La verdadera historia de la fundación del nuevo Carnaval de Badajoz

Del periodista José Mª Pagador fue la iniciativa en 1980 de retomar en Badajoz el Carnaval que llevaba más de 40 años sin celebrarse por la prohibición franquista, y consiguió recuperarlo en 1981

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José Mª Pagador, fundador del nuevo Carnaval, disfrazado en los años 90. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José Mª Pagador, fundador del nuevo Carnaval, disfrazado en los años 90. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Hoy, 7 de marzo, se cumplen 40 años de la recuperación del Carnaval de Badajoz, que se ha convertido ya en uno de los mejores de Europa. Esta fiesta ha llegado a ser la más multitudinaria y rentable de Extremadura desde el punto de vista social, turístico y económico. El éxito ha sido tal, que se ha convertido en el mejor carnaval de la Península Ibérica en cuanto a participación ciudadana -se disfraza prácticamente toda la ciudad-, brillantez de los desfiles y atracción nacional e internacional. Esta historia tiene su origen en 1980, cuando José Mª Pagador, entonces reportero del diario HOY de Extremadura, tomó la iniciativa de organizarlo, después de la larga noche franquista.

Sevilla, Badajoz.-

Los 40 años del nuevo Carnaval de Badajoz se cumplen este domingo de marzo y no en febrero pasado, como erróneamente publicaron los medios locales extremeños. Ello se debe a que, para evitar la suspensión que pretendía el gobernador civil de entonces, que temía desórdenes por la coincidencia de las fechas iniciales de la fiesta con el golpe de Estado del 23F, el organizador y primer fundador del Carnaval pacense, José Mª Pagador, negoció con él retrasarlo una semana, de modo que finalmente la fiesta se celebró los días 7, sábado, y 8, domingo, de marzo de 1981.


José Mª Pagador diseñó el modelo de carnaval que actualmente se sigue celebrando de manera prácticamente idéntica en la ciudad.


El origen del nuevo Carnaval de Badajoz se debe a una iniciativa personal de Pagador. Después de asistir en el hotel Alfonso VIII de Plasencia, a finales de los años 70 del siglo pasado, a una “fiesta de antruejos” para realizar el correspondiente reportaje, el entonces joven periodista José Mª Pagador pensó que aquella fiesta de disfraces podía trasladarse, convertida en un verdadero carnaval ciudadano, a Badajoz, la ciudad más poblada de Extremadura, donde él vivía y trabajaba como reportero del diario HOY.

José María Pagador con Julio Luengo, director de SER Extremadura, en un homenaje a este años después. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José María Pagador con Julio Luengo, director de SER Extremadura, en un homenaje a este años después. ARCHIVO J.M. PAGADOR

El carnaval había sido prohibido en nuestro país por el franquismo, y quitando lugares donde se había mantenido en privado algún tipo de fiestas de disfraces, como Plasencia o Cádiz, en España no se celebraba aún el carnaval en ninguna parte, después de aquellos siniestros cuarenta años de represión y prohibiciones. José Mª, activista de mil iniciativas ciudadanas, pensó que había llegado el momento de dar el paso y, con el altavoz de la prensa en sus manos -como periodista del medio más leído en la región extremeña, y con el apoyo de la principal emisora, Radio Extremadura-Badajoz, de la Cadena SER, que entonces dirigía Julio Luengo Garallo, creyó -como así fue- que refundar el Carnaval de Badajoz era posible.

Villafaina, precursor del carnaval pacense, con Lydia C. Sasedo, en Venecia.
Villafaina, precursor del carnaval pacense, con Lydia C. Sasedo, en Venecia.

En el ámbito político de la ciudad, precursor también de la idea fue José Manuel Villafaina Muñoz, reconocido hombre de teatro y “uno de los profesionales que más ha hecho por el teatro en Extremadura”, según confiesa Pagador. Por aquel entonces, Villafaina era también concejal independiente por el PCE, en la oposición del Ayuntamiento de Badajoz, gobernado entonces por la UCD. Desde 1979 y 1980 Villafaina venía clamando en el desierto, proponiendo en el ámbito municipal acciones para recuperar el Carnaval, sin que el grupo mayoritario en la corporación le hiciese el menor caso.


El Ayuntamiento de Badajoz delegó en el periodista la organización del carnaval en 1981 y 1982, facilitándole las credenciales y el presupuesto necesario.


