Pandemia y crisis de la cultura y del Patrimonio Cultural y Natural

Es fundamental la planificación para integrar al sector cultural y aprovechar sus sinergias para salir de ella

456
Casas de La Habana (Cuba). A. HERNÁNDEZ LAVADO
Casas de La Habana (Cuba). A. HERNÁNDEZ LAVADO

Vivimos en un mundo en crisis. Crisis social, económica, demográfica, cultural, política, ideológica, sanitaria y, ¡cómo no!, del Patrimonio Cultural y Natural. La crisis ha entrado en una espiral que se retroalimenta, generando individualismo, insolidaridad, y egoísmo. El paro y las regulaciones temporales de empleo reducen las expectativas, incrementan el ahorro familiar de los que tienen ingresos, y provocan una reducción en la demanda de bienes y servicios. En este contexto, la cultura, las industrias creativas y culturales, el mundo del espectáculo, el patrimonio cultural, que tienen estructuralmente una situación de vulnerabilidad, están siendo brutalmente castigados.

El profesor Hernández Lavado es Asesor de Europa Nostra.
El profesor Hernández Lavado es Asesor de Europa Nostra.

La Convención sobre Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, celebrada en noviembre de 1972 en París, puso de relieve la crisis del Patrimonio Cultural, por los nuevos peligros que lo amenazan, agravados por la evolución de la vida social y económica, Y estableció, en su artº. 5º, la obligación de los Estados firmantes de la Convención, de adoptar las medidas jurídicas, científicas, técnicas, administrativas y financieras adecuadas, para identificar, proteger, conservar, revalorizar y rehabilitar ese patrimonio; y, además, la de facilitar la creación o el desarrollo de centros nacionales o regionales de formación en materia de protección, conservación, y revalorización del patrimonio cultural y natural, estimulando la investigación científica en este campo.

La crisis pasará, pero muchos (individuos, empresas, entidades y bienes patrimoniales) no podrán resistir el tiempo que aún queda para que la misma termine. Por todo ello, y mucho más que no podemos resumir aquí, hoy, más que nunca, hay que luchar por los sectores más vulnerables y por un mundo más justo. Un mundo en el que las desigualdades sociales, económicas y educativas dejen de incrementarse y empiecen a decrecer.

Biblioteca Pública en la capilla del antiguo Hospital de San Juan de Dios en Llerena (Badajoz). A. HERNÁNDEZ LAVADO
Biblioteca Pública en la capilla del antiguo Hospital de San Juan de Dios en Llerena (Badajoz). A. HERNÁNDEZ LAVADO

El camino para ello es, por una parte, la creatividad, que es precisamente el ser de los creadores culturales y artísticos. Una creatividad en busca de nuevas vías de desarrollo. Por otra, profundizar en el humanismo y en los valores para conseguir una nueva mentalidad. No solo necesitamos que se resuelva el problema sanitario en el que estamos inmersos, necesitamos también, una nueva mentalidad humanista y solidaria. Humanismo y solidaridad de los que han dado muestras extraordinarias el mundo del arte y de la cultura. Las nuevas tecnologías nos han permitido gozar como nunca de la lectura, la música, el teatro, la ópera, los museos, etc. Ello ha sido posible por la generosidad y solidaridad de los creadores. Cualquier trabajador entiende que ha de recibir un justo salario por su trabajo. Pero, ¿qué hemos pagado por toda la cultura de lo que hemos gozado en este 2020 a sus creadores? ¿Cuántas audiciones, conferencias, etc. hemos escuchado sin que los creadores de las mismas percibiesen su justo salario? ¿Cómo habría sido y puede seguir siendo el confinamiento sin la cultura en todas sus manifestaciones y expresiones?


No solo necesitamos que se resuelva el problema sanitario en el que estamos inmersos, necesitamos también, una nueva mentalidad humanista y solidaria.


La paradoja es que, mientras se hunden las industrias creativas y culturales, mientras los museos y la conservación y enriquecimiento del patrimonio cultural ven drásticamente reducidos sus recursos, más y más difícil es avanzar en una mentalidad humanista. Una mentalidad de amor por la cultura y el Patrimonio Cultural.

