Las numerosas y graves irregularidades de los premios Ceres puestas ahora al descubierto en exclusiva por PROPRONews

Solo la cuenta de las celebrities invitadas ascendió a casi 100.000 euros y todo se hizo sin que hubiese partidas previamente presupuestadas para eso

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Monago -con la Espert en la gala-, no desaprovechó la oportunidad para fotografiarse con las celebrities que trajo a gastos pago. JUNTAEX
Monago -con la Espert en la gala-, no desaprovechó la oportunidad para fotografiarse con las celebrities que trajo a gastos pago. JUNTAEX

La pantomima de los premios Ceres de Teatro, ese capricho que costó al erario público extremeño en torno a los cuatro millones de euros y que el entonces presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago Terraza, se sacó de la manga para su autobombo y la “decoración” del GOBEX que se acababa de inventar, no solo constituyó un derroche en lo económico, sino que, además, estuvo plagada de graves irregularidades en lo procedimental, lo administrativo y lo financiero, entre ellas, la adjudicación a dedo a Jesús Cimarro/Pentación, cuando el contrato tenía que haber salido a concurso público. En esta tercera entrega de la serie desvelamos las muchas irregularidades cometidas en este asunto por un político que hundió su futuro por cosas como estas.

Para empezar, el de los Ceres fue un capricho estrictamente personal de José Antonio Monago Terraza, sin base presupuestaria previa alguna, una iniciativa sustentada por los consejos y los intereses de su “gurú” personal de entonces, Iván Redondo, y de Jesús Cimarro, dueño de la productora teatral Pentación Espectáculos, la persona y empresa a la que el entonces presidente había nombrado a dedo para dirigir el Festival Internacional de Teatro Clásico Grecolatino de Mérida (FITCM) y a la que otorgó también a dedo la organización y explotación de las galas Ceres, con pingües beneficios en ambos casos.


Se quitó dinero de escuelas, instalaciones deportivas y subvenciones a familias para destinarlo a un incalificable jolgorio mientras se recortaba en servicios esenciales.


Para no cansar a los lectores con literatura, vamos a detallar a continuación de manera telegráfica las irregularidades más notorias detectadas en este asunto, todas ellas vergonzosas y algunas de las cuales, además, rozan lo punible, como hemos señalado en entregas anteriores (Los caprichos millonarios de Monago rozan lo punible (1)Premios Ceres: más de tres millones de euros quemados en cuatro noches).

1ª.- UNA DECISIÓN PERSONAL DE MONAGO: La organización de la gala de los premios Ceres fue una apresurada decisión personal de Monago –seguramente por iniciativa conjunta con su entonces “gurú” Iván Redondo- sin someter semejante dispendio al escrutinio previo de la Asamblea de Extremadura.

2ª.- SIN PARTIDA PRESUPUESTARIA PREVIA: Este antojo repentino del presidente sin que existiese una partida presupuestaria para ello, obligó a técnicos y funcionarios a hacer encaje de bolillos –rozando a veces lo indebido- para recabar los fondos necesarios a costa de otras partidas esenciales y para adjudicar a Cimarro un contrato millonario sin pasar por ningún concurso público previo.

3ª.- EN PLENAS VACACIONES VERANIEGAS: La intención del entonces presidente y de su equipo de que el “asunto Ceres” pasase lo más desapercibido posible desde el punto de vista del escrutinio parlamentario y público queda probada por la fecha elegida para su aprobación. El Decreto 153/2012 de la Presidencia de la Junta firmado por José Antonio Monago, publicado en el Diario Oficial de Extremadura nº 151 el 6 de agosto de 2012, lleva fecha del viernes 3 de agosto de dicho año, primer fin de semana del principal período vacacional del año.

El empresario teatral Jesús Cimarro, beneficiario principal de los Ceres y del Festival de Mérida desde hace ya 8 años. PENTACIÓN
El empresario teatral Jesús Cimarro, beneficiario principal de los Ceres y del Festival de Mérida desde hace ya 8 años. PENTACIÓN

4ª.- NO SE SACA A CONCURSO PÚBLICO: La prueba evidente de que las citadas galas Ceres ya habían sido acordadas previamente con Jesús Cimarro/Pentación Espectáculos es que su organización no se saca a concurso público, como era preceptivo teniendo en cuenta el elevado coste de las cuatro noches, 2,7 millones de euros solo en la partida dedicada a los espectáculos en sí, sin contar otros gastos institucionales y organizativos adicionales.

