Iglesias, el dinero y la casta

Se va a embolsar casi 80.000 euros de “indemnización” por poco más de un año de “trabajo” en el Gobierno

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Pablo Iglesias, miembro destacado de
Pablo Iglesias, miembro destacado de "la casta". RTVE

Pablo Iglesias se ha dado prisa en reclamar la “indemnización” que “le corresponde” al dejar el Gobierno, del que nadie le ha echado y del que se ha ido él, exclusivamente por motivos de interés personal y partidista. Son 5.316,42 euros al mes durante casi quince meses, que es el tiempo que ha “trabajado” en el Gobierno como vicepresidente y ministro. En total, percibirá cerca de 80.000 euros del ala el mismo señor que anteayer bramaba contra la casta política y contra los cargos públicos que percibían estos sueldazos. 80.000 euros por no hacer nada, y después de haber estado haciendo casi nada.

Madrid.-

En un mano a mano televisivo entre Albert Rivera y Pablo Iglesias cuando este era eurodiputado, hablando sobre el sueldo de los políticos, el todavía líder de Podemos decía que era vergonzoso que un eurodiputado tuviese un sueldo de 6.500 euros limpios, y que los políticos -incluido él- tenían que ser “un ejemplo” de austeridad contra las estratosféricas diferencias entre lo que ellos perciben y la media de menos de 1.000 euros que ganan los españolitos.


No hace mucho, Iglesias decía que “era vergonzoso” que un político cobrase mucho más que el españolito medio que gana menos de 1.000 euros al mes.


Escuchar las palabras de Pablo Iglesias, y ver su impostura en el vídeo que rescatamos en esta información, es un ejercicio tan revelador de la hipocresía y la caradura del líder morado (claro, se pone morado de pasta, y no solo de la italiana), que entran ganas de vomitar.

EL “EJEMPLO IGLESIAS” (La Sexta)

MIEMBRO DESTACADO DE LA CASTA

En el transcurso de unos pocos años, en un proceso récord de cómo un político que echaba pestes de “la casta” se puede convertir en el peor ejemplo de esa misma casta a la que accede con sumo gusto -mucho peor en su caso, viniendo de su impostada austeridad, de su prédica contra el dinero y de su piso de Vallecas- en el menor tiempo posible, Pablo Iglesias ha pasado a:

1.- Comprarse una mansión de un millón de euros -aunque en la hipoteca figuren solo 600.000- en una zona “burguesa” de Madrid.

2.- Admitir sin ningún escrúpulo el sueldo de 80.000 euros anuales como vicepresidente del Gobierno.

3.- Proponer sin escrúpulo ninguno a su mujer como ministra, con otro sueldazo de 75.000 euros, siendo el único caso del mundo -quitando las satrapías- en el que una pareja se sienta en el mismo consejo de ministros.

4.- Embolsarse entre los dos cerca de 160.000 euros al año como mínimo.

5.- Y ahora pedir, por dejar el gobierno, la “indemnización” de 5.316,42 euros al mes, o sea, cerca de 80.000 euros en total, por haber “trabajado” como vicepresidente poco más de un año.


Su “indemnización” por dejar voluntariamente el Gobierno, tras su breve paso por él, equivale a seis años y medio de pensión media del españolito que ha trabajado y cotizado toda su vida.


La mansión de Galapagar también se parece a la situación del españolito medio.
La mansión de Galapagar también se parece a la situación del españolito medio.

LO GRAVE ES QUE LA HAYA PEDIDO

Es posible que si el señor Iglesias sale elegido diputado de la Asamblea de Madrid, o regresa a cualquier otro empleo remunerado público o privado, dejará de tener derecho a esa indemnización y no la percibirá. Pero el tema no es ese. El asunto es que este señor que echaba pestes contra “los privilegios de la casta”, se ha apresurado otra vez a hacer uso de uno de esos privilegios, y de uno de los más sangrantes y vergonzosos, solicitando la pasta gansa que “le corresponde” por año y poco en el gobierno.

Los 80.000 euros que va a cobrar de indemnización -así lo ha solicitado sin caérsele la cara de vergüenza- por poco más de un año de supuesta “actividad gubernamental” (más que un miembro del gobierno parecía un agitador contra ese mismo gobierno) y durante nada menos que 15 meses, equivalen a la pensión media durante seis años y medio del trabajador español común que ha estado trabajando y cotizando toda su vida.

¡Y este es el gracioso que venía a regenerar la vida pública y a luchar contra la casta! Menos mal que los electores de Madrid -recogiendo el sentir de la muy inmensa mayoría de los españoles- le van a decir muy pronto lo que piensan de él, como se lo dijeron no hace mucho los electores de Galicia, del País Vasco y de Cataluña, y como se lo han venido diciendo en los últimos tiempos los votantes españoles y los del resto de comunidades autónomas, donde Podemos ha desaparecido o está a punto de desaparecer, por un creciente voto de castigo que no es a Podemos en sí, sino a Pablo Iglesias, a su núcleo duro y a todo lo que ellos representan de falsedad, prepotencia, cara dura, ridiculez y provecho propio.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, 100 años de periodismo

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