo, que es una deformación de la individualidad y una nefasta tendencia de promoción del egoísmo, de la indiferencia ante los problemas y desafíos de la sociedad, sino individualidad para la colectividad, asociatividad, cooperación, complementariedad sinérgica y la solidaridad.

Por otra parte, como maestros practicamos en todo momento la evaluación a nuestros estudiantes, pero tenemos serios problemas y resistencia a que se evalúe lo que hacemos, sobre todo porque la evaluación ha tenido muchas veces un carácter punitivo y no como un medio constructivo para mejorar.


La homogeneización es contraria a la propia naturaleza humana, a la multiculturalidad, a la interculturalidad, a la biodiversidad.


La evaluación (indistintamente de la modalidad y el nivel educativo) para los estudiantes, más que un medio sólo para aprobar o reprobar, debería de ser, además de eso, un medio para valorar el logro de objetivos, el desarrollo de capacidades y hacer los ajustes necesarios por parte de los estudiantes, pero también de nosotros los docentes, de las autoridades (a todos los niveles) y de las instituciones, para mejorar de forma permanente la calidad e impacto del proceso educativo, mediante la retroalimentación constructiva.

Un sistema de evaluación no punitivo, sino constructivo, positivo, porque, además, sin un sistema de evaluación tampoco se puede impulsar un necesario y justo proceso de estímulo y reconocimiento objetivo y transparente.

El reto de los maestros y maestras es como el del médico; el mejor médico no es el que cura a sanos o cura enfermedades sencillas, sino el que cura o ayuda a aliviar el dolor o a mejorar las condiciones y calidad de vida de quienes padecen enfermedades severas.


Aunque muchas cosas del pasado siguen y seguirán siendo válidas, ninguna persona podría tener éxito si no toma en cuenta las nuevas realidades.


El mejor maestro o maestra, por tanto, no es el que logra que salga adelante un estudiante aventajado, con elevada capacidad intelectual, con disciplina para el estudio y autoestudio y que tiene las mejores condiciones, sino el que ayuda a salir adelante al estudiante a pesar de las limitaciones personales, familiares, académicas, entre otras, que tenga; es el que ayuda al estudiante a descubrir y desarrollar sus capacidades y potencialidades, a motivarle para luchar y vencer en la vida, a levantarse indistintamente las veces que caiga; el que ayuda a elevar la autoestima del estudiante, por muchas limitaciones que aparente tener, para que aprenda a valorarse a sí mismo, pero también a valorar y respetar a los demás; que le ayuda a aprovechar las potencialidades y a convertir las dificultades en retos y en oportunidades; el que no le enseña qué pensar, sino que le enseña a pensar; no el que sólo instruye o adoctrina, sino que educa, sobre todo con el ejemplo, porque como dijo José Martí “Hacer es la mejor manera de decir”.

Ningún maestro o maestra quiere usar materiales, equipos, medios, etc., en el ámbito laboral o familiar, que no estén de acuerdo a los avances tecnológicos. Tomando de nuevo el caso de la medicina, porque como también con frecuencia lo decía, no todos sabemos de salud, pero todos sabemos de enfermedades; si uno requiere una cirugía para extraerle el apéndice o la vesícula, no aceptaría que se la hagan por los métodos invasivos que se usaban antes, sino mediante cirugía laparoscópica o con el mejor avance que exista. De igual manera, todo mundo quiere tener el mejor tratamiento, si él o ella o una persona allegada se contagia con el coronavirus y querrá tener la mejor vacuna en su momento. En resumen, aunque muchas cosas del pasado siguen y seguirán siendo válidas, ninguna persona podría tener éxito si no toma en cuenta las nuevas realidades.

La brecha educativa es palpable en el mundo. MANOS UNIDAS
La brecha educativa es palpable en el mundo. MANOS UNIDAS

Ni la regla de cálculo, ni las calculadoras científicas, ni las tradicionales cámaras fotográficas, ni las computadoras de gran tamaño (pero pequeñas de capacidad y elevada complejidad), ni los teléfonos fijos, ni los primeros teléfonos celulares, ni siquiera la internet tradicional, nada de eso, por muy válido e importante que haya sido, puede hacernos obviar las nuevas realidades. Como tampoco los avances científicos y tecnológicos deben obviar o menospreciar los saberes ancestrales, sino lograr la relación sinérgica entre ambos, todo por el bien común.

