Algo no va bien en la Academia General del Aire

Tres accidentes mortales en seis meses apuntan a problemas que van más allá de la antigüedad o la mecánica de los aviones, según un ex-jefe de la Patrulla Águila

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C-101, el ya obsoleto avión de la Patrulla Águila, dos de los cuales se han estrellado recientemente. J.M. PAGADOR
C-101, el ya obsoleto avión de la Patrulla Águila, dos de los cuales se han estrellado recientemente. J.M. PAGADOR

Algo no va bien en la Academia General del Aire (AGA), según se deduce de los tres accidentes mortales -con un total de 4 pilotos fallecidos- que han tenido lugar en los últimos seis meses, dos de ellos con los muy viejos aviones C-101 que utiliza la Patrulla Águila. Rubén Pérez un veterano piloto, teniente coronel retirado y ex-jefe de la célebre patrulla acrobática, achaca este cúmulo de accidentes no solo a problemas mecánicos de los aviones, sino también a otras cuestiones de índole interna de la Academia.

San Javier.-

El último en caer ha sido el comandante del Aire Eduardo Fermín Garvalena Crespo, de 38 años de edad y una experiencia más que probada, con más de 2.300 horas de vuelo y miembro de la Patrulla Águila desde 2007, en la que ocupaba el puesto del “solo”, el avión que en las exhibiciones acrobáticas se separa de los otros seis, para realizar arriesgadas maniobras y cruces con el resto de la formación, como se aprecia en una de las fotografías que ilustran esta información. El piloto fallecido esta semana estaba casado y era padre de tres hijas, e hijo del coronel Eduardo Garvalena, que fue director de la AGA hasta 2006.


Este cúmulo de accidentes, con cuatro pilotos fallecidos en tan poco tiempo, ha suscitado las reticencias de algunos militares, aunque solo uno las ha manifestado públicamente.


El anterior miembro de la Patrulla Águila fallecido en accidente de su C-101 fue el comandante Francisco Marín Núñez (Muere en accidente uno de los mejores pilotos acrobáticos del mundo), en un siniestro calcado del actual, precipitándose al mar en las cercanías de la AGA, aunque en aquel caso, tras eyectarse, el piloto murió al caer al agua, lo que hace pensar que, además de una posible deficiencia mecánica del avión -un modelo obsoleto que debería haber sido retirado ya del servicio activo-, también debe de tener algún problema con los asientos eyectables, dado que, en el nuevo accidente, el piloto no logró ser expulsado del avión por dicho mecanismo.

Rubén Pérez, cuando era miembro de la Patrulla Águila y profesor de la AGA. J.M. PAGADOR
Rubén Pérez, cuando era miembro de la Patrulla Águila y profesor de la AGA. J.M. PAGADOR

El C-101 es un antiguo avión con cuarenta años de vida activa y que ha dado un buen servicio hasta ahora como mono-reactor de adiestramiento para los pilotos de combate del Ejército del Aire español y como avión titular de la Patrulla Águila. El C-101, diseñado y construido íntegramente en España por la empresa Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA) -compañía posteriormente integrada en el consorcio Airbus- entró en servicio con sus primeras unidades en 1980. Se trata de un avión de entrenamiento avanzado para la completa formación aeronáutica de los pilotos, desde las primeras fases de vuelo hasta el paso a los aviones de combate. El Ejército del Aire mantiene aún una flota de casi 60 C-101 y la realidad es que ha tenido pocos accidentes a lo largo de su historia, aunque parece que el mayor número de estos se está produciendo cuando se encuentra ya al final de su vida útil.


“Los jefes tienen que sentarse con los pilotos y ver qué pasa, en qué condiciones salen a entrenar”.


Por eso, por los problemas de seguridad que empieza a entrañar y por lo caro de su mantenimiento, tiene previsto el Ministerio de Defensa darlo de baja del servicio activo en un par de años, para reemplazarlo por un nuevo modelo. En efecto, el ministerio adjudicó en noviembre pasado un pedido de 24 aviones PC-21 a la empresa suiza Pilatus Aircraft Ltd., por importe de 205 millones de euros, para empezar a sustituir a los C-101.