Ante esta situación, José Mª Pagador, comprendiendo que su posición como periodista del diario HOY le daba la fuerza suficiente para poner en marcha el proyecto, decidió pasar a la acción y hacerse cargo personalmente de la organización de una fiesta que llevaba varias décadas sin celebrarse. Para ello tuvo que vencer primero la resistencia del director del medio para el que trabajaba, Teresiano Rodríguez Núñez, “una persona asustadiza, a quien aquella idea de que yo me metiese en semejante berenjenal no le gustó nada y menos, que informásemos de ello y de los prolegómenos de aquella fiesta pagana en un periódico entonces perteneciente a La Editorial Católica”, dice Pagador. Pero, imaginando que la recuperación de una fiesta tan popular reportaría al periódico buenos ingresos en venta de ejemplares y en publicidad, el periodista encontró un aliado en el entonces gerente de HOY, Ángel Pérez y Pérez, “un hombre mucho más inteligente y moderno”.

Presupuesto del primer Carnaval de 1981, administrado y firmado por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Presupuesto del primer Carnaval de 1981, administrado y firmado por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Lo primero que hizo José Mª Pagador, contando ya con el apoyo de Julio Luengo y el altavoz de la SER, y con la ayuda incondicional de Villafaina, fue visitar al alcalde, Luis Movilla Montero, a quien le propuso la idea. Corría el año 1980, aunque Pagador no recuerda la fecha exacta, pero sí que el alcalde convocó una reunión a la que asistieron el regidor, el periodista, la presidenta de la Comisión de Festejos, Marisa Nogués, y otros concejales. De este modo, con la aprobación del grupo de UCD, el alcalde delegó en José Mª Pagador la organización del Carnaval para 1981, otorgando al periodista una credencial o autorización que le permitía actuar y contratar en nombre del Ayuntamiento, y facilitándole el presupuesto necesario para la primera edición, 415.000 pesetas que Pagador administró con la prudencia suficiente para cubrir todos los gastos.


Al figurar oficialmente como organizador de la fiesta que iba a celebrarse cinco días después del 23F, el gobernador civil requirió a Pagador para que la cancelase, a lo que el periodista se negó.


Franco había muerto cinco años antes y el Carnaval ya no estaba prohibido, pero la legislación vigente impedía realizar cualquier actividad callejera que no tuviese autorización gubernativa. Por aquel entonces, según recuerda José Mª Pagador con cariño, era gobernador civil de Badajoz un abogado madrileño llamado Lorenzo Martínez-Fresneda Barrera. “Lorenzo, que fue gobernador entre 1979 y 1982, y yo nos hicimos muy amigos -recuerda el periodista-, hasta el punto de que, después de divorciarse y quedarse solo en el caserón del Gobierno Civil, las Nochebuenas se venía a mi casa y cenaba con mi familia y conmigo”.

Con la credencial del Ayuntamiento, José Mª Pagador visitó al señor Martínez-Fresneda para solicitar autorización para celebrar el Carnaval. El gobernador concedió de inmediato el permiso y en el Gobierno Civil quedó registrado el nombre del periodista como organizador y responsable de la fiesta, prevista inicialmente para el sábado 28 de febrero y domingo 1 de marzo de 1981.

Pagador designó a Juan Jose Poblador pregonero del primer Carnaval. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Pagador designó a Juan Jose Poblador pregonero del primer Carnaval. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Entretanto, José Mª diseñó el modelo de Carnaval con sus diferentes actos, estableció el programa, determinó el itinerario de la cabalgata, designó la plaza de San Francisco como centro de la verbena principal de la fiesta, estableció los diferentes concursos de disfraces, comparsas, murgas, etc., nombró pregonero -el primero del nuevo Carnaval pacense- al escritor extremeño Juan José Poblador Santos y, en fin, planificó todos los detalles de una fiesta que hoy, 40 años después, sigue haciéndose prácticamente tal y como él la planeó.