Menciono lo anterior, porque ya estamos en tiempos no sólo de las bibliotecas reales, sino también virtuales, de las plataformas virtuales, de los libros, revistas, artículos, documentos e información digitales, en diversidad y volúmenes inimaginables, y ya no sólo disponibles en lugares y horarios determinados, sino las 24 horas del día y los 365 días el año, desde cualquier parte del mundo donde haya conectividad fija y móvil; ya estamos en tiempos de las aplicaciones de todo tipo, de la inteligencia artificial e internet de las cosas (ciudades inteligentes, instituciones inteligentes, casas inteligentes, internet ya no sólo en los equipos y medios electrónicos, sino en todo), de la robótica, de las machine learning, de una enorme cantidad de software libres y video tutoriales gratuitos, donde se puede ver o aprender desde los más sencillo hasta los más complejo, de los big datas, de la nube y de todo lo que significan las redes sociales, del auge de la nanotecnología, biotecnología, infotecnología, cognotecnología, de los vehículos autónomos, autoconducidos o robóticos (sin conductor) y ya no sólo de diésel, gasolina, gas o biogás, sino híbridos o eléctricos, de los drones, ya no solo de productores y consumidores sino de prosumidores, de los Fat Lab, realidad virtual, realidad aumentada, etc.


La Computación cuántica se presenta como la gran promesa para seguir construyendo equipos más veloces.


Y mientras eso sucede, de forma paralela, tras décadas de estudio en laboratorios de todo el mundo, nos estamos moviendo hacia una nueva generación de tecnologías cuánticas altamente disruptivas, con potencial para afectar transversalmente a la mayoría de las tecnologías emergentes que conocemos, empoderando a muchas de ellas y amenazando la seguridad de otras. De igual manera, se prevé que ofrezcan un alto impacto social por sus aplicaciones directas en medicina, biología, genética, educación, economía y finanzas, energía, agricultura, transporte, meteorología, entre otros. Por tanto, la computación cuántica se presenta como la gran promesa para seguir construyendo equipos más veloces. A diferencia de un ordenador tradicional, que se ejecuta en bits binarios, los qubits cuánticos facilitan un aumento importante en la velocidad de procesamiento, fundamental para acelerar la búsqueda en bases de datos o el aprendizaje automático.

Lo importante es cómo potenciar el conocimiento, la ciencia, la tecnología y los saberes para el desarrollo humano, para construir una sociedad mejor para todos y todas, y no para pasar de una sociedad de grandes masas empobrecidas y explotados, a grandes masas empobrecidas e irrelevantes.

LA LABOR DEL DOCENTE ACTUAL

La labor del docente en este contexto es extremadamente importante para que el estudiante pueda potenciar al máximo lo real y lo virtual, la ciencia, la tecnología y los saberes, para desarrollar aprendizajes significativos que le permitan aprender siempre, aprender a desaprender para reaprender, aprender a emprender, pero eso a su vez hace su labor de una extrema complejidad.

Ante esta realidad, el maestro o maestra de avanzada no es el que pretende llenar de conocimientos al estudiante, porque en todo caso por mucho que le trasmitiera, y aún en el caso que fuera 100% actualizado, sería apenas una ínfima parte del conocimiento existente y del que pudiera adquirir, y una fracción aún menor es la que seguiría siendo vigente y la utilizaría en su ejercicio profesional, sino que el maestro o maestra de avanzada es quien motiva y ayuda a adquirir los aprendizajes significativos para seguir aprendiendo durante toda la vida, para desaprender y reaprender, para comunicarse de forma real y virtual, para innovar, para emprender, para buscar, seleccionar, discriminar y utilizar el conocimiento del infinito mar de conocimientos disponibles, y de las más variadas formas de presentarles y aprenderlos, ahora de forma virtual en su gran mayoría. Pero también cada persona, cada comunidad es y debe ser capaz de producir y compartir conocimiento, tradiciones, cultura, saberes, etc.

El maestro o maestra de avanzada es quien motiva y ayuda a aprender a trabajar en equipo: ahora reales y virtuales, entendiendo que siempre se puede aprender mucho del que menos sabe y que siempre se puede enseñar mucho al que más sabe; que la verdad absoluta no existe, sino que la mejor verdad es la que construimos todos y todas y que nos pertenece a todos y todas. Valorando y respetando a cada persona, indistintamente el color de su piel, origen étnico, su condición física, cultura, su credo religioso, su preferencia política, su condición económica y posición social. Entendiendo que trabajo en equipo no es hacerle el trabajo a los demás o que los demás le hagan el de uno, sino que mutuamente se apoyen para que cada quien haga su trabajo de la mejor manera posible para obtener resultados y éxitos individuales, pero a su vez colectivos, aprovechando las cualidades y potencialidades de cada quien, pero también ayudando a superar las debilidades y errores individuales y colectivos.

Como dice el Padre Carlos Irías, rector de UNIAV, el maestro es y debe ser no quien “enseña” sino un “mediador de los aprendizajes”.

