Llamadme antiespañola…

...pero no de España, sino de “El Español”, por el tratamiento informativo que da a las mujeres, entre ellas, Irene Montero e Ione Belarra

2004
Cabecera de la información de El Español.
Cabecera de la información de El Español.

Llamadme antiespañola, aunque no me estoy refiriendo a “Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra, ay ay …”, que cantaba Cecilia allá por los años 70. Aludo a ese bodrio de nombre “El Español”, dirigido por Pedro J. Ramírez que manifiesta ser un periódico, y se define a sí mismo como “plural, libre e indomable”. A mí, sus contenidos me suenan más bien al runrún de conversaciones de barra de bar en hora punta, esas de “sostenme el cubata”, donde cualquier disparate o chiste malo tiene cabida, pero que resultan vergonzosas contempladas en frío, y mucho más si se trasladan a negro sobre blanco. Uno de esos disparates es la última “información” publicada en sus páginas sobre la ministra Irene Montero y la secretaria de Estado y posible nueva ministra Ione Belarra, a las que, encima de calificarlas de “compis”, se les exige doctorados, como si tantos políticos machos como hay tuvieran el nivel académico de ellas, sin contar a los que son sencillamente analfabetos y de los que el periódico de don Pedro Jota nunca ha dicho que ni siquiera tienen el graduado escolar.

La periodista, con su perro Killer
La periodista, con su perro Killer

Es raro el día que “El Español” no me sorprende con alguna mamarrachada (lo leo, sí, llamadme masoquista). De momento, y no será lo último, me quedo con el infumable artículo titulado  Montero y Belarra, las “compis” de Psicología, sin doctorado, con 4.300M en sus ministerios.

Por lo pronto parece que su autor, un tal Rafa Martí, no es que no tenga un doctorado, es que no aprobó la primaria, porque el texto continúa tal que así: “Irene y Ione …” ¿Irene y Ione? ¡Por dios bendito! Ya me empezaron a escocer los ojos con esa entradilla, pero como confieso que soy masoquista, seguí y me encuentro con el testimonio de un camarero del bar de la facultad donde ambas estudiaron sus carreras, que asegura que “todos los que hacen Psicología Evolutiva están trastornados”. Hay más opiniones “científicas”. “Ni de coña lo veía venir (que llegaran a ministras)”, exclama otra de las entrevistadas, que muy condescendiente asegura que Irene “era muy maja”, pero que a ella le salieron “sarpullidos cuando se emparejó con Pablo Iglesias. No sé qué vio en ese muchacho, nunca lo entendí y sigo sin entenderlo”.


Se cuenta, además, que Irene e Ione “estaban en todos los saraos”, “eran de armas tomar”, “asiduas a la cafetería”.


La del diagnóstico es una anónima trabajadora de la facultad, no docente, pero a la que se le debe haber pegado algo de las clases, a juzgar por su avispado comentario. Se cuenta, además que Irene e Ione “estaban en todos los saraos”, “eran de armas tomar”, “asiduas a la cafetería”. Concretamente, Montero parece ser que se pasaba la vida allí, según el camarero científico que también la califica de “muy radical”.

“LOS MÁS TARADOS DE LA UNIVERSIDAD”

El reportaje deriva después en algunas opiniones más amables, de gente que las conoció, aunque queda claro que el departamento de Psicología Evolutiva no está bien visto, y remata la trabajadora: “Predican cosas que no se pueden aplicar, aquí tenemos a los más tarados de toda la Universidad” ¡Ahí queda eso!

Casi al final del, llamémosle, artículo, a donde llegas exhausta, aparecen unas declaraciones de una de las profesoras, Cristina del Barrio, que califica a sus ex alumnas de “buenas estudiantes” y habla de ellas con orgullo, alegrándose de que “estén donde están”. ¿Se aplaca el autor? ¡Qué va! Vuelve a la carga con el camarero: “Están muy poco preparadas”. ¡Pobre hombre! Me da que no le dejaban propina. Tanta insistencia mosquea.

Pedro J. Ramírez, director de "El Español", un periódico machista. RTVE
Pedro J. Ramírez, director de “El Español”, un periódico machista. RTVE

PERLAS MACHISTAS DEL PERIODISMO PATRIO

No son las únicas mujeres que llegan a lo más alto a las que periódicos y periodistas trasnochados intentan denigrar con sus críticas machistas. Cierto que a las de izquierdas se les trata peor, incluso en el Congreso, donde hace unos días el diputado Diego Movellán Lombilla, del PP, esgrimió al misógino que lleva dentro con su insulto a la ministra Yolanda Díaz (Un diputado del PP, a la ministra Yolanda Díaz: “Las mujeres solo suben el escalafón si se agarran bien fuerte a una coleta”).

Pero ha sido el tratamiento hacia Isabel Díaz Ayuso el que marcó un hito en este medio tan “español” del que yo les hablo. Pocos titulares rezuman tanto machismo, caspa y rijosidad como el que sigue:

Díaz Ayuso enseña toda la entrepierna en su toma de posesión”.

Pero no es un caso aislado, ni mucho menos. A continuación, algunas otras perlas machistas más de nuestro periodismo patrio.

El escotazo de Letizia, ni Constitución ni nada”, en El Español.

Seis mujeres astronautas, un experimento espacial y una pregunta ¿cómo afrontarán el viaje sin maquillaje?”, en El Mundo.

Porno, feminazis, lesbianas, asalta capillas…, la nueva izquierda”, en La Gaceta.

Dos zagalas de buen ver a las que (a mi perro) no le importaría dar un lametón”, en un artículo de Francisco Martínez-Campos y Trotski (su perro), directivo de la televisión pública murciana, ya retirado de la circulación (el artículo, no el “señoro”), en MurciaEconomía.com.

Los mejores culos del atletismo” (culos de mujeres, claro), en Marca.

Mireia Borrás, el pibón de Vox, amante de la aventura que enciende Forocoches”, en LOC Famosos, El Mundo.

Hay muchos más, pero, ¡aaggggg!, tengo que dejarlo, necesito vomitar un rato.

(Elisa Blázquez Zarcero es periodista y escritora. Su último libro publicado es la novela La mujer que se casó consigo misma. Diputación de Badajoz).

SOBRE LA AUTORA

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