José Mª, a la izquierda, con los dos primeros miembros de la Comisión que creó para organizar el Carnaval. A. J.M. PAGADOR
José Mª, a la izquierda, con los dos primeros miembros de la Comisión que creó para organizar el Carnaval. A. J.M. PAGADOR

Durante las semanas finales de 1980 y primeras de 1981, José Mª Pagador se empleó a fondo en dar la máxima publicidad a la fiesta que se avecinaba, tanto en su periódico, como a través de Radio Extremadura-SER, contando también, paulatinamente, con la complicidad de los demás medios de comunicación locales. Y, desde luego, contando con el apoyo incondicional de su cuadrilla de amigos, integrada por personas muy conocidas de Badajoz, como el publicista Luis Poblador Santos y el empresarios Rafael Rodríguez Arbaizagoitia, a los que designó como primeros miembros de la comisión ciudadana organizadora, así como, más tarde, Fernando Rodríguez Tejada, Ángel Luis López Bejarano, Manuel Mayorga Arias, Pedro Rubio Lozano, Ignacio Rodríguez Arbaizagoitia, Miguel Celdrán Matute -que años después sería alcalde de Badajoz- y otros amigos del periodista que este incorporaría después a su comparsa (Juan Pablo Carrasco, Alfonso Rodríguez Gómez -fotógrafo de HOY-, Alberto González Rodríguez o el gran escultor Luis Martínez Giraldo, amigo de la infancia de Pagador, por haber estudiado juntos en el mismo internado, y al que el periodista introdujo en la sociedad pacense cuando Luis llegó de su pueblo).

Con todos estos ingredientes empezó el periodista a movilizar una ciudad que aún no se creía que fuese posible celebrar el Carnaval después de tantos años de prohibición. Con su grupo inicial de amigos creó una pequeña comisión, al frente de la cual estaban él, Rafael Rodríguez y Luis Poblador, que se reunía regularmente en la mesa redonda del Mesón El Tronco, donde fue materializándose poco a poco lo programado. Especialmente activo en la tarea de incentivar a la ciudadanía fue José Manuel Villafaina, con una meritoria labor callejera que llevó a todos los rincones de la ciudad el anuncio del inminente Carnaval.

CARNAVAL DE BADAJOZ Y GOLPE DE ESTADO

“Y en estas estábamos cuando llegó Tejero con su arcaico, antidemocrático y chapucero golpe de Estado del 23F”, recuerda Pagador. Hay que considerar, para que nuestros lectores se sitúen, que el comienzo de la primera edición del nuevo Carnaval de Badajoz, después de 40 años de prohibición franquista, estaba programado para el sábado 28 de febrero de 1981, y que cinco días antes, el lunes 23, el teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina y los suyos tomaron el Congreso de los Diputados cuando se estaba procediendo a la última jornada de la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, después de la dimisión de Adolfo Suárez. “Yo recordaba a Tejero de mis primeros escarceos como periodista a principios de los años 70, cuando ingresé como redactor del diario HOY, ya que él, que entonces era comandante, estaba destinado precisamente en la Comandancia de Badajoz, antes de ascender a teniente coronel y ser destinado al País Vasco en 1974”.

El golpe de Estado estuvo a punto de cargarse el Carnaval de Badajoz, y si no se canceló fue gracias a la férrea posición del periodista. “La conmoción que causó la frustrada intentona golpista en todo el país -señala José Mª Pagador-, entre otros muchos efectos letales que pudo haber tenido y que incluso me afectaban a mí personalmente, pues, por ejemplo, mi nombre figuró en la lista de los cien primeros periodistas españoles que iban a fusilar los golpistas el martes 24, como publicó la prensa de entonces cuando se conocieron las listas de los posibles represaliados, pudo haber dado al traste con aquel Carnaval que preparábamos con tanto ahínco”.

El día 23 y la madrugada del 24 de febrero, aun consciente del peligro que corría, José María Pagador decidió permanecer en Badajoz, dado que con sus tres hijas menores era impensable desplazarse a ningún lugar y tampoco podía dejar su casa a merced de no sabía qué represalias en caso de que el golpe hubiese prosperado. Tampoco, según cuenta, podía dejar solo a su padre, Fernando Pagador de la Peña, señalado también por los golpistas por su pasado como militar republicano y destacado socialista. “Recuerdo que la única persona que fue consciente del peligro que yo corría fue mi amigo Victoriano Montes Vargas “El Jerezano”, magnífico gitano y persona de uno de cuyos nietos fui padrino, que se ofreció a pasarme clandestinamente a Portugal aquella noche por un vado del río Guadiana y refugiarme en una casa de Elvas, cosa que le agradecí, pero no acepté, porque no me veía yo huyendo de noche como un cobarde”.

