Decretada la muerte eclesiástica del cura de Conil

El obispo Zornoza consuma la despiadada represalia que arrebata al expárroco hasta su misma condición de sacerdote

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Rafael Vez, cuando era párroco de Conil de la Frontera.
Rafael Vez, cuando era párroco de Conil de la Frontera.

El obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, ha consumado su represalia contra el expárroco de Conil de la Frontera (Cádiz), Rafael Vez Palomino, y ha dictado un decreto por el que le arrebata “cautelarmente” su condición de sacerdote. El cura es una de las mayores voces críticas de la diócesis contra la deriva arbitraria y materialista del obispado, “regido más como una empresa que busca el beneficio, que como una institución al servicio de la iglesia de los pobres”, según opiniones críticas con la labor del obispo. Este caso es uno más entre los numerosos que enfrentan a Zornoza con otros sacerdotes, feligreses, colectivos, religiosos, entidades e incluso autoridades civiles. El párroco cesado y represaliado va a emprender posiblemente acciones civiles y penales contra el obispo, que ya ha sido denunciado ante la Inspección Provincial de Trabajo de Cádiz el 10 de octubre pasado, y que incluso se ha atrevido a prohibirle al cura que viva en Conil.

Cádiz.-

La actitud del sacerdote Rafael Vez Palomino de atender la recomendación de la dirección del Hospital de Puerto Real (Cádiz) de no incorporarse a su nuevo puesto como capellán de dicho centro sanitario tras el cruel nombramiento decretado por el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy tras su cese fulminante este verano como párroco de Conil de la Frontera, dado que las diversas dolencias que padece le convierten en persona de alto riesgo frente al coronavirus, con grave peligro para su vida si entra en contacto con personal y enfermos de un hospital saturado de pacientes de Covid-19, como ya informamos en su día (Un castigo al cura de Conil que puede ser mortal para él), ha sido el detonante de la última y cruel represalia del citado obispo, que despoja al cura de su ministerio sacerdotal, le priva de todos sus cargos (párroco, profesor del Seminario, canónigo Maestro de Ceremonias de la Catedral de Cádiz, y sacerdote, y le prohíbe vivir en Conil) y le condena de facto “a la muerte eclesiástica”, según la opinión de un amplio sector de la feligresía.


La acusación contra el cura incluye la delirante imputación de “matar” espiritualmente al obispo.


MENSAJE DEL EXPÁRROCO

Este es el mensaje que, tras conocer el castigo, el propio cura ha colgado en su perfil de Facebook, Rafael Vez Palomino:

En el día de ayer me fue entregado por Sr. Vicario General, Don Oscar González, en presencia del Sr. Vicario de Pastoral, Don Fernando Campos, y el Secretario Canciller, que actuaba como Notario, Don Cristóbal Flor, el Decreto Episcopal firmado por Don Rafael ZORNOZA BOY, donde se me comunica LA SUSPENSION CANÓNICA CAUTELAR DEL EJERCICIO DEL MINISTERIO SAGRADO Y DEMÁS OFICIOS ECLESIÁSTICOS, CON PROHIBICIÓN DE RESIDIR EN CONIL DE LA FRONTERA.

Curiosamente el Decreto Episcopal, que trae una introducción llena de mentiras y falsedades, y que a su debido tiempo y forma en sede judicial tendrán que ser demostradas, VULNERA MI DERECHO CONSTITUCIONAL A RESIDIR DONDE ME PLAZCA.

A partir de este momento, y hasta que no se resuelva todo este litigio, no podré celebrar ni ejercer públicamente mi ministerio sacerdotal, ni mis oficios de Profesor del Seminario y Canónigo Maestro de Ceremonias, que en la actualidad de facto se me impedían ejercer.

Viviré mi ministerio sacerdotal durante este tiempo de otra manera rezando junto con la Iglesia y por la Iglesia, y las necesidades del mundo.

¡Sigamos adelante! La verdad prevalecerá.”


El expárroco estudia querellarse penalmente contra Zornoza.


Con motivo de las críticas públicas formuladas por el sacerdote Rafael Vez contra la deriva del obispado -una de las más notorias entre las numerosas voces críticas existentes en la diócesis-, el obispo madrileño que hoy dirige con mano de hierro la diócesis gaditana le cesó de manera fulminante como párroco de Conil de la Frontera el verano pasado, nombrándole a continuación capellán del hospital de Puerto Real. El cura, aun consciente del riesgo que corría su salud, acudió al citado centro sanitario en la fecha correspondiente para incorporarse a su puesto, recibiendo la negativa de la dirección del hospital, dadas sus serios problemas de salud y el grave peligro que corría su vida. Desde entonces, Rafael Vez ha recibido diversos requerimientos del obispado para que a toda costa se incorpore a la capellanía del hospital, lo que motivó una primera denuncia a “la empresa” ante el departamento de Prevención de Riesgos Laborales del Ministerio de Trabajo, por obligar a este trabajador a cubrir un puesto que puede matarle.

El obispo Zornoza no contesta con transparencia a las críticas. WIKIPEDIA
El obispo Zornoza no contesta con transparencia a las críticas. WIKIPEDIA

EL OBISPO, JUEZ Y PARTE

Entretanto, el obispo nombró a un “fiscal” eclesiástico para encausar a Rafael Vez, al que ha llevado, en primera instancia, ante el Tribunal Eclesiástico de Cádiz, bajo la acusación de cuatro delitos contra la ley canónica (falsedad, desobediencia, alterar el ministerio del obispo y levantar a los fieles –“súbditos”, en el decadente argot eclesiástico- contra su autoridad) y dos contra la ley divina.