Un estudiante puede aprender mucho, de forma real y virtual, hasta de lo más sencillo, así como de lo más complejo, pero de igual manera puede aprender muy poco de lo sencillo y ver y usar equipos, laboratorios y medios reales y virtuales complejos y aprender muy poco.

Me disculpo por ser al extremo ilustrativo, pero un estudiante, al hacer, por ejemplo, un simple cerco de alambre, puede aprender mucho sobre el calibre del alambre, sus características y en qué condiciones usar cada uno, sobre el tipo de grapas y cuándo usar unas u otras, sobre las especies maderables más indicadas de los postes principales y para los postes secundarios, sobre cómo y cuándo cortarlos, sobre la distancia y profundidad que deben ponerse los postes, sobre la altura de los mismos, sobre la distancia entre cada hilo de alambre, sobre el establecimiento de cercas vivas para favorecer los sistemas agroforestales, etc.; y por otro lado puede ver y hasta usar un equipo de PCR en tiempo real, un sistema de electroforesis, un secuenciador genético, un extractor de ácidos nucleicos, etc., en un laboratorio de biología molecular, o usar un espectrofotómetro de absorción atómica en un laboratorio de suelos, un cromatógrafo, un microscopio, un software determinado, etc., y en estos casos aprender muy poco o nada. Lo ideal es que aprenda y entienda de lo sencillo y de lo complejo, del campo, de la ciudad, del aula, del laboratorio, de la empresa, de lo real y de lo virtual y de la comunidad por, para y con la cual se desempeñará como profesional. Una vez más, siempre es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero ese es el reto.

La computación cuántica, una revolución. RTVE
La computación cuántica, una revolución. RTVE

Así, un maestro puede lograr aprendizajes significativos de sus estudiantes, si promueve el intercambio de experiencias, vivencias y compromisos de forma participativa, activa y horizontal, si usa creativamente los medios, sencillos o complejos, que tiene a su disposición, o usar retroproyectores modernos, pizarras inteligentes, etc., tener él y sus estudiantes conexión a internet con modernos equipos y de banda ancha, para consumir energía, generar calor, contribuir al cambio climático, pero al final hacer sólo un karaoke académico de mala calidad, con limitado impacto en la calidad y pertinencia del proceso educativo. Como dice mi amigo y extraordinario líder académico, de reconocimiento y prestigio internacional, Luis Bonilla, “se puede tener una educación bancaria presencial o virtual”. Una vez más, sin negar la importancia de los medios y recursos, nunca éstos serán más importantes ni sustituirán la labor de la persona, del maestro o maestra. La principal diferencia la harán siempre, no los medios y recursos, sino la entrega, interés y vocación con que el maestro o maestra haga su labor. Por eso recordamos con tanto cariño y respeto a quienes fueron nuestros maestros y maestras, que hicieron su trabajo sin todos los medios y recursos de que hoy disponemos, pero con gran entrega y vocación.

El maestro de avanzada es el que, más que instruir, educa, porque, como dijo Albert Einstein, “educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela”.

Según William Arthur Ward, el profesor mediocre dice, el buen profesor explica, el profesor superior demuestra y el gran profesor inspira.

Y como lo establece el documento base de KAIRÓS: “estamos comprometidos a trabajar a nivel macro y micro, a nivel internacional, regional, nacional, comunitario e institucional para potenciar el conocimiento, la educación, la ciencia, la tecnología, el arte, la cultura, el deporte y los saberes para la construcción de una sociedad mejor para todos y todas. Para avanzar en esa dirección, en esta mueva época, es necesaria la transformación de la educación como medio fundamental para la plena realización y desarrollo con justicia, dignidad, respeto, prosperidad y buen vivir de las personas, las familias, las comunidades, pueblos, países, regiones y el mundo entero”, donde nadie se quede atrás, uniendo para ello los vigores dispersos y haciendo camino al andar, con la unidad en la diversidad por el bien común.

Finalizo reiterando mis felicitaciones y reconocimiento a los y las docentes de todo el mundo y con algunas citas relativas a la labor docente:

“Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender”, Arturo Graf.

“El arte supremo del maestro consiste en despertar el goce de la expresión creativa y del conocimiento”, Albert Einstein.

“La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”, Nelson Mandela.

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”, Paulo Freire.

(Telémaco Talavera es Doctor Ingeniero Agrónomo, Rector Emérito de las Universidades Nacional Agraria y Nacional Autónoma de León (Nicaragua), Doctor Honoris Causa por las Universidades de Ciencias Agrícolas (Suecia) y Dubna International University (Rusia), entre otras, e investigador, escritor y articulista de prestigio internacional).

SOBRE EL AUTOR

Telémaco Talavera, un intelectual de proyección mundial, nuevo colaborador de PROPRONews

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