5ª.- LAS 4 GALAS SE ADJUDICAN A JESÚS CIMARRO: La organización y explotación de las cuatro galas Ceres se adjudicaron a dedo al empresario teatral Jesús Cimarro, que vio así incrementado notablemente el importante presupuesto del que ya disponía para la organización de las cuatro ediciones correspondientes del FITCM, lo que ha convertido a Mérida en el mayor negocio de su vida.

6ª.- CAMUFLAJE COMO SUBVENCIÓN AL PATRONATO: No obstante y para despistar a los incautos, los fondos necesarios para la organización y explotación de las cuatro galas Ceres se camuflaron como una “concesión directa de una subvención (por dichos importes) a favor del Consorcio del Patronato del Festival de Teatro Clásico en el Teatro Romano de Mérida”, según consta textualmente en el titular del decreto. Es decir, los organizadores y beneficiarios del capricho subsumen las galas Ceres en las ediciones del FITCM, sin que una cosa tenga nada que ver con la otra, aunque para terminar de perfeccionar el camuflaje buscasen en la mitología romana un nombre para dichos premios destinados a distinguir a personajes de la escena nacional, como si Extremadura, una región además pobre, tuviese nada que ver con eso.

Es más, en el propio titular del Decreto, no se menciona en absoluto –como debería- la creación de los Premios Ceres ni el hecho de que su explotación esté dada de antemano a Jesús Cimarro.


Un negocio de casi tres millones de euros se le dio a dedo a Jesús Cimarro sin concurso público con la excusa de que eran subvenciones al Consorcio del Festival de Mérida.


7ª.- EL IVA DELATOR: Que la organización y explotación de las galas Ceres se daban a dedo a Cimarro-Pentación, aunque el Patronato del Festival figurase como convidado de piedra para la coartada correspondiente, lo prueba el hecho de que la factura de cada una de las cuatro galas, sospechosamente idénticas las tres últimas, están cargadas con el 16 % de IVA; en total la administración autonómica pagó a Cimarro 450.805,68 euros en concepto de IVA por las cuatro galas. Dígame el lector cuándo se ha visto que lleve IVA una subvención a una institución sin ánimo de lucro como es el Patronato del Festival emeritense.

8ª.- NI INTERÉS PÚBLICO, NI SOCIAL, NI ECONÓMICO, NI HUMANITARIO: La farsa prosigue a lo largo del decreto de Monago al señalar que ha quedado “acreditado el interés público y social (de los premios Ceres) para la Comunidad”, cuando la realidad es que Extremadura no tenía por qué organizar unos premios de teatro destinados a actores, actrices y demás elementos de la escena española que nada tenían que ver con Extremadura, y menos al coste de casi un millón de euros por gala (Premios Ceres: más de tres millones de euros quemados en cuatro noches) y menos aun en una región pobre que en aquellos momentos sufría gravemente los efectos de la crisis, más incluso porque el propio presidente de la Junta que financiaba esos premios daba al mismo tiempo inmisericordes hachazos a los servicios básicos esenciales de la región.

9ª.- LO EXCEPCIONAL SE HACE ORDINARIO Y SE INFRINGE PRESUNTAMENTE LA LEY: La concesión a dedo de tan cuantiosas cantidades a Jesús Cimarro-Pentación infringe el párrafo c) del artículo 22.4 de la “Ley 6/2011, de 23 de marzo, de subvenciones de la Comunidad Autónoma de Extremadura”, que, según recoge el propio decreto de Monago, “establece la posibilidad de conceder de forma directa y con carácter excepcional, subvenciones en que se acrediten razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras debidamente justificadas que dificulten su convocatoria pública”. Es decir, Monago invocó en su decreto una ley que indica el justamente camino contrario al que él siguió, retorciendo burdamente la norma en beneficio de su objetivo, que era el autobombo. Porque los premios Ceres no tenían ninguna razón “de interés público, social, económico o humanitario” ni ninguna otra que “dificultase su convocatoria pública”. Y eso no solo se hizo una vez, en 2012, sino también en los tres años siguiente y siguiendo el mismo procedimiento viciado.

10ª.- JUSTIFICACIÓN INADMISIBLE: Prosigue el decreto de Monago con su farsa autojustificativa cuando, en su artículo tercero, justifica el interés público del dispendio de los premios Ceres en la difusión del festival y en el interés que eso tiene para el turismo de la Comunidad, lo cual, además de ser una excusa peregrina –había otras formas de promoción más baratas y legales- termina de demostrar una intención que hacía inexcusable el concurso público.


