70 años del programa gallego de radio más antiguo del mundo

“Sempre en Galicia” se emite en Montevideo ininterrumpidamente desde 1950

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El Montevideo que vio el autor al llegar en 1958.
El Montevideo que vio el autor al llegar en 1958.

El 3 de septiembre se cumplieron 70 años del programa de radio uruguayo “Sempre en Galicia”, que en 1950 iniciaron, en Radio Carve, un grupo de ocho emigrantes gallegos. Desde entonces no ha dejado de emitirse, convirtiéndose en el programa en gallego más antiguo del mundo. El autor de este artículo, gallego ilustre, que llegó a Uruguay de niño por aquellos años, rememora la vida de los exiliados y emigrantes españoles en aquel país y rinde homenaje al longevo programa.

Manuel Suárez Suárez
Manuel Suárez Suárez

Montevideo.-

El paso del tiempo hace que ciertas imágenes, sonidos y sabores permanezcan bien fijados en la memoria, aunque en mi caso hable de noviembre de 1958. Una singladura de veinte días en el “Cabo de Hornos”, desde el puerto de A Coruña hasta el de Montevideo, fue emocionante. El mar que yo conocía era el del hermoso arenal de Laxe, donde mojara los pies por vez primera en compañía de mi abuela materna, Concepción Lema Rojo. La gente de mi aldea (Tines, Vimianzo) acostumbraba a comprarle las sardiñas y los jureles a los pescadores de Laxe y también ir allí a los baños, que eran recetados por los médicos para la recuperación de la salud de los esforzados labradores.


Pregunté a que se debía que los señores de la radio hablasen igualito que en nuestra aldea y que los gaiteros tocasen como si estuviesen en la fiesta de la Ermida Vella.


Mi primer domingo en la capital uruguaya fue el 30 de noviembre de 1958. La fecha es histórica ya que, además de ser día de elecciones nacionales, resultó que los “blancos” ganan después de nueve décadas de gobiernos “colorados”. Claro que entendí el significado del triunfo del Partido Nacional muchos años después. Creo que tenía suficiente para sorprenderme con las novedades de mi nuevo hogar rioplatense. Llevaba tres días en Montevideo (llegara el jueves 27), cuando despierto oyendo el sonido de unas gaitas que salen de la radio (era una “Philco”) que está en la cocina. Enseguida me levanto y voy al lado de mis padres, que están desayunando. Me siento delante de unas rebanadas de pan con manteca y azúcar y bebo una buena taza de leche con “Toddy”.

El vapor CABO DE HORNOS en el que el autor y su familia llegaron a Montevideo. VIDA MARÍTIMA
El vapor CABO DE HORNOS en el que el autor y su familia llegaron a Montevideo. VIDA MARÍTIMA

IDENTIDAD CON RAÍCES

Mi padre me explica que la música de los gaiteros sale de un programa que se llama Sempre en Galicia que emite Radio Carve desde el año 1950 -aunque posteriormente el programa pasó a emitirse en Radio Oriental-. Antes de alquilar el apartamento en el que fui a vivir en el barrio de Aires Puros (en la calle Pantaleón Artigas casi Ipiranga), mi padre vivía en una pensión de la esquina de las calles Venezuela y Yaguarón, cerca del Palacio Legislativo. El propietario era el pontevedrés Paco Esperón, quien todos los domingos escuchaba Sempre en Galicia. Pregunté a que se debía que los señores de la radio hablasen igualito que en nuestra aldea y que los gaiteros tocasen como si estuviesen en la fiesta de la Ermida Vella.


Hasta muchos años después no supe que su hermano mayor, Ramón, estuviera dos años en la cárcel por ayudar al conocido guerrillero “O Foucellas” (Benigno Andrade García).


El relato de mi padre alrededor de la vida en la aldea que dejara (yo no sabía quién o qué era Galicia) me hizo dueño de una identidad con raíces en un espacio de la orilla norte del Atlántico. Aunque mi cuerpo se llenaba de alegría con la luminosidad montevideana, recuerdo que mi espíritu latía a ritmo nostálgico. Quizás fuese la ausencia del agua de los manantiales que, surcando los cuarzos, iba a aposentarse en las fincas de labradío de mis abuelos de “Cas do Rei” y “Cas de Xan”. No pienso que la explicación sobre Sempre en Galicia fuese intencional, ya que mi padre no era hombre de adoctrinamiento. Hasta muchos años después no supe que su hermano mayor, Ramón, estuviera dos años en la cárcel por ayudar al conocido guerrillero antifranquista “O Foucellas” (Benigno Andrade García).

Uno de los equipos humanos que han realizado el programa a lo largo del tiempo.
Uno de los equipos humanos que han realizado el programa a lo largo del tiempo.

70 AÑOS DE PROGRAMA

El tiempo fue pasando y Sempre en Galicia -fundado por ocho emigrantes gallegos: Alfredo Somoza, Manuel Meilán, Lois Tobío, Antón Crestar, Pedro Couceiro, Xesús Canabal, Emilio Pita y Manuel Leiras- acaba de cumplir 70 años. Estamos celebrando un acontecimiento que merece los mayores reconocimientos, ya que además de ser el programa un aula activa de galleguidad, es también, en el mundo de la diáspora, el más largo, ininterrumpido y fructífero homenaje al excelso Castelao. Creo que va siendo hora de distinguir con los más altos galardones españoles y gallegos a Sempre en Galicia de Montevideo. Hay que ser agradecidos y aplaudir fuerte a todas las personas que durante siete décadas mantuvieron el arado firme en el surco fundacional. Su esfuerzo permitió que no hubiese -ni haya- mañana de domingo sin los necesarios granos de hermandad, que brotan sentimientos de pertenencia en cada palabra pronunciada en la lengua de Rosalía de Castro. ¡Enhorabuena y viva Sempre en Galicia!

(Manuel Suárez Suárez es doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de Montevideo (Uruguay), y articulista y escritor).

SOBRE EL AUTOR

Manuel Suárez Suárez, ilustre galleguista y escritor, nuevo colaborador de PROPRONews

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