El mes de julio en Buenos Aires

Macri prometió que nadie iba a perder derechos y es evidente que mintió descaradamente

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T.S.
T.S.

Doña Macrigaita se considera una buena hija de gallegos. No se olvida de celebrar, en el mes de julio, el día del Apóstol Santiago, siguiendo la tradición familiar de cocinar un buen caldo ya que acá es invierno. Espera que venga su prima de Villa del Parque porque andan un poco distanciadas desde que en las anteriores elecciones le insistió en que votar a Macri es el suicidio de la clase media.

Manuel Suárez Suárez
Manuel Suárez Suárez

Bueno, tendrá que darle la razón aunque le cuesta mucho tener que reconocer que el actual presidente la engañó como si fuese una ignorante más de esas locas sueltas que repiten alabanzas a Perón.

Sobre el caldo gallego la madre decía que “o caldo que non leva un pouco de unto non está no seu punto”, así que le pedirá un cachito de unto al gran cocinero Corral para que al hervir las verduras queden con el sabor adecuado. También comprará pan (la pena es que cerró la panadería del gayego de la esquina que aguantó hasta poder jubilarse) para cumplir el viejo dicho de que “caldo sen pan, dáselle ó can”. En este mes, de pleno verano en Galicia, los padres recordaban con todo detalle sus fiestas de juventud. Le hablaban de San Cristovo (10 de julio) y de Santa Mariña (18 de julio) y de Santiago Apóstol (el 25) pero en aquellos tiempos les daba poca bola.

MATE Y CAMBIO

Al atardecer, va a sorprender a la prima con unas buenas cebadas de mate con su curativa yerba “Abuelita”. A lo mejor, según sea el comentario de la prima sobre el mate, le informa que la yerba es montevideana (elaborada por Yerbatera Campeón) y que tiene un poquito de marihuana. Estuvo leyendo un poco. Ahora sabe que lo bueno de esta yerba está en el CBD (cannabidiol) que contiene. Una infinidad de estudios científicos lo recomiendan por sus beneficios: antinflamatorio, anticonvulsivo, antioxidante, relajante muscular y neuroprotector.    El quilo de yerba anda en los seis dólares pero te evita andar con el estómago reventado por efecto de las pastillas.


Ahora sabe que lo bueno del mate está en el cannabidiol que contiene.


Se propone calentar un poco la casa y ponerse un gorro de lana en la cabeza para no salir en todo el mes del barrio. No quiere acercarse al hospital del Centro Gallego. Le dijeron que está en manos privadas. Es muy triste y decepcionante que el gobierno que apoyó se haya puesto del lado del negocio. Macri prometió que nadie iba a perder derechos y es evidente que mintió descaradamente, porque además de la subida loca de los medicamentos también le sacó su mutualista de toda la vida. No entiende nada. ¿De qué cambio estamos hablando?

Macri, el día que ganó las elecciones. RTVE
Macri, el día que ganó las elecciones. RTVE

Antes de las elecciones se decía que el país estaba fundido por el afane de la chorra de Cristina. Ahora que se acabó el afane estamos en el horno. Macri no puede dejar que cierren industrias y que miles de comercios bajen la persiana. Al final, por increíble que parezca, van a volver al gobierno nacional los grasa peronista con el dúo gayego “Efe y Efe” a la cabeza. Entrarán en la Casa Rosada con un parche en la mano para poner en la rueda trasera de la bicicleta del bienestar, que pinchó el alegre coimero calabrés que se hizo pasar por experto y rápido arreglador de problemas que no existían.

(Manuel Suárez Suárez es doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de Montevideo (Uruguay), articulista y escritor).

SOBRE EL AUTOR

Manuel Suárez Suárez, ilustre galleguista y escritor, nuevo colaborador de PROPRONews

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