Inminente vacuna española anticovid lograda por grandes científicos con sueldos misérrimos y carencia de medios

Estos funcionarios ni siquiera tienen plaza como Científico Titular ni disponen de laboratorio propio

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El menguado equipo que acaricia ya la vacuna anticovid española. El doctor Larraga, el director, es el segundo por la derecha.
El menguado equipo que acaricia ya la vacuna anticovid española. El doctor Larraga, el director, es el segundo por la derecha.

En España hay actualmente tres investigaciones muy avanzadas para el desarrollo de vacunas contra la Covid-19, que darán fruto inminente con una vacuna propia de registro español. Una de las más punteras es la que dirige el prestigioso investigador jubilado Vicente Larraga, un ensayo desarrollado por un grupo de jóvenes investigadores en el que sobresalen científicos de la talla de Pedro Alcolea o Ana María Alonso Ayala, pertenecientes al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CESIC). Son científicos de altísimo nivel, con sueldos de miseria que no sobrepasan los 2.000 euros al mes, y que se ven obligados a trabajar en condiciones muy precarias, por la falta de medios y de estabilidad.

Madrid.-

Aunque muchos de nuestros científicos se han marchado del país para trabajar en universidades y centros extranjeros, España todavía tiene en su territorio -no sabemos por cuánto tiempo aún, dadas las condiciones en las que se ven forzados a trabajar y los miserables salarios que perciben- investigadores y laboratorios de primer nivel, capaces de desarrollar cualquier tipo de vacuna, incluida la de la Covid-19. Sin embargo, España -además de la pérdida de tantos cerebros que se marchan porque aquí los poderes públicos no invierten ni siquiera una mínima parte de lo necesario, ni se les paga apenas lo imprescindible para malvivir- se gasta centenares de millones de euros en adquirir vacunas desarrolladas y fabricadas fuera de nuestro país.


El grupo que tiene casi a punto la vacuna es de 6 personas y 400.000 euros de financiación, frente al grupo de Oxford, formado por 100 científicos y 200 millones de inversión pública.


¿Por qué otros países han desarrollado y comercializado ya diferentes vacunas contra el coronavirus y España no? La respuesta es sencilla. Porque en esos países se considera la investigación científica un sector estratégico al que se dedican recursos suficientes, mientras que, en el nuestro, estos dirigentes cortos de miras desatienden tradicionalmente uno de los ámbitos clave del desarrollo y el progreso, como es la ciencia y la tecnología, y la investigación que hace posibles los avances.

A LA COLA DEL MUNDO DESARROLLADO

Nuestro país sigue a la cola del mundo desarrollado en cuanto a inversión en ciencia e investigación. En 2019, España destinó tan solo un 1,25% del PIB a investigación, quince centésimas menos de lo que invirtió en 2010; es decir, que el país no solo no dedica a investigación lo suficiente, sino que, además, en la última década ha disminuido ese porcentaje en casi un 11%. Estas cifras avergüenzan más si las comparamos con las de Israel (5% del PIB), Corea del Sur (4,90), Austria (3,20), Alemania y Dinamarca (3,10), EE.UU. (3) o (Bélgica (2,82), por citar solo unos pocos entre los numerosos países del mundo que nos superan en este aspecto.

Esta escandalosa diferencia se hace todavía más sangrante si descendemos de las grandes cifras y nos situamos en los casos concretos de los grupos de investigación. Por ejemplo, el grupo español que tiene más avanzada la vacuna española anticovid, dirigido por el doctor Larraga y liderado en la investigación por los doctores Alcolea y Alonso Ayala, e integrado por solo seis científicos incluidos ellos, ha recibido algo más de 400.000 euros para la investigación que desarrollan para lograr esa vacuna. Mientras que el grupo de Oxford, del que forman parte cien investigadores, ha recibido 200 millones de euros de fondos públicos, sin contar la aportación de la farmacéutica AstraZeneca. Y aun así, este ensayo español tiene muy avanzada la investigación de la que posiblemente será la primera vacuna española anticovid.


Este grupo español ha desarrollado una de las primeras vacunas nacionales contra la leishmaniosis canina, a punto de ser comercializada.


Y si entramos en las diferencias de sueldos, es para sonrojarse. Los salarios de estos investigadores españoles -sin contar al doctor Larraga, que está jubilado- oscilan, como máximo, entre los 1.600 y los 2.000 euros al mes, es decir, menos de la mitad del sueldo medio de un investigador de Oxford.

Laboratorios en precario, por falta de medios y de estabilidad de los investigadores.
Laboratorios en precario, por falta de medios y de estabilidad de los investigadores.

Los doctores Pedro Alcolea y Ana María Alonso Ayala, cabezas de este grupo que acaricia ya la vacuna española anticovid, son funcionarios del Estado, con plaza en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC), dentro del Laboratorio de Parasitología Molecular, adscrito al Departamento de Biología Celular y Molecular de dicha institución. Este laboratorio ha desarrollado una vacuna contra la leishmaniosis canina, que está ya patentada y a punto de ser comercializada. Aparte de este logro frente a una enfermedad que causa estragos entre los perros y es un grave problema de salud pública, es destacable, además, que las técnicas de desarrollo de esta vacuna llevadas a cabo por el doctor Alcolea han permitido implementar el mismo sistema para la elaboración de la inminente vacuna anticovid que desarrolla su grupo.