Eduardo Fermín Garvalena, el último piloto fallecido al estrellarse su avión C-101. AGA
Eduardo Fermín Garvalena, el último piloto fallecido al estrellarse su avión C-101. AGA

Pero los problemas no se circunscriben solo a los aviones C-101 ni, al parecer, solo a la parte mecánica del asunto. Francisco Marín perdió la vida el 26 de agosto pasado y Eduardo Fermín Garvalena Crespo murió en otro accidente idéntico el 27 de febrero, pero, en medio de estos dos accidentes mortales con aviones de la Patrulla Águila, se produjo otro con un aparato Enaer T-35C Pillán, en el que perdieron la vida el comandante instructor Daniel Melero Ordóñez y su alumna, la alférez Rosa María Almirón Otero el 18 de septiembre de 2019, al caer al mar en la misma zona.

NO SOLO LA MECÁNICA

Este cúmulo de accidentes en tan poco tiempo, con cuatro pilotos fallecidos en solo seis meses, ha suscitado las reticencias de algunos militares, aunque hasta la fecha solo uno las ha manifestado públicamente. Se trata del teniente coronel del Aire Rubén Pérez González, actualmente retirado del servicio y dedicado a la política, como segundo teniente de alcalde, del PP, delegado de Seguridad Ciudadana, Parque Móvil y gestión y puesta en marcha de la iniciativa “San Javier, Ciudad del Aire”, en el ayuntamiento de San Javier.

Actuación del "solo" en una exhibición de la Patrulla Águila. J.M. PAGADOR
Actuación del “solo” en una exhibición de la Patrulla Águila. J.M. PAGADOR

Rubén Pérez, al que conocimos en Rota, en una de las exhibiciones de la Patrulla Águila cuando pertenecía a la misma, es piloto de caza y ataque, ha sido profesor e instructor de vuelo en la AGA y en la Fuerza Aérea de los EE.UU., así como piloto acrobático titular de la citada patrulla, de la que llegó a ser el jefe. Su experiencia es incontestable, con más de 4.500 horas de vuelo y más de 20 años de servicio en el Ejército del Aire.

El paréntesis actual en su carrera militar -se encuentra en situación de Servicios Especiales-, se debe a que el señor Pérez fue “pescado” por el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, para encargarle “San Javier, Ciudad del Aire”, uno de los proyectos estrella del municipio donde el propio Rubén nació y donde vive con su familia; es padre de 7 hijos. (El proyecto ´San Javier, Ciudad del Aire´, listo para el despegue).

Rubén Pérez es actualmente segundo teniente de alcalde de San Javier. J.M. PAGADOR
Rubén Pérez es actualmente segundo teniente de alcalde de San Javier. J.M. PAGADOR

En declaraciones al diario La Verdad de Murcia, Rubén Pérez ha dicho que “tres accidentes en medio año no parecen ser casualidad” y que atribuirlos a la obsolescencia de los aviones “es hacer una lectura superficial”, dado que, según él “hay que hablar de las condiciones en que salen a entrenar los pilotos”. Y señala “muchos otros factores no solo relacionados con la mecánica”, como “la presión a que son sometidos los pilotos, los vuelos que se programan, las muchas otras tareas a las que tienen que hacer frente… Son muchos factores, muchos, y los jefes tienen que sentarse con los pilotos y ver qué pasa, en qué condiciones salen a entrenar”. Tras reivindicar su “libertad para hablar” después de haber abandonado el Ejército, Rubén Pérez señala que lo ocurrido en los últimos meses “no es justo para los pilotos ni para los que estamos aquí” (Rubén Pérez, exjefe de la Patrulla Águila: “Tres accidentes en medio año no parecen ser casualidad”).

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

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