José Mª Pagador negoció con el gobernador civil para evitar la suspensión del Carnaval por el 23F. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José Mª Pagador negoció con el gobernador civil para evitar la suspensión del Carnaval por el 23F. ARCHIVO J.M. PAGADOR

El día 25 de febrero, a tres días de la fecha fijada para el comienzo del Carnaval, el gobernador civil llamó por teléfono a José Mª Pagador y le comunicó que, dadas las graves circunstancias del momento, había que cancelar la fiesta. El periodista solicitó ver en persona al señor Martínez-Fresneda y este le recibió aquella misma mañana. “Para hacer más presión, les pedí a Luis Poblador, Rafael R. Arbaizagoitia y Ángel Luis López Bejarano, que trabajaba en SER-Extremadura, principales miembros los tres de la comisión que yo había formado, que me acompañasen a la audiencia con el gobernador -recuerda José Mª Pagador-. El señor Martínez-Fresneda me instó, como organizador oficial que figuraba en el permiso del Gobierno Civil, a que cancelase el Carnaval, a lo que me opuse radicalmente, con el apoyo de mis compañeros”.

¿Y qué ocurrió al final, si el gobernador que era el que daba el permiso dijo que lo retiraba? “Pues ocurrió que negocié con él y, como yo también tenía que ceder en algo, le propuse, como alternativa a la cancelación, retrasar el Carnaval una semana, cosa que le pareció bien y así quedó acordado, de modo que el primer Carnaval de la nueva etapa en Badajoz se celebró no en su fecha de febrero sino ya en la primera semana de marzo.”

Sin embargo, como recuerda el periodista, aun tuvo que lidiar con los miedos del gobernador civil, que seguía temiendo que la cosa se desmadrase. “Poco antes del comienzo del Carnaval, a principio de la primera semana de marzo volvió a convocarme al Gobierno Civil el señor Martínez-Fresneda, mi querido amigo, para decirme que nadie se disfrazase de guardia civil, ni de militar ni de policía”. ¿Y cuál fue su respuesta? “Pues sencillamente le dije que yo no tenía autoridad para decirle a nadie cómo se tenía que disfrazar y, en todo caso, si él temía algo por ese lado, que emitiese un bando con el Ayuntamiento dando esa orden, cosa que, al final no hizo”.

J.M. Pagador , de moro, y Ángel L. López, de novia, primeros disfrazados el sábado 7 de marzo de 1981. ARCHIVO J.M. PAGADOR
J.M. Pagador , de moro, y Ángel L. López, de novia, primeros disfrazados el sábado 7 de marzo de 1981. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Finalmente, el primer Carnaval democrático de Badajoz se celebró en 1981 sin incidencia de clase alguna, y, sí, con algunas personas disfrazadas de guardias civiles, sin mayores consecuencias. “El viernes 6 de marzo, el día anterior al inicio de la fiesta -dice Pagador- me puse mi disfraz de aquel año, que era de moro, y de esa guisa recorrí todo Badajoz, para que la gente me viese y perdiese el miedo. Yo era el único disfrazado aquel viernes en una ciudad de 100.000 habitantes. Al día siguiente, a la hora convenida de la tarde, inicio programado de la fiesta, nos echamos a la calle apenas doscientas o trescientas personas disfrazadas, entre ellos, y en primera fila, Ángel Luis López, vestido de novia y yo, de moro. Un día después ya fueron 2.000 o 3.000 personas las disfrazadas. Y así empezó todo, incluido el cartel del Carnaval del primer año, que improvisé con un recurso que hallé en la imprenta donde hicimos la cartelería y los pasquines de publicidad, un clásico arlequín”.

Cartel del primer Carnaval de Badajoz en 1981, diseñado por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Cartel del primer Carnaval de Badajoz en 1981, diseñado por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR

LA EXPLOSIÓN DE 1982

Al año siguiente, visto el éxito de 1981, el Ayuntamiento volvió a encomendar a José Mª Pagador la organización del Carnaval, con el triple de presupuesto -exactamente 1.535.000 pesetas, 500.000 de las cuales logró Pagador del entonces presidente de la Diputación Provincial, Luciano Pérez de Acevedo y Amo- y con la confianza de que se sumarían a la fiesta muchos más ciudadanos disfrazados, dado el favorable resultado de la primera edición.

