La dirección del Museo Romano de Mérida, que lleva casi 80 años en manos de la misma familia, se autopremia

Ha concedido su premio anual al anterior director, esposo de la actual directora, que fue consejera de Cultura con Monago y diputada autonómica del PP

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Trinidad Nogales, directora del Museo y mujer del anterior director al que ahora premia. TVEX
Trinidad Nogales, directora del Museo y mujer del anterior director al que ahora premia. TVEX

La dirección del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida lleva en manos de la misma familia desde su fundación, la friolera de casi 80 años. Primero fue el creador y primer director, el gran arqueólogo José María Álvarez Sáez de Buruaga. Cuando se jubiló este, le sucedió su hijo, José Mª Álvarez Martínez. Y a la jubilación de este le ha sucedido su esposa, Trinidad Nogales Basarrate. Y ahora el museo le ha dado su premio anual al exdirector y marido de la actual directora. Todo vuelve a quedar en casa y sigue quedando en familia.

Mérida.-

No sé si llamarlo nepotismo, u onanismo cultural, o ambas cosas a la vez. A ver. ¿Conocen ustedes algún museo público del mundo cuya dirección lleve en manos de la misma familia cerca de 80 años? ¿Y saben ustedes de algún caso en que un Museo se premie a sí mismo en la persona de su anterior director y esposo de la directora actual? En los museos privados puede darse el caso, pero ni aun así. Y en los públicos, por lo que hemos podido averiguar, no hay un precedente parecido en todo el mundo.


La dirección del Museo, entre 1945 a la actualidad, pasó del padre al hijo y de este a su esposa, la actual directora.


La autocomplacencia social y cultural de la región extremeña, que sigue siendo la más atrasada de España después de más de 40 años de autonomía, permite que sucedan estas cosas. No hay el menor atisbo de cuestionamiento o de crítica ni entre los agentes culturales ni entre los medios extremeños ante hechos que sonrojan.

Esta historia empezó muy bien en los años 40 del siglo pasado, cuando el insigne arqueólogo José María Álvarez Sáez de Buruaga recuperó, sistematizó y catalogó las ricas colecciones arqueológicas emeritenses, poniendo las bases del Museo Nacional de Arte Romano, creado por el Estado bajo la tutela de don José María, que fue su primer director y gran impulsor, entre 1945 y 1985, año de su jubilación. A su retiro, pasó a ocupar la dirección del Museo su hijo José María Álvarez Martínez, bajo cuyo mandato se culminó la obra de la monumental sede actual del centro, un logro extraordinario del arquitecto Rafael Moneo que ha alcanzado notoriedad internacional. Hasta ahí, vale, bueno, venga, todo bien. No vamos a negarle méritos al José María hijo. Pero lo que sigue es ya demasiado.

Monago utilizó un edificio del Estado tan sensible como este museo para fines particulares. EL PERIÓDICO EXTREMADURA
Monago utilizó un edificio del Estado tan sensible como este museo para fines particulares. EL PERIÓDICO EXTREMADURA

Y LA ESPOSA

Pero lo gordo es que, a la jubilación de este en 2017, ¿quién creen ustedes que pasó a ocupar la dirección? ¡Bingo! Sí, efectivamente, su esposa, Trinidad Nogales Basarrate, nombrada por el Gobierno del PP de Mariano Rajoy -partido por el que ha sido diputada autonómica y consejera en Extremadura-, consumándose esta anomalía, única en el mundo, por la que la dirección de un Museo nacional dependiente del Estado lleva en manos de la misma familia desde los años 40 del siglo, pasado hasta la actualidad, la friolera de casi 80 años sin interrupción.


No existen precedentes de una situación así en ningún museo estatal o público del mundo.


Trinidad Nogales fue también, entre 2011 y 2015, consejera de Cultura del PP en la Junta de Extremadura bajo la presidencia de José Antonio Monago. Un cuatrienio caracterizado por las irregularidades, los abusos y la ausencia de una política cultural verdadera. De hecho, el comienzo del mandato del PP no puedo ser más alarmante para el propio Museo y para los amantes de la cultura, que vieron cómo se violaba la esencia histórica y cultural del centro, con un multitudinario y ordinario acto de toma de posesión de Monago como presidente, en sus naves principales con la aquiescencia -si no la autorización- del director del centro y de la que a continuación iba a ser nombrada consejera de Cultura. Un edificio del Estado y unas instalaciones tan sensibles como las de un Museo arqueológico, puestas al servicio de un partido político sin el menor reparo. Si Rodríguez Ibarra se hubiera atrevido a hacer una cosa así, los mismos que lo hicieron después le hubieran llamado de todo.

Menos mal que los ciudadanos, que no son tontos, terminaron con la farsa en las siguientes elecciones autonómicas. De hecho, como ya han recordado otros periodistas y comentaristas, el señor Monago ha sido el único presidente autonómico español que solo ha tenido un mandato, sin que lo revalidase en la segunda oportunidad, hecho harto significativo.

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, casi 8 décadas en manos de la misma familia. PROPRONews
Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, casi 8 décadas en manos de la misma familia. PROPRONews

MÁS ABUSOS

Durante la etapa de Trinidad Nogales al frente de Cultura, y como ha denunciado repetidas veces nuestro director, José Mª Pagador, en este medio, se crearon los llamados Premios Ceres de Teatro, un despilfarro de más de tres millones de euros, cuya explotación se adjudicó a dedo al empresario teatral Jesús Cimarro. Igualmente, bajo el mandato de los señores Monago y Nogales, se le concedieron a dedo al señor Cimarro, también sin el preceptivo concurso público, los cuatro Festivales de Mérida que tuvieron lugar en el cuatrienio.


La directora actual, nombrada directora del museo por el gobierno de Rajoy, fue consejera de Cultura de Monago.


Tras el fracaso del PP en las elecciones autonómicas extremeñas de 2015, la señora Nogales siguió siendo diputada autonómica por el PP y luego volvió a su plaza de conservadora en el Museo emeritense, hasta que, en 2017, por nombramiento del Gobierno del PP. volvió a heredar el cargo que hasta esa fecha había ostentado su marido. Es decir, la dirección de un Museo del Estado, casi 80 años en manos de la misma familia, lo cual puede ser legal, pero resulta poco edificante y bastante menos decoroso.

Y ahora, en otra pirueta bochornosa, el Museo que dirige la señora Nogales acaba de conceder el premio anual que otorga el centro, nada menos que a su propio esposo y exdirector, José María Álvarez Martínez (La noche de José María Álvarez). Y luego dicen que Extremadura sigue atrasada.

(Elia de Ros es una periodista con décadas de experiencia profesional en diferentes medios de prensa, radio y TV).

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