lunes, 4 marzo, 2024
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España y el dominio del mar

La modernización de la flota, la Inteligencia Artificial y la eficiencia humana deben conducir a una nueva época en la Armada Española

España está viviendo una etapa de adaptación y asunción plena de las nuevas tecnologías, con especial atención a la Inteligencia Artificial. Una de las bases claves de la seguridad y la defensa nacional es la Armada Española, un arma cargada de historia y de prestigio que en estos momentos está viviendo un proceso de renovación y modernización. Las nuevas fragatas, los nuevos submarinos de última generación, los nuevos Buques de Acción Marítima, con la incorporación de la Inteligencia Artificial y los últimos adelantos en materia de detección de objetivos, guiado de misiles y toma de decisiones, representan una revolución en esta materia. El autor, veterano marino militar, expone en este trabajo la necesidad de la I.A. incorporada a la defensa y, particularmente a la Armada, pero también la necesidad del control humano sobre estos nuevos instrumentos.

Francisco Bautista Gutiérrez.
Francisco Bautista Gutiérrez.

Desde tiempos inmemoriales, y más en la actualidad, continúa siendo imperiosa la necesidad que tiene cualquier país -y más uno rodeado de mar como España- de asegurarse el dominio de los mares para poder considerarse de esa manera como una potencia internacional.

La historia, y por supuesto el conocimiento de la geografía, nos ha permitido saber que las dos terceras partes de la tierra están cubiertas de agua y que, gracias a eso, el ser humano haya podido comunicarse por vía marítima, difundir su cultura y transportar sus mercancías, promoviendo de esa manera el comercio internacional en cualquier parte del planeta.


La mar no ha estado jamás carente de peligros, y menos, en la actualidad.


Pero, para que eso sea posible, el mar tiene que ser un lugar seguro. Es imprescindible, pues, la defensa de las rutas marítimas y, por supuesto, la potenciación de nuestra Armