La doble vida del ministro de las vírgenes

La imputación de Jorge Fernández Díaz pone de manifiesto la contradicción entre su proclamado catolicismo y su conducta presuntamente ilegal

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Un ministro muy católico, pero muy poco ejemplar. MINISTERIO DEL INTERIOR
Un ministro muy católico, pero muy poco ejemplar. MINISTERIO DEL INTERIOR

Es uno de los ministros más beatos de Mariano Rajoy, pero no el único. El propio Rajoy ya condecoró imágenes religiosas de vírgenes en etapas anteriores a su llegada a la presidencia del Gobierno. Pero el que fuera su ministro del Interior en la peor etapa de corrupción del PP, Jorge Fernández Díaz, le gana en santurronería. Ultracatólico confeso, supernumerario del Opus Dei, condecorador de vírgenes, Fernández acaba de ser imputado por el espionaje ilegal a Luis Bárcenas, lo que pone de manifiesto una doble vida en la que coinciden, sin escrúpulos por su parte, la beatería ultracatólica y una conducta presuntamente ilegal, casi mafiosa.

Madrid.-

El juez del caso Kitchen -el espionaje ilegal contra Luis Bárcenas, utilizando fondos, medios y funcionarios públicos, para hacer desaparecer las pruebas que incriminan al PP por su financiación ilegal y sobresueldos en B a sus dirigentes- ha imputado nada menos que al que fuera ministro del interior de Mariano Rajoy en esa época, Jorge Fernández Díaz, en una investigación que pone también en una situación muy comprometida a su segundo, el que fuera secretario de Estado, Francisco Martínez -que ya ha empezado a tirar de la manta- así como a María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP cuando ocurrieron los hechos, y a Mariano Rajoy, presidente del partido y del gobierno durante los mismos años, y de quien se sospecha que es la X suprema en el organigrama de la trama de espionaje.


Este ministro tan peculiar concedió la Medalla de Oro Honorífica al Mérito Policial a la Virgen del Amor y una Cruz de Plata a la Virgen de los Dolores.


Fuentes jurídicas consultadas por este periódico señalan que Fernández Díaz, ante la evidencia de las pruebas y los testimonios recabados, lo tiene tan difícil como lo tuvo el exministro socialista José Barrionuevo, que, junto con Rafael Vera, terminó con sus huesos en la cárcel por el escándalo de los GAL. De modo que el exministro del PP no sería el primero que resulta condenado en las últimas décadas, caso de que los jueces emitan una sentencia desfavorable para él.

Algo huele a podrido en Génova. J.M. PAGADOR
Algo huele a podrido en Génova. J.M. PAGADOR

CATÓLICO Y SUPERNUMERARIO

La imputación y la cadena cada vez mayor de detalles incriminatorios contra Fernández Díaz se ha hecho público en los últimos días. Pero hay un aspecto de la cuestión que diferencia el caso de Fernández Díaz de los demás. Porque este exministro es un ultracatólico confeso, miembro supernumerario del Opus Dei, practicante diario de su religión y exhibidor de su fue siempre que tuvo y tiene ocasión, incluso empleando medios y personal públicos.


El exministro asegura que fue la Virgen del Pilar la que hizo que Franco ganara la guerra civil.


En febrero de 2014, este ministro tan peculiar concedió la Medalla de Oro Honorífica al Mérito Policial a la Virgen del Amor. Un año después, en 2015, concedió la Cruz de Plata a la Virgen de los Dolores. En su extrema devoción y desmesurada fe, Fernández Díaz ha asegurado -congratulándose de tamaño milagro, que empezó con un golpe de Estado y causó centenares de miles de víctimas y 40 años de dictadura- que fue la Virgen del Pilar la que hizo ganar la guerra civil a Franco. Y son numerosas las ocasiones en que ha actuado o se ha manifestado públicamente como propagandista de su religión, lo cual no solo es una ridiculez que no interesa a nadie, sino un abuso de posición de un miembro del ejecutivo en un país aconfesional, en el que las creencias de cada cual, incluidos los ministros, deben quedar reservadas al ámbito de la privacidad.

Llama mucho la atención que un hombre tan devoto, obligado por su fe a llevar una vida intachable desde el punto de vista de su propia moral, presuntamente manejara desde la cúspide de su ministerio la trama del espionaje al extesorero del PP, cuya finalidad era destruir o hacer desaparecer toda prueba que incriminase al partido y a sus máximos dirigentes en los escándalos de corrupción de los últimos años, incluyendo las mordidas a empresas, los sobresueldos en negro a sus dirigentes, las obras de la sede de Génova pagadas en B, la financiación ilegal de campañas electorales, etc.

Posiblemente el exministro, temiendo ir a prisión, se haya encomendado ahora a sus vírgenes, pidiéndoles el milagro de su salvación jurídica con el recordatorio de que ya las condecoró y están en deuda con él. Pero en democracia hay milagros que pueden resultar imposibles incluso para una virgen.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

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