Cartel del Carnaval de Badajoz de 1982, diseñado por Celis Rubio. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Cartel del Carnaval de Badajoz de 1982, diseñado por Celis Rubio. ARCHIVO J.M. PAGADOR

¿Por qué crees que el Ayuntamiento, que tenía la capacidad y el dinero para organizar el Carnaval, aceptó que lo organizases tú y pusiese a tu disposición el presupuesto municipal, después de haber desoído las propuestas del concejal Villafaina? “La cosa está muy clara -responde Pagador- Luis Movilla era tan asustadizo como Teresiano Rodríguez, y más después del sobresalto de la intentona golpista. Los regidores municipales debieron de pensar una cosa evidente. Si lo organizamos nosotros y sale mal o hay disturbios, la responsabilidad será directa del Ayuntamiento. Pero si lo organiza José Mª Pagador tenemos dos alternativas: si sale mal, la culpa será de él y nosotros habremos cometido el error de apoyarle. Pero, si sale bien, el mérito será también nuestro, que dimos nuestro apoyo”.

Presupuesto del Carnaval de 1982, administrado también por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Presupuesto del Carnaval de 1982, administrado también por el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR

En 1982, el periodista organizador de la fiesta amplió el programa, visto el éxito que se palpaba ya en la sociedad pacense, incluyendo por primera vez el concurso de murgas. Él organizó e introdujo en el programa el primer concurso de murgas del nuevo Carnaval pacense, que se celebró en el teatro Menacho, e incluso designó a los miembros del jurado. Para incentivar la participación ciudadana, Pagador inscribió a su propia familia en el concurso, incluidas sus tres hijas, la menor de las cuales tenía entonces dos o tres años. La familia Pagador-Domínguez se disfrazó de “Vampiros mexicanos”, nombre con el que se presentó al concurso. El tema tenía relación con el gobernador civil, a quien, por su cara chupada y el nacimiento del pelo -que siempre llevaba engominado- en forma de pronunciada uve, se le conocía en la ciudad con el mote de Drácula. “Entonces -dice Pagador- se me ocurrió que mi familia y yo seríamos unos vampiros mexicanos que veníamos a Badajoz a conocer a nuestro primo, el gobernador civil. Él estaba sentado en la primera fila del teatro y la verdad es que se divirtió mucho con nuestra actuación, que no salió mal. Yo había prohibido al jurado que me diesen ningún premio, pero, al final, nos dieron el tercero a los “Vampiros Mexicanos”. Con la tabarra que di en el periódico y en la radio para incentivar a la gente a presentarse al concurso de murgas, se inscribieron doce grupos en aquella primera edición, pero, al final, desistieron cinco, por lo que solo participamos siete.”

Pagador y su familia. Los vampiros mexicanos ganaron el tercer premio en el primer Concurso de Murgas. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Pagador y su familia. Los vampiros mexicanos ganaron el tercer premio en el primer Concurso de Murgas. ARCHIVO J.M. PAGADOR

EL AYUNTAMIENTO SE HACE CARGO

La segunda edición del nuevo Carnaval de Badajoz fue un éxito tremendo, según recuerda el periodista, y fueron varios miles las personas que salieron a la calle disfrazadas y participaron en los eventos programados, viéndose ya algunos artefactos de los que el grupo de Pagador fue pionero, con aquel célebre vehículo construido con una estrecha plataforma sobre una viga metálica y movida por el motor de un renault que compraron en un desguace.

El grupo de Pagador con su célebre vehículo. El periodista es el primero por la izquierda. ARCHIVO J.M. PAGADOR
El grupo de Pagador con su célebre vehículo. El periodista es el primero por la izquierda. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Y llegó 1983 y el Ayuntamiento pretendió que José Mª Pagador continuase organizando la fiesta. “Después de dos años de organizarlo yo con la ayuda de mis amigos, con toda la responsabilidad que eso conllevaba, y en vista de que el Carnaval estaba ya lanzado, le dije al alcalde que se hiciese cargo ya el Ayuntamiento de la organización, como era lo lógico -recuerda el periodista-. El Ayuntamiento lo comprendió y aquella tercera edición corrió ya a su cargo. Fue el primero y el último Carnaval que organizó directamente la corporación de UCD, porque en mayo de 1983 ganó el PSOE las elecciones y el nuevo alcalde socialista de Badajoz, el recordado Manuel Rojas Torres, le dio el impulso definitivo a una fiesta que bajo sus mandatos vivió su edad de oro”.