Grande Soirée du Patrimoine Europén 2019. Théâtre du Châtelet (Paris). A. HERNÁNDEZ LAVADO
Grande Soirée du Patrimoine Europén 2019. Théâtre du Châtelet (Paris). A. HERNÁNDEZ LAVADO

La paradoja es que, para salir de la crisis económica en que la pandemia nos está enterrando, el sector cultural puede aportar al Productor Interior Bruto más que otros sectores económicos. Y lo puede hacer en el presente y en el futuro. Y resalto el futuro, porque la cultura es algo que se consume fundamentalmente en el tiempo no laboral. Y el futuro es un mundo con menos horas de trabajo y, por tanto, más horas para la lectura, la música, el teatro, el cine, el turismo cultural, etc.


El futuro es un mundo con menos horas de trabajo y, por tanto, más horas para la lectura, la música, el teatro, el cine, el turismo cultural…


Iniciativas como la que ha tenido la Unesco con el proyecto ResiiliArt, son instrumentos imprescindibles en la búsqueda de soluciones, para que el importante sector cultural, salga de la crisis fortalecido.

También quiero poner de relieve que los ministros de Cultura del G20, reunidos el 4 de noviembre de 2020, lo han visto claro y ha reconocido el auge de la economía cultural como un nuevo paradigma. Esta reunión ha servido para poner de manifiesto, el potencial de la contribución de la cultura en todo el espectro de las políticas públicas, para forjar sociedades y economías más sostenibles. Esperemos los frutos de esta nueva línea iniciada por el G20.

Puerta de Santiago (Trujillo). Acuarela de A. HERNÁNDEZ LAVADO
Puerta de Santiago (Trujillo). Acuarela de A. HERNÁNDEZ LAVADO

MOMENTO PARA PLANIFICAR POLÍTICAS

Nos encontramos en un momento crucial. El momento de planificación de políticas para el uso de los fondos europeos y los recursos que se puedan dedicar a la recuperación económica del país. Si en esta planificación no se diseña una estrategia a nivel nacional para impulsar el desarrollo de las industrias culturales, creativas, y necesarias para la conservación y puesta en valor de nuestro ingente Patrimonio Cultural, se habrá perdido una ocasión excepcional, y nuestra cultura y nuestro patrimonio seguirán destruyéndose. Un sector que no es importante solo por el número de puestos de trabajo que ha generado en el pasado y genera en el presente, sino por el que puede generar en el futuro.


Los fondos europeos del rescate económico deben atender también a la cultura y al patrimonio.


Bienvenidas sean las medidas que el 3 de noviembre se han tomado por el Gobierno de la Nación:

*Ampliación hasta el 31 de enero de 2021 de la prestación extraordinaria por desempleo para los artistas en espectáculos públicos, aprobada por el Real Decreto-Ley 17/2020 de 5 de mayo.

*Reconocimiento de un subsidio excepcional por desempleo para los técnicos y auxiliares por cuenta ajena del sector de la cultura.

*Posibilidad de que los trabajadores más vulnerables del sector taurino se puedan beneficiar de una prestación extraordinaria por desempleo.

Pero, además de instrumentos, para que las personas más vulnerables del mundo de la cultura puedan sobrevivir a la crisis, es fundamental la planificación para integrar al sector cultural y aprovechar sus sinergias para salir de ella.

Página Web. https://www.patrimoineculturel.com/
Página Web. https://www.patrimoineculturel.com/

PATRIMONIO CULTURAL Y RIQUEZA

Quiero llamar especialmente la atención sobre la vulnerabilidad de una parte fundamental de la cultura como es el Patrimonio Cultural. Por su relación directa con el turismo cultural, genera económicamente una enorme riqueza. El desarrollo y planificación de la conservación del patrimonio cultural tiene que hacerse por los poderes públicos, tanto para el patrimonio de titularidad pública como para el importante patrimonio histórico en manos privadas: la Iglesia Católica, la nobleza y las grandes fortunas. Para ello hemos de tener muy presente lo que ya se ha experimentado, con buenos resultados, en los países de nuestro entorno y especialmente en Inglaterra, Francia, e Italia.