En cuanto a estos dos últimos, se pone en evidencia lo delirante de la acusación. Porque, si bien puede tener cierta lógica la acusación de que el cura ha infringido “el octavo mandamiento de la ley de Dios” en el caso de que eso pueda probarse (no decir falso testimonio ni mentir), la de que ha infringido también el quinto, “no matarás”, es un verdadero dislate y más cuando es al propio Rafael Vez al que se pone en verdadero peligro de muerte física, al querer exponer al coronavirus a una persona con sus patologías, máxime cuando acaba de morir otro capellán del hospital de Cádiz a causa de la Covid-19.


El obispo ha prohibido al cura vivir en Conil y el pueblo espera el posible desahucio para actuar en consecuencia.


Para justificar semejante acusación de “homicidio”, el presbítero y abogado rotal Rafael Rabasco Ferreira, nombrado por el obispo como “fiscal” en este caso, ha utilizado el argumento de que el Catecismo tiene una segunda acepción del “no matarás”: la de que el escándalo promovido contra alguien le “mata espiritualmente”, y en este caso, Rafael Vez “habría matado” al obispo, cuando la realidad es que la retirada de su condición de sacerdote “le mata eclesiásticamente a él” sin contar que “su incorporación al hospital puede matarle de verdad”, y estas sí que son dos muertes reales frente a la hipotética espiritual de Zornoza.

Pero Rafael Zornoza, juez y parte en este asunto, no ha esperado a que el Tribunal Eclesiástico resuelva y, en su caso, castigue al cura de Conil con las penas solicitadas para él por el susodicho “fiscal” -la privación perpetua de los oficios de profesor del Seminario y de canónigo de la Catedral de Cádiz, y la suspensión del ministerio sacerdotal durante el tiempo que el tribunal imponga-, y acaba de dictar un decreto por el que suspende al cura de todos sus oficios eclesiásticos, incluida su sagrada condición de sacerdote.

Casa parroquial donde aun vive el expárroco, al que el obispo ha prohibido también vivir en Conil. PROPRONews
Casa parroquial donde aun vive el expárroco, al que el obispo ha prohibido también vivir en Conil. PROPRONews

UN DESAHUCIO TENDRÍA RESPUESTA

El anatema del obispo contra el pobre cura riza el rizo de la crueldad cuando, además de cesarle como párroco de Conil, de obligarle a ejercer de capellán en un “vivero de coronavirus” (El hospital de Puerto Real vuelve a estar en alerta roja), de abrirle causa por seis presuntos delitos, de cesarle de sus cargos de profesor del Seminario y de canónigo Maestro de Ceremonias de la Catedral de Cádiz, de arrebatarle su condición de sacerdote, con la consiguiente pérdida de parte de su exiguo salario, le prohíbe también vivir en Conil de la Frontera.

“¿Pero quién se cree que es este obispo, que incluso se atreve a decir a un ciudadano de la España democrática, aunque sea un cura bajo su jurisdicción, dónde tiene que vivir y dónde no? -pregunta un destacado feligrés- ¡Qué fina tiene la piel Zornoza para dolerse de unas críticas que no solo son de este sacerdote, sino de mucha gente, y reaccionar contra las mismas no con un ejercicio de transparencia, demostrando que tales críticas serían en su caso falsas, sino con un castigo tan desmesurado y despiadado!”

Rafael Vez continúa viviendo en precario en una de las dos casas parroquiales de Conil de la Frontera -la otra la ha ocupado el nuevo párroco-, con todas sus cosas empaquetadas y el equipaje hecho, para incorporarse a un destino que no le mate. De momento, la “prohibición de vivir en Conil” decretada por el obispo es ambigua, y tal decreto no incluye la orden de que abandone la citada casa parroquial. Pero en caso de que el obispo se atreva a decretar el desahucio del sacerdote, fuentes de la localidad consultadas por este periódico nos han asegurado “que el pueblo lo impedirá”. “Estaría bueno -dice uno de nuestros interlocutores- que ahora que el Gobierno va a prohibir los desahucios, y en una España tan sensible con este tipo de acciones, vaya a ser precisamente todo un señor obispo el que desahucie a uno de sus sacerdotes solo porque no le gustan sus críticas”.

Hasta la existencia de las redes sociales, un obispo podía acallar a un cura díscolo prohibiendo o dificultando la difusión de sus palabras en los medios convencionales. Pero con la llegada de Internet y las redes sociales es imposible hacer callar a nadie. De ahí el cabreo de este obispo que ve cómo el expárroco sigue diciendo lo que piensa y divulgándolo entre la mucha gente que le sigue, y de ahí la despiadada desproporción de su castigo.

El expárroco de Conil tiene designado ya abogado en la persona de Xisco Cardona, abogado rotal y jurista de prestigio, para su defensa en la causa eclesiástica ordenada contra él por Zornoza y para el sostén jurídico de la denuncia ante el Ministerio de Trabajo, y es muy probable, además, que se querelle penalmente contra el obispo, según fuentes de su entorno.

(Próximo capítulo: La guerra de monseñor Zornoza: ¿Esto es Cádiz o “Calvary?).

(NOTA: A fin de contrastar nuestras informaciones con el Obispado de Cádiz y Ceuta, hemos dirigido hace días sendos correos electrónicos tanto a la Dirección de Comunicación como al Gabinete de Prensa del mismo, sin que hayamos recibido respuesta alguna. También hemos solicitado entrevistar al señor obispo, pero tampoco hemos recibido contestación. De todos modos, estamos abiertos a cualquier puntualización, rectificación o añadido, si el Obispado encuentra errores u omisiones en esta información).

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

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