UNA EMINENCIA POR 1.600 EUROS/MES Y SIN PLAZA DE CIENTÍFICO TITULAR

Pedro José Alcolea Alcolea, natural de Cuenca (23 de enero 1980) y con origen en Socuéllamos (Ciudad Real), es Doctor en Bioquímica y Biología Molecular y Licenciado en Biología por la Complutense de Madrid, Graduado en Química por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Es funcionario de Carrera en la Escala de Técnicos Especializados de los Organismos Públicos de Investigación (A2) con destino en el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC; funcionario de Carrera en la Escala de Ayudantes de Investigación de los Organismos Públicos de Investigación (C1) con destino en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra de Granada (en excedencia), así como Técnico de las Enseñanzas Profesionales de Música por el Conservatorio Amaniel de Madrid.

Realizó su tesis doctoral bajo la dirección del profesor Vicente Larraga, contando con una beca pre-doctoral I3P, desarrollando durante ese tiempo trabajos adicionales en estancias en el Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) y el Centro Nacional de Microbiología Virología e Inmunología Sanitarias (Instituto de Salud Carlos III). Durante un año y tres meses desarrolló su trabajo post-doctoral en el laboratorio del profesor Peter J. Myler (Center for Infectious Disease Research, antes Seattle Biomedical Research Institute) en Seattle, WA, Estados Unidos.

Su campo de investigación es la Parasitología Molecular, en el que ha realizado trabajos de investigación en Biología Molecular, Genómica Funcional e Inmunología en el género Leishmania. Durante sus etapas pre-doctoral y post-doctoral centró su trabajo en el estudio de los perfiles de expresión génica diferencial y en la caracterización de proteínas del parásito. Recientemente ha sido co-investigador principal de un proyecto financiado en convocatoria competitiva por la Fundación Ramón Areces, con el fin de determinar el contenido proteico de las exovesículas del parásito. Durante más de una década ha trabajado en el desarrollo de una vacuna de tercera generación frente a la leishmaniosis canina, lo que incluye el desarrollo de un vector plasmídico patentado sin genes de resistencia a antibióticos y, por consiguiente, apto para su comercialización. Este desarrollo ha finalizado y la comercialización de la vacuna podría ser inminente en función de una decisión próxima de la Agencia Europea del Medicamento.

Ante la pandemia de la enfermedad COVID-19 desencadenada por el SARS-CoV-2, ha implementado este sistema para la elaboración de una vacuna de similares características frente a este virus, encontrándose actualmente en las etapas finales de la fase pre-clínica. El proyecto ha sido financiado en convocatoria competitiva por el CDTI (Ministerio de Ciencia e Innovación) y es el co-investigador principal.


El desarrollo de la vacuna contra la leishmaniosis por estos científicos ha facilitado el avance en el de la inminente vacuna anticovid.


El Dr. Alcolea ha participado en otros 10 proyectos de investigación, habiendo publicado 28 artículos en revistas científicas indexadas en SCI, 2 capítulos de libros y 60 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales. Ha co-dirigido 4 tesis doctorales y 2 trabajos de fin de grado. Asimismo, ha evaluado ad hoc decenas de artículos científicos y ha participado en diversos comités científicos.

Pedro Alcolea y Ana María Alonso encabezan esta investigación extraordinaria.
Pedro Alcolea y Ana María Alonso encabezan esta investigación extraordinaria.

UNA GRAN CIENTÍFICA POR 2.000 EUROS/MES Y SIN PLAZA DE CIENTÍFICO TITULAR

Ana María Alonso Ayala (Badajoz, 1966) es doctora en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y trabaja como Técnico Superior Especializado de Organismos Públicos de Investigación en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas de Madrid en el Consejo Superior de Investigaciones (CSIC), desde el año 2001. Además, ha trabajado en otros centros de investigación, como el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), el Centro de Astrobiología (CAB) y el Center for Infectious Disease Research (CIDR) de Seattle.

La principal línea de investigación en la que ha trabajado se basa en el “desarrollo de una vacuna recombinante frente a la leishmaniosis canina”, ésta vacuna está patentada a nivel internacional y, como decimos, está ya en proceso de comercialización. Es una de las primeras vacunas que se van a comercializar para esta enfermedad en el perro. La leishmaniosis canina es una zoonosis endémica en la cuenca mediterránea y un problema de salud pública en España. Esta línea además se complementa con los experimentos desarrollados en el campo de la genómica y la proteómica basados en el conocimiento del ciclo biológico del parásito responsable de la enfermedad estudiada, Leishmania infantum. La investigación en este campo constituye una gran experiencia en el ámbito biotecnológico, con más de 25 trabajos científicos publicados en revistas extranjeras y más de 100 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales.

En la actualidad forma parte del equipo de investigación dirigido por el Profesor Vicente Larraga Rodríguez de Vera en el que se está desarrollando una vacuna frente al coronavirus SARS-CoV-2. Esta vacuna, actualmente en fase pre-clínica, se basa en una vacuna de ADN sintético, sencilla de fabricación, muy segura y que se puede conservar y distribuir a temperatura ambiente. Está previsto que antes del verano empiecen las pruebas en humanos con su posible comercialización a finales de año.

A pesar del altísimo nivel de estos investigadores, su trabajo se desarrolla más que en precario, no solo por los bajos salarios que perciben y la escasísima financiación que tienen para el desarrollo de sus importantes investigaciones, sino porque tampoco disponen de laboratorio propio. Para poder tener laboratorio propio, tendrían que tener plaza de funcionario como Científico Titular, cosa que no tienen. El problema es que salen muy pocas plazas cada año y con perfiles muy específicos, lo que impide que una mayoría de estos científicos acceda al escalón que facilite su trabajo sin el precario horizonte de no saber dónde estarán mañana.

Este es el lamentable panorama de la investigación en España, pese a lo cual, la vocación, el talento y la entrega de estos extraordinarios investigadores permite que España cuente ya con su propia vacuna contra la leishmaniosis y esté a punto de tener su propia vacuna anticovid-19.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

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