Con el pueblo cubano

Nuestro periódico y sus profesionales hacemos público nuestro apoyo a la ciudadanía de la isla

1620
Cuba pide unánimemente libertad.
Cuba pide unánimemente libertad.

Como ciudadanos españoles libres y como periodistas e intelectuales comprometidos con la democracia y la libertad en nuestro país y en todos los del mundo, los informadores y profesionales que realizamos este periódico hacemos público nuestro apoyo al pueblo cubano en esta hora difícil y manifestamos nuestra más enérgica condena de la cruel y desproporcionada represión desatada por la dictadura castrista. A fin de mantenerse en el poder en los estertores finales de su ya dilatadísima tiranía, el castrismo no duda en reprimir duramente al pueblo cubano con todos los medios a su alcance, ahogar todas las voces que en la isla piden algo tan básico como libertad  y democracia, agredir y detener a centenares de manifestantes, hacerlos desaparecer en las mazmorras del régimen, e incluso matarlos. Ante todo ello expresamos nuestra más firme condena.

Madrid, España.-

Todo el mundo ha podido ver el carácter pacífico de las incontables protestas surgidas por toda la isla, que de manera civilizada y contundente han salido a la calle para pedir libertad, democracia y, también, medidas para que acabe la terrible situación de desabastecimiento de comida, medicamentos y otros bienes básicos que padece la isla, a causa de la desastrosa gestión de la dictadura. Achacar estos últimos problemas exclusivamente al embargo norteamericano -que también condenamos con la misma energía- es intentar tapar la ineficacia y el caos de la administración pública que, beneficiaria de todos los privilegios del régimen, tiene sometida al pueblo cubano desde hace demasiado tiempo.


La mayoría de los españoles vivimos avergonzados la tibia respuesta del ala socialista del Gobierno de Pedro Sánchez, que ni siquiera es capaz de pronunciar la palabra dictadura para referirse al régimen cubano.


A pesar del embargo norteamericano, Cuba ha recibido y recibe numerosas ayudas de países como Rusia, China, Venezuela, Irán, Corea del Norte y otros por el estilo, ayudas que poco o nada llegan a la población y que se quedan por el camino en las inextricables redes clientelares del aparato que sostiene a sangre y fuego al castrismo. El fracaso estrepitoso de la economía cubana puede tener algún porcentaje de causa en el embargo -que no bloqueo-, pero el desastre que vive el país obedece en su práctica totalidad a la incapacidad de un sistema políticamente muerto, que solo espera -y teme- ya su entierro.

La nueva portavoz del Gobierno no es capaz de pronunciar la palabra dictadura para referirse a Cuba. RTVE
La nueva portavoz del Gobierno no es capaz de pronunciar la palabra dictadura para referirse a Cuba. RTVE

VERGÜENZA DE ESPAÑA

En lo que se refiere a España, la mayoría de los españoles vivimos avergonzados la tibia respuesta del ala socialista del Gobierno de Pedro Sánchez, que ni siquiera es capaz de pronunciar la palabra dictadura para definir lo que salta a la vista que es el régimen que somete a Cuba. Muchas voces de todo signo reclaman aquí que España lidere la respuesta internacional a la criminal represión y padecimientos que sufren los cubanos; lo requieren los lazos históricos, culturales y morales que nos unen con aquel país. Pero Pedro Sánchez, sus ministros socialistas y el PSOE guardan un estrepitoso silencio o hacen tibias declaraciones que solo favorecen la continuidad de la dictadura castrista. Y para más inri, esos ministros conviven sin rubor con los del ala podemita que han declarado, sin que se les caiga la cara de vergüenza, que Cuba no es una dictadura.


El ala podemita del Gobierno ha declarado, sin que se les caiga la cara de vergüenza, que Cuba no es una dictadura.


La ciudadanía española, unánimemente solidarizada con el pueblo cubano, observa con estupor la reacción de este gobierno frente a las tropelías de la dictadura castrista, e interioriza otra razón -una más- para determinar el sentido de su voto en próximas elecciones, por si no tuviera ya suficientes motivos internos para saber a quién debe votar y a quién no en venideros comicios. Lo que está ocurriendo estos días en Cuba es una lección en tiempo real sobre lo que puede pasar en España y en otras democracia si los electores siguen apoyando a esos populismos destructivos, que, como si no escarmentasen con las lecciones de la historia, buscan la vuelta a un modelo político comunista cuyos logros en la URSS, en Venezuela o en Corea del Norte están a la vista; un modelo que si en China tiene alguna viabilidad es porque este país adoptó el capitalismo -aunque sea un capitalismo de Estado- como forma económica viable importada de Occidente.

Las hordas del castrismo ejemplifican la "democracia" cubana.
Las hordas del castrismo ejemplifican la “democracia” cubana.

A quienes niegan que Cuba sea una dictadura le decimos que vuelvan a ver las imágenes de los esbirros del castrismo desfilando bizarramente con garrotes y armas, frente a las inofensivas pancartas de los manifestantes pacíficos. No hay imagen más expresiva ni mejor para describir y calificar la ética de un sistema político que es capaz incluso de matar a los disidentes solo por pedir libertad y criticar a un régimen tiránico y corrupto.

Reiteramos nuestro apoyo a los ciudadanos y las ciudadanas cubanas que de forma espontánea están saliendo a la calle en todo el país para pedir libertad y democracia. Especialmente nos solidarizamos con los periodistas e informadores cubanos que desde hace más de sesenta años se enfrentan a un régimen que niega la libertad de información y de expresión; un régimen temeroso ante su cada vez más cercano final, cuya debilidad creciente queda patente al detener a periodistas, cerrar Internet y ahogar cualquier canal de expresión del pueblo cubano. El castrismo cada vez está más agarrotado por el miedo de su final, que será nefasto para sus adalides.

Frente al lúgubre grito “revolucionario” del castrismo, “patria o muerte”, el pueblo cubano ha acuñado otro –“patria y vida”- que expresa de manera formidable y sencilla la aspiración de cualquier ciudadano del mundo que se sienta patriota de ser libre, sin tener que matar ni dejarse matar por ello. A ese grito nos unimos nosotros desde PROPRONews y desde España, sumándonos a las reivindicaciones del pueblo cubano y proclamando su derecho a la libertad, la democracia, la justicia y el bienestar, como hacen los intelectuales argentinos hoy en otra parte de este periódico.

OTROS EDITORIALES

El Gobierno incumple su promesa de lealtad al jefe del Estado y a la Constitución

Purga en la agencia EFE

Sánchez se cree muy listo

Rivera muestra a Sánchez el camino de la dignidad

Una ciudadanía hartísima

El extremismo filoetarra, aislado en el Parlamento Vasco

La Fiscalía debe actuar de oficio contra la llamada de Torra a la “confrontación” contra el Estado

España y el PSOE, en manos de un iluminado

Doble golpe al “procés”

Rivera dinamita Ciudadanos

La (¿inevitable?) destrucción del PSOE

El viraje pedrista de Vara y otras complicidades

¿Bancos intocables?

El síndrome del museo en llamas

Con España, con Cataluña, con el Gobierno

Pedro Sánchez se equivoca

El rey manifestante

Generalitat de Cataluña, posibles dolo e indicios de criminalidad