La última travesía del “Príncipe de Asturias”

Fotos inéditas y exclusivas de casi un mes de viaje remolcado desde Ferrol hasta Turquía

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Saliendo de Ferrol. CEDIDA
Saliendo de Ferrol. CEDIDA

Vivió una corta vida de veinticuatro años, en los que participó en numerosas misiones, desde su entrada en servicio en 1989 hasta su baja en 2013 a causa de su evidente obsolescencia y su elevado coste de mantenimiento. En estos momentos, el que fuera buque insignia de la Armada española, el portaaviones “Príncipe de Asturias”, se dirige hacia el puerto turco de Aliaga, en una travesía de 2.300 millas náuticas desde Ferrol. PROPRONEWS ofrece fotos inéditas y exclusivas del viaje.

Última noche en puerto español. CEDIDA
Última noche en puerto español. CEDIDA

Después de pasar los últimos años oxidándose en los muelles de Navantia de Ferrol, el “Príncipe de Asturias” emprendió el pasado día 9 de agosto un largo viaje recorriendo toda la fachada atlántica de la Península Ibérica, cruzando el Estrecho de Gibraltar –cosa que hizo en la mañana del día 15- y atravesando el Mediterráneo de Oeste a Este, hasta alcanzar el puerto turco de Aliaga, uno de los escasos lugares del mundo donde se desguazan estos gigantes. Este tipo de desguaces, que en ciertos casos pueden ser muy contaminantes, suelen realizarse en países del Tercer Mundo, sobre todo en la península Índica. Para ello, primero tuvo que salir de la ría de Ferrol –una de las fases más delicadas de la travesía junto con el paso de Gibraltar-, para lo que tuvo que ser remolcado por cuatro remolcadores en aquella estrechura. Después de unas dos horas de recorrido por la ría, el portaaeronaves salió a la desembocadura, donde se hizo cargo definitivo de él el remolcador vasco de altura Alice One.

El remolcador. CEDIDA
El remolcador. CEDIDA

OCHO HOMBRES

Nuestro periódico ofrece en este reportaje imágenes inéditas y exclusivas del proceso de remolcado del enorme buque, una delicada operación que está a cargo del remolcador Alice One y de los ocho hombres que integran su tripulación, seis de ellos, gallegos, de Boiro (A Coruña), entre ellos el capitán al mando, Juan Hermo, y dos vascos, el primer oficial, Diego López, de Portugalete, y el segundo jefe de máquinas, Endika Amurrio, de Gernika (Bizkaia).


El remolcador vasco de altura Alice One es el encargado de la delicada singladura.


Al lado de las dimensiones del portaaviones, que tiene casi doscientos metros de eslora y desplaza 13.500 toneladas en vacío –de ellas, 8.500 toneladas de materiales útiles reciclables-, el remolcador parece un delfín junto a una ballena. Pero su pequeñez es engañosa de su fuerza. El Alice One, perteneciente al Grupo Ibaizabal, y que tiene su base en Santurtzi, fue expresamente escogido para la operación de remolcado por los actuales propietarios del portaaviones –la unión temporal de empresas Surus Inversa y Leyal Deltas-, que lo adquirieron al Estado español en subasta por 2,7 millones de euros para destinarlo al desguace. El remolcador prácticamente nuevo –fue botado en 2015-, con 50 metros de eslora, 15 de manga y 8.000 caballos de potencia, es el mayor de la compañía. Cuando el lector lea estas líneas, esta bestia mecánica que tira sin descanso del gigante mediante un cable de cerca de un millar de metros, habrá llegado ya al ecuador del viaje y aún le quedarán otros diez días como mínimo para arribar al puerto de destino. En total, 2.266 millas náuticas o, lo que es lo mismo, 4.197 kilómetros, recorridos a una velocidad media de crucero de 5 nudos. ¡Feliz travesía!