Portada del primer número de la Revista del Carnaval que fundó el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Portada del primer número de la Revista del Carnaval que fundó el periodista. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Sin embargo, José María siguió teniendo un papel destacado en la fiesta, no solo por su papel de divulgador y propagandista de la misma en su calidad de periodista y por la participación destacada de su grupo, sino también porque él fundó la Revista del Carnaval de Badajoz, que dirigió y produjo durante años. De esta estupenda publicación, para cuyo diseño y maquetado Pagador contrató a su compañero de HOY, el periodista y diseñador Julián Leal, se editaban cada año millares de ejemplares en las fechas previas al carnaval, que se repartían gratuitamente. Y aunque en ella constaba que era la revista oficial de carnaval del Ayuntamiento de Badajoz, nunca le costó un céntimo a la institución bajo la dirección del periodista, según informa este, ya que todos los gastos se sufragaban con la publicidad.

Declaración de intenciones y staff de la Revista del Carnaval de Badajoz en su primer número. ARCHJVO J.M. PAGADOR
Declaración de intenciones y staff de la Revista del Carnaval de Badajoz en su primer número. ARCHJVO J.M. PAGADOR

Lo demás es ya historia, contada unas veces con acierto y otras, con interesados sesgos, “ya que -aclara José María- como aquello fue un éxito tremendo, hubo personas y grupos que pretendieron apropiarse la paternidad de la fundación del nuevo Carnaval de Badajoz, cuya historia verdadera es la que contamos aquí, con toda la base documental y gráfica que lo confirma. Si hubiese sido un fracaso, estoy seguro que esos sectores reaccionarios de la ciudad habrían asegurado que la culpa era mía.”

Publicación de los 25 años del carnaval que reconoce la verdadera autoría de su fundación. ARCHIVO J.M. PAGADOR
Publicación de los 25 años del carnaval que reconoce la verdadera autoría de su fundación. ARCHIVO J.M. PAGADOR

¿Cuáles son sus mejores recuerdos de aquellos años? “Mis mejores recuerdos son la preparación del carnaval con los amigos, la elaboración de las letras que cantaba mi grupo, que en su mayoría las escribía yo, y los ensayos, que yo dirigía. Y desde luego, y por encima de todo, la participación de mis hijas y mis nietos y sobrinos, disfrazados todos los años conmigo, en diferentes actos y festejos del carnaval, sobre todo, en los desfiles”.

José Mª, en el desfile, con Laura, su hija pequeña. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José Mª, en el desfile, con Laura, su hija pequeña. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José Mª, preparándose para el desfile de carnaval, con sus nietos Adrián y Laura. ARCHIVO J.M. PAGADOR
José Mª, preparándose para el desfile de carnaval, con sus nietos Adrián y Laura. ARCHIVO J.M. PAGADOR
El periodista, sentado, con barba, de forcado portugués, junto a hijas, sobrinos y amigos. ARCHIVO J.M. PAGADOR
El periodista, sentado, con barba, de forcado portugués, junto a hijas, sobrinos y amigos. ARCHIVO J.M. PAGADOR

Aquel 7 de marzo de 1981, solo dos semanas después de un golpe de Estado que a punto estuvo de acabar con la democracia, José María Pagador, a pesar de las amenazas que sufría (Los 100 primeros periodistas que íbamos a ser fusilados el 24-F) no solo no cedió a las presiones sociales y gubernativas para cancelar aquella primera edición del nuevo Carnaval de Badajoz, sino que mantuvo la fiesta, la organizó de arriba abajo e incluso tuvo los ánimos y el valor de disfrazarse y salir a la calle. Han pasado 40 años de aquello y la historia que hemos contado aquí, la real y verdadera, no es la que algunos cuentan ni reconocen en Badajoz, una ciudad por la que tanto ha hecho el periodista como profesional de la información, como animador cultural y como activista social. “Pero que me quiten lo bailado y lo mucho que me he divertido y me divierto”, termina diciendo.

(Elia de Ros es periodista, con décadas de experiencia profesional en diferentes medios de prensa, radio y TV).

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