El mejor plan, en Sevilla: la vuelta al mundo con Magallanes y Elcano

Hasta el 23 de febrero de 2020 puede visitarse la emocionante exposición que conmemora la gesta en el Archivo de Indias, entre otras muchas posibilidades que ofrece la capital hispalense

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Maquetas de las cinco naves de la flota. J.M. PAGADOR
Maquetas de las cinco naves de la flota. J.M. PAGADOR

La gesta náutica más importante de la historia hasta el momento y una de las más heroicas de todos los tiempos, la vuelta al mundo de la expedición española liderada por Magallanes y Elcano, empezó el 20 de septiembre de 1519, cuando una flota de cinco buques tripulados por 245 hombres, financiada por la corona española, zarpó de Sanlúcar de Barrameda para explorar una nueva ruta por occidente hacia las míticas islas de las especias, intentando encontrar una vía marítima entre el Atlántico y el Pacífico. Sevilla, de donde partió la expedición el 10 de agosto, celebra este año la efeméride, entre otras cosas con una gran exposición en la sede histórica del Archivo General de Indias, que inauguraron recientemente los reyes Felipe y Letizia.

Sevilla.-

En realidad Sevilla fue el puerto de partida y el de arribada. El 10 de agosto de 1519 salieron las cinco naves que conformaban la flota desde el muelle de las Mulas del puerto sevillano, aunque no se hicieron definitivamente a la mar hasta el 20 de septiembre desde Sanlúcar. De los cinco buques y los 245 marinos, solo regresó uno a Sevilla, la nao Victoria, con solo 33 hombres, el 8 de septiembre de 1522, es decir, tres años después.


Hoy hace 500 años que la expedición española zarpó de Sanlúcar de Barrameda, para terminar de dar la vuelta al mundo tres años después.


Al principio, hasta que perdió la vida en marzo de 1521 luchando contra los indígenas de la isla filipina de Mactán, la expedición estuvo liderada por el marino portugués Fernando de Magallanes. Más tarde, y después de diversos avatares, Juan Sebastián Elcano, marino español de Guetaria (Guipúzcoa), fue elegido capitán de la nao Victoria, que al final fue la única que consiguió regresar a España, después de salir en solitario al Pacífico el 21 de diciembre de 1521, atravesar el Índico, bordear África por el sur y navegar todo el Atlántico sur hacia el norte, en dirección al puerto de partida.

El Archivo de Indias es un bello edificio histórico contiguo a la catedral de Sevilla. J.M. PAGADOR
El Archivo de Indias es un bello edificio histórico contiguo a la catedral de Sevilla. J.M. PAGADOR

La expedición, tanto en sus aspectos financieros, como técnicos, de avituallamiento y de planificación, fue netamente española, gracias a que Carlos V, el emperador reinante en ese momento, acogió y patrocinó el proyecto de Magallanes, un proyecto que la corona portuguesa había rechazado.

“EL VIAJE MÁS LARGO”

Hoy, 500 años después, podemos seguir al detalle los avatares de aquella formidable expedición visitando la exposición de Sevilla titulada El viaje más largo, que recoge de modo muy didáctico todo el recorrido de las naves expedicionarias, desde la partida hasta el regreso; muestra al detalle el equipamiento y matalotaje de la flota; da cuenta, con numerosos documentos, mapas, piezas y audiovisuales, de los sucesos acontecidos durante el viaje; y exhibe tesoros documentales de excepcional importancia, como el original del Tratado de Tordesillas -por el que España y Portugal, con la bendición del Papa de Roma, se repartieron el mundo el 7 de junio de 1494-; o el texto manuscrito de la Historia General de las Indias, del padre Bartolomé de las Casas; o las relaciones detalladas de tripulantes, con sus puestos y cargos a bordo, y de gastos y equipo; o los testamentos originales y cartas de Magallanes y Elcano.

La exposición empieza con una recreación de la sala del Consejo de Carlos V, con un busto del emperador y las sillas de sus consejeros, cada una con el nombre de su titular, y termina con una reproducción de la nao Victoria, la única que consiguió volver, colocada bajo la talla original de la imagen de la Virgen de la Victoria, en alegoría del acto de agradecimiento que protagonizaron los supervivientes en su iglesia, por haber regresado sanos y salvos después de tantos peligros, enfermedades, ataques y penurias.


A los viajeros que decidan acudir a Sevilla para ver la exposición -la entrada es gratuita y la visita, fluida-, les esperan muchos otros atractivos y placeres en una ciudad de un espléndido otoño, tal vez la mejor época para visitar este lugar maravilloso.


Entre una cosa y otra, y dividida la muestra en seis bloques temáticos (Sueño, Partida, Exploración, Destino, Regreso y Transformación), la muestra discurre por los monumentales espacios del Archivo de Indias -ya atractivo por sí mismo, como bello edificio histórico y digno continente de la muestra- y de una forma, además, que invita a la observación detallada.

Carlos V, patrocinador de la expedición, ante el mundo que se repartieron españoles y portugueses. J.M. PAGADOR
Carlos V, patrocinador de la expedición, ante el mundo que se repartieron españoles y portugueses. J.M. PAGADOR

Son varias las reproducciones en maqueta de la flota expedicionaria, recreada en diversos materiales. Una de ellas es metálica y está situada en el suelo, siguiendo unas líneas que recorren el itinerario completo de la exposición evocando el de los buques, con indicación, en cada caso, de lo que le sucede a cada nave, la pérdida de cada una de ellas por diferentes causas, los lugares del planeta donde se quedan para siempre, y la salida airosa y regreso de la única que vuelve, la Victoria, como si su nombre hubiese sido premonitorio de su destino.

500 Y 50 AÑOS

La exposición enaltece la tendencia del ser humano a buscar lo desconocido, a viajar hacia lo ignoto, y eso, además, en una doble dimensión, porque al mismo tiempo que este año se cumplen 500 de la vuelta al mundo de la expedición española, se cumplen también 50 de la llegada del hombre a la Luna, después del lanzamiento de la nave espacial que lo logró precisamente desde el continente que 527 años antes habían descubierto los españoles, feliz coincidencia que subraya lo extraordinario de ambos acontecimientos y sus concomitancias.

Recreación de la nao Victoria, la única que regresó, atracada en Puerto Sherry. J.M. PAGADOR
Recreación de la nao Victoria, la única que regresó, atracada en Puerto Sherry. J.M. PAGADOR

A lo largo de las más de 100 piezas de extraordinario valor que conforman la muestra, el visitante se hace una idea completa del poder y la capacidad de la corona española de emprender proyectos de escala global, que en ningún caso fueron una excepción, y que casi siempre fueron exitosos. Por el contrario, no muchos años antes, los abuelos maternos de Carlos V, los Reyes Católicos, habían patrocinado y financiado nada menos que la expedición que descubrió América y las posteriores que dieron lugar a la conquista del nuevo continente, motivos todos ellos de orgullo para los españoles que admiran su historia, sin dejarse llevar por las lenguas envidiosas de las leyendas negras ni por quienes pretenden juzgar hechos que acontecieron hace 500 años con ojos de hoy. Es un hecho histórico que España es la pionera de la globalidad, la primera potencia que aunó bajo su autoridad o su influencia la práctica totalidad del mundo de entonces.

A los viajeros que decidan acudir a Sevilla a ver la exposición -la entrada es gratuita y la visita es fluida-, les esperan muchos otros atractivos y placeres en una ciudad de un espléndido otoño, tal vez la mejor época para visitar un lugar maravilloso.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

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