Capillas inacabadas del Monasterio de Batalha (Portugal). A. HERNÁNDEZ LAVADO
Capillas inacabadas del Monasterio de Batalha (Portugal). A. HERNÁNDEZ LAVADO

Por poner un ejemplo, el 31 de octubre pasado terminó la 26ª edición del Salón international du patrimoine culturel en París Este año hemos tenido que asistir digitalmente, pero hemos podido obtener información de lo mucho que se ha hecho por el patrimonio cultural en Francia desde la edición presencial del año pasado. También hemos podido escuchar las mesas redondas del Fórum du Patrimoine. Un Fórum en el que Ateliers d’art, tiene un enorme protagonismo. Ateliers d’art tiene su origen en 1868, con la fundación en Francia de la organización sindical de artesanos de los oficios artísticos. Actualmente engloba a 38.000 empresas francesas, que facturan más de 8.000 millones de euros al año. Es una asociación de artistas y artesanos que producen, crean, transforman, reconstruyen, reparan, y restauran el patrimonio histórico-artístico. Lo hacen fundamentalmente con técnicas tradicionales y con una gran sensibilidad artística. Esta unión les permite, desde una plataforma única Ateliers d’art, ofrecer la variada aportación que sus artistas y artesanos pueden hacer para conservar y enriquecer el patrimonio histórico-artístico. No es lugar este para detallar toda la actividad de la entidad, sólo para recordar que la unión hace la fuerza. Plataformas así contribuyen al desarrollo económico de un sector vital, con un importante futuro.

Tan claro está que las actividades digitales han venido para quedarse, como que las nuevas tecnologías son el mejor instrumento para dar visibilidad y potenciar el crecimiento y el desarrollo de las industrias que participan en la recuperación y mantenimiento del patrimonio cultural.

Paris. A. HERNANDEZ LAVADO
Paris. A. HERNANDEZ LAVADO

IMPLICAR A TODOS

Se suele considerar, que la misión de los poderes públicos consiste en destinar fondos a conservar y enriquecer el Patrimonio Cultural. Ello tiene sentido para los grandes monumentos, como el Palacio Real de Madrid, el Escorial, etc. Pero, ante el enorme Patrimonio Cultural que España tiene, o se consigue implicar a los diferentes sectores económicos vinculados a los bienes culturales, así como a la ciudadanía, o no hay nada que hacer.

Por un lado, necesitamos un sector productivo unido que, haciendo uso de las nuevas tecnologías, ofrezca, en las mejoras condiciones posibles, las obras y los servicios de los artistas y artesanos que, diseminados por toda nuestra geografía, puedan ofertar todo lo que se necesita para conservar y enriquecer los bienes culturales. Por otra parte, necesitamos un mundo empresarial y cultural dispuesto a poner en uso los bienes culturales susceptibles de aprovechamiento económico, sin deterioro de los mismos. Y por último, necesitamos una ciudadanía que avance en el disfrute de la cultura y el Patrimonio Cultural.

Todo ello necesita el impulso de los poderes públicos. Un instrumento fundamental para ello es actualizar la legislación al momento histórico que vivimos. En primer lugar, actualizar la Ley Orgánica de Asociaciones, para fomentar el movimiento asociativo de artistas, artesanos y ciudadanos amantes del arte, de la cultura y del Patrimonio Cultural, y mejorar sustancialmente las condiciones de las asociaciones culturales y del patrimonio. También, promulgar una ley de mecenazgo cultural propia, adaptada a las necesidades y peculiaridades de las industrias creativas y culturales, así como del Patrimonio Cultural. Por último, fomentar una mentalidad humanista de mecenazgo cultural, tan desarrollado en el mundo anglosajón y que tan buenos frutos ha dado.

El patrimonio natural es fundamental también. Benalmádena playa. A. HERNÁNDEZ LAVADO
El patrimonio natural es fundamental también. Benalmádena playa. A. HERNÁNDEZ LAVADO

La crisis que vivimos puede ser una inflexión que aproveche todas las sinergias de este momento y nos haga recuperar el tiempo perdido, o puede ser una debacle para este importante sector económico de la cultura y el patrimonio cultural. Esperemos salir fortalecidos de la crisis, potenciando la cultura y el patrimonio cultural y, con ello, contribuir a un desarrollo económico sostenible, a la vez que se fomenta el humanismo, la generosidad y la solidaridad, bases de un mundo más justo y más humano.

(Alejo Hernández Lavado es doctor en Derecho, profesor universitario, delegado y asesor de Hispania Nostra y Europa Nostra, y un reconocido defensor del Patrimonio Cultural).

SOBRE EL AUTOR

Alejo Hernández Lavado, ilustre profesor y defensor del patrimonio, nuevo colaborador de PROPRONews

Nuestro colaborador Alejo Hernández Lavado, nuevo académico correspondiente de la Real Academia de Córdoba

OTROS ARTÍCULOS

El expolio del patrimonio cultural es delito

S.O.S. por el Patrimonio Cultural y Natural