Quejas generalizadas del público por descontrol sanitario en el Festival de Mérida

Espectadores apelotonados en zonas comunes, sin distancia de seguridad en las gradas, ausencia de registro, falta de gel hidroalcohólico...

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Salvo las mascarillas, las medidas de prevención sanitaria brillaron por su ausencia. JUNTAEX
Salvo las mascarillas, las medidas de prevención sanitaria brillaron por su ausencia. JUNTAEX

Numerosos espectadores que asistieron al estreno de la edición 66ª del Festival de Mérida se han quejado en redes sociales de la falta de medidas sanitarias y de control, más allá del uso (irregular) de las mascarillas. La página de la Junta de Extremadura en Facebook se ha llenado de elocuentes comentarios denunciando la falta de medidas sanitarias, como la distancia social y otras. Por su parte, el adjudicatario a dedo del Festival, Jesús Cimarro, ha desmentido tales acusaciones de las que se ha hecho eco incluso la prensa regional, negando la evidencia de lo que muestran las imágenes.

Cuando en toda España aumentan diariamente los rebrotes y el número de contagios por coronavirus y cuando en Extremadura hay activos diez brotes, al menos uno de ellos en el Área de Salud de Mérida, el inicio de la presente edición del Festival de Mérida es, según una generalidad de espectadores que asistieron al estreno, un ejemplo de lo que no se debe hacer. La página de Facebook de la Junta de Extremadura que informa del inicio del Festival, se ha llenado de comentarios críticos contra el descontrol sanitario que, según los espectadores, ha sido la tónica dominante de la jornada (Facebook-Junta de Extremadura).


“El Festival y su estreno es un foro de contagio y si alguien enfermara no habría manera de rastrear a los demás, ni avisarnos, ya que no hubo ninguna toma de datos” (un espectador llegado de Madrid).


Las quejas unánimes se refieren a la falta de distancia de seguridad que impone el decreto del pasado 10 de junio, al apelotonamiento de la gente en diversas zonas del recinto monumental, a la falta de gel hidroalcohólico o a la falta de un registro de espectadores, un requisito imprescindible para rastrear posibles contagios en el caso de que se detectase algún positivo entre los asistentes.

Algunos de estos espectadores aseguran que, de haber sabido lo que iba a ocurrir, no habrían asistido y otros, que tenían pensado ir otro día, ante lo visto dicen que “ni locos”.

“TÚ NO SABES NADA”

Tal vez el comentario más expresivo y claro de lo ocurrido sobre la cuestión sanitaria es el de este espectador del día del estreno, que encima fue tratado de manera desconsiderada por la organización, y dice lo siguiente: “

“…Es una vergüenza, bochornoso y PELIGROSO cómo se trató el tema del aforo. Estábamos todos APELOTONADOS. No había distancia DE NINGÚN TIPO. Daba por hecho, al comprarme la entrada, que se vendería una localidad y la de al lado no, y así todas. Así al menos habría habido un metro de distancia. Pues no. Vinieron varias chicas de la organización a explicarnos de muy malos modos que respetar la distancia de seguridad de 1,5 metros ya no era necesario, que (según ellas) se había cambiado el BOE hace dos días (adjunto BOE donde se ve claramente que SÍ es obligatoria en todos los espectáculos). Que con la mascarilla era suficiente (bastantes personas se la quitaron una vez empezada la representación o se la bajaban para dejar la nariz fuera, la mayoría personas mayores).

Ya por la mañana había preguntado por estas inquietudes y me dijeron que sí, que habría distancia. Falso, no la hubo en ningún momento. Al acceder todos juntos. No había gel hidroalcohólico desinfectante en ningún sitio. Todos accediendo en masa. Las barras de bar del interior llenas hasta los topes. Ya en los asientos, varías familias quisieron poner una reclamación. A mí me dijeron que si no estaba a gusto en mi sitio que me llevaban a otro arriba. Desde luego yo no pago un asiento céntrico y delante para que luego me cambien a otro detrás, mucho más barato y alejado.

La forma de tratar a los espectadores no fue en absoluto adecuada. Me llegaron a decir “tú no sabes nada”.

La falta de distancia entre espectadores, un indudable riesgo que incluye a la familia real. JUNTAEX
La falta de distancia entre espectadores, un indudable riesgo que incluye a la familia real. JUNTAEX

Esto es denunciable y peligroso. Vivo en Madrid, donde se respetan escrupulosamente las medidas. Antes de llegar a Mérida había viajado por varias zonas de Andalucía. Y en todas ellas, exquisitos con las medidas. Gel disponible, distancia física, toma de datos cada vez que se accedía a un monumento, etc.
En Mérida, nada. El Festival y su estreno es un foro de contagio y si alguien enfermara no habría manera de rastrear a los demás, ni avisarnos, ya que no hubo ninguna toma de datos.

Me dijeron lo del aforo, que al principio era al 50% y luego se amplió al 75%. La estrategia estaba clara: vender la mayor cantidad posible de asientos caros y dejar medio vacío el gallinero. Así NO.

Adjunto fotos de cómo estaba el teatro, de la ausencia de distancia, de la peligrosidad, de la ilegalidad y del BOE, que no deja duda a ninguna interpretación. Si esto sigue así, no animaría a NADIE a ir. De hecho, es denunciable. ¡Qué pena, toda la vida queriendo ir y cuando lo hago ocurre esto!
En Extremadura no existe conciencia social con el coronavirus y las medidas de higiene son bastante escasas e insuficientes
.


En la foto oficial, Cimarro se fotografió a la derecha del rey, en el puesto que corresponde al presidente de la Junta de Extremadura.


EL PROTAGONISMO DE CIMARRO

Según una fuente fidedigna que ha informado a nuestro periódico, más de la mitad del público asistente al estreno del Festival eran políticos, alcaldes, concejales, cargos diversos, asesores y otros, todos ellos invitados expresamente ante el riesgo de que las gradas estuviesen medio vacías. De hecho, hay sospechas de que muchas entradas han sido adquiridas por las instituciones vinculadas a la organización, a fin de garantizar en todo momento un aforo “digno”. Eso se desprende, además, de las increíbles declaraciones que hizo el adjudicatario a dedo del Festival, Jesús Cimarro, más de un mes antes del inicio del evento, sobre un récord de entradas vendidas en un tiempo mínimo en plena pandemia del coronavirus (¡Milagro: Cimarro vende entradas más rápido que Julio Iglesias!).

Cimarro, a la derecha del rey. Detrás de él, el presidente de la Junta. JUNTAEX
Cimarro, a la derecha del rey. Detrás de él, el presidente de la Junta. JUNTAEX

Las quejas de los espectadores sobre el peligro sanitario del Festival han sido recogidas también por los medios locales, como El Periódico Extremadura (Estreno con polémica en el Festival de Teatro de Mérida), y todo para una edición de riesgo que empieza con más pena que gloria, como atestigua la crónica del diario HOY (Una ‘Antígona’ irregular, con Fernando Cayo como estandarte, abre el Festival de Mérida). Una edición de riesgo que ya advertimos desde este periódico el pasado día 10 de mayo (Las 14 razones por las que el Festival de Teatro de Mérida 2020 no debería celebrarse).

Entretanto, el responsable empresarial del Festival (el máximo responsable político es el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara), siempre ansioso de protagonismo, se fotografiaba a la derecha del rey y delante del propio presidente extremeño, en la foto oficial del evento con la familia real.

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