lunes, 17 junio, 2024
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Los nuevos mercados del cerebro

Horizontes que perfila la irrupción de la Inteligencia Artificial en el mundo

Es fácil ver que avanzamos -¿o ya hemos llegado?- hacia la creación de una atmósfera de poder económico que se fundamenta en el aumento de una pobreza masiva que tiene poco de “artificial”. Se ha hecho “natural” dar por hecho que el grupo líder de este proceso de transformación y creación de recursos, que apenas representa al 6% de la población del planeta, controle el 85 % de los recursos económicos de la Tierra. ¿Quién va a pensar que estos señores y sus corporaciones tengan el más mínimo interés por implantar un mundo feliz que no sea artificial?

Xavier Moreno Lara
Xavier Moreno Lara

Madrid.-

Hace unos meses, en mi artículo La Galaxia del Salto Cuántico, me referí al reto que nos lanzaba McLuhan sobre qué nombre dar a la Galaxia de intercomunicación mundial, continuadora de la Marconi, que, con un arco iris de recursos ondulares había quitado a la Gutenberg la posición prioritaria. En buena medida porque ese florecer de recursos artificiales apoyaba la expansión sin límites y en directo de cualquier mensaje oral o visual.

Los medios de comunicación por ondas, creciendo en recursos de difusión y transformación de mensajes, se han hecho tan poderosos y versátiles que parecen desbordar las dinámicas de los cinco sentidos y reclaman espacios ondulares, en un suma y sigue que, caminando por el filo de la navaja, se atreve a dar entrada a un nuevo escenario que se proclama Inteligencia Artificial. Las alabanzas y vituperios que se están haciendo a este nuevo horizonte no cuestionan tanto su capacidad de facilitar un conocimiento, cuanto el que, mientras baraja las cartas, se arriesga a copias y alteraciones imprevisibles entre los usuarios. Y también, y sobre todo, porque este nuevo poder quedará en el dominio de quienes están muy lejos de preocuparse por la supervivencia de las culturas que han ido dando forma y sentido a las búsquedas y logros del cazador recolector. Al mismo tiempo que muestran un desinterés ofensivo ante cualquier intento por dar a este planeta un final feliz.


Tenemos muchos recursos, pero los estamos activando sin ofrecer un claro avance en la transformación de la vida del Planeta.


Por ese camino es fácil ver que avanzamos -¿o ya hemos llegado?- hacia la creación de una atmósfera de poder económico que se fundamenta en el aumento de una pobreza masiva que tiene poco de “artificial”. Se ha hecho “natural” dar por hecho que el grupo líder de este proceso de transformación y creación de recursos, que apenas representa al 6% de la población del planeta, controla el 85 % de los recursos económicos de la Tierra. ¿Quién va a pensar que estos señores y sus corporaciones tengan el más mínimo interés por implantar un mundo feliz que no sea artificial?

LIBRARSE DE LAS SIRENAS

Con estas tormentas resonando como atmósfera de nuestro navegar de hoy, no parece que vaya a ser paradisíaca la forma que adopte el Viaje del Héroe que, llegados hoy al final de nuestra Guerra de Troya, nos corresponda unir a los que han testificado las grandes epopeyas, enseñanza y legado de las culturas que salieron victoriosas del Tiempo Eje. Tenemos muchos recursos, pero los estamos activando sin ofrecer un claro avance en la transformación de la vida del Planeta, como el que -siguiendo a McLuhan- vemos que representaron la imprenta o la radiofonía, Galaxias propiciadoras de reforzar búsquedas y encuentros sin fronteras ni distancias.


Este es hoy nuestro desafío: ante todo sentir que estamos compitiendo y que lo hacemos enfrentándonos a un jugador tramposo.


Nos falta un capitán que, sin renunciar a novedades seductoras, nos libere de embarrancar ante estos cantos de Sirenas en que nos envuelve la Inteligencia Artificial, o de quedar atrapados en la caverna de ese Polifemo multimillonario que usufructúa las incuestionables ganancias que están consiguiendo hoy quienes llevan el timón. Sirenas son de carne y hueso la ruina del clima, la creciente pobreza de grupos y hasta pueblos abocados a jugarse la vida en unas alambradas. Canto de Sirenas es el alarde de las grandes potencias en una apuesta ciega a que la guerra vuelva a ser el ring en el que medir su puesto en la jerarquía mundial.

Entusiasmados por los logros que han ido sumando los pueblos cuyas historias compartimos no podemos olvidar que el último desafío, el que diferencia al ganador de quienes habían corrido a su lado por otra calle, es su haber llegado el primero a la meta. Por eso el desafío y lema de los Juegos Olímpicos en su origen histórico, el Citius, Altius, Fortius, nunca hubiera podido conseguirse mediante Inteligencia Artificial: reclamaba a la persona, definida por Boecio como “Substancia individual de naturaleza racional”. Possunt quia posse videntur.

La descripción que hoy, desde mi ignorancia, me he atrevido a hacer de la Inteligencia Artificial no eclipsa mi aprecio por el enriquecedor horizonte de cuanto ampara la Física Cuántica, remota heredera de saberes tan puros y antiguos como el Tao. Por otro lado, cuanto hoy nos llega a las manos sobre Inteligencia Artificial no permite que el lector aficionado pueda someterlo al registro de las ideas claras y distintas que Descartes reclama para que podamos descansar en la Verdad.

Este es hoy nuestro desafío: ante todo sentir que estamos compitiendo y que lo hacemos enfrentándonos a un jugador tramposo. Un jugador de mus que en el momento de hacer las apuestas lo hace describiendo no tanto las cartas que tiene sino -ese es su juego- las que quiere hacer valer… Puede hacerlo con apoyos de amplia probabilidad o “marcándose un farol” por si eso confunde a sus rivales…

Por mi parte -nunca he sido un buen jugador de mus- tengo que reconocer que, ante el desafío de la Inteligencia Artificial, voy a limitarme a decir ”paso”… Sin que eso sea dejar descansar el remo con el que me he presentado en esta regata que es la vida… Porque aún recuerdo aquel “possunt quia posse videntur” con el que, al comenzar el bachiller, me retó el profesor con el que repasábamos, en cuartetos latinos, aquellas regatas de la Eneida…

Siempre volvemos a los clásicos…

(Xavier Moreno Lara es periodista, escritor y filósofo).

SOBRE EL AUTOR

El prestigioso periodista, filósofo y escritor Xavier Moreno Lara, nuevo colaborador de nuestro periódico

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