La prueba de que no fueron subvenciones a una entidad sin ánimo de lucro, como el Patronato del Festival, sino una concesión a dedo a Jesús Cimarro, es que este cobró cada edición del evento con el IVA correspondiente.


11ª.- FONDOS DESTINADOS A FAMILIAS Y SIMILARES: El artículo cuarto del decreto establece el importe de la subvención del primer año (nada menos que 836.000 euros sin contar el IVA), que, como no había partida presupuestaria previa para los Ceres, se detraen del “Proyecto 2005.02.001.0010 de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma de Extremadura para el año 2012, denominado “Transferencias a Familias e Instituciones sin fin de lucro”. La infracción es manifiesta. El propio título de ese capítulo del presupuesto indica claramente dos cosas: primera, su destino a familias y entidades que ayudan socialmente a los sectores desfavorecidos; y segunda, que el receptor de ese dinero no puede tener fin de lucro y es evidente que Cimarro/Pentación lo tenía, como empresa que busca su negocio y beneficio.

12ª.- SUBCONTRATA SIN CONCURSO: prosiguen las irregularidades en el artículo quinto del decreto de Monago, cuyo punto 2 dice que “el beneficiario podrá subcontratar totalmente las actividades subvencionadas”, cosa que el Patronato del Consorcio hizo adjudicando todo el pastel a Cimarro/Pentación, prueba evidente de que esta era la finalidad primera y última y que el “paso” de la subvención a través de dicho Patronato era puro teatro, y nunca mejor dicho.

13ª.- CONTABILIDAD PRESUNTAMENTE MAQUILLADA: El artículo séptimo del decreto de Monago, que establece las “Obligaciones” del Patronato en relación con la millonaria subvención y, por ende, la del subcontratista Cimarro/Pentación, en su apartado h obliga a “llevar una contabilidad y facturación pormenorizada y separada de cada una de las actuaciones a desarrollar, conservando los justificantes de gastos y pagos durante los cinco años siguientes al pago final de la ayuda”. Sin embargo, la contabilidad de esos gastos que la Junta de Extremadura nos ha hecho llegar no está pormenorizada ni separada, y es asombrosamente similar en todas las partidas a lo largo de los cuatro años, especialmente las de las tres últimas ediciones de los Ceres y, particularmente, la de la tercera y la cuarta, que son idénticas. Requerida por nuestro periódico la opinión de expertos en contabilidad, estos señalan que en actividades que incluyen tantos y tan variados capítulos contables, es prácticamente imposible que de un año a otro se repita exactamente la misma cuantía en las diferentes partidas, “dando la impresión -dicen- de que la totalidad del importe se distribuyó a posteriori del gasto de manera aleatoria, a fin de cuadrar el total establecido previamente”. De ser así, sería un hecho grave que requiere ser investigado por las instancias correspondientes. Nosotros publicaremos toda la información detallada que poseemos a este respecto en los próximos días, contrastándola con la información que tengan a bien facilitarnos Jesús Cimarro/Pentación y el Consorcio del Festival, a quienes ya la hemos solicitado por correo electrónico, como hemos hecho con anterioridad en relación a otras informaciones.

Monago con la actriz María Galiana en una gala Ceres. Jolgorio y propaganda personal a costa de los extremeños. JUNTAEX
Monago con la actriz María Galiana en una gala Ceres. Jolgorio y propaganda personal a costa de los extremeños. JUNTAEX

14ª.- EN DETRIMENTO DE PARTIDAS ESENCIALES: Según información facilitada a este periódico en su día por la Junta de Extremadura presidida por Guillermo Fernández Vara, las partidas de las que se detrajeron fondos para dedicarlos a los premios Ceres, mediante “modificaciones presupuestarias”, fueron, además de las citadas, las tituladas “Apoyo a inversiones en materia deportiva” e “Inversiones en centros de educación infantil y primaria”. La arbitrariedad e injusticia de estas decisiones cae por su peso.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

CAPÍTULOS PUBLICADOS

Los caprichos millonarios de Monago rozan lo punible (1)

Premios Ceres: más de tres millones de euros quemados en cuatro noches

PRÓXIMA ENTREGA: El capricho millonario del cambio de nombre a la Junta de Extremadura y el arbitrario derroche de la publicidad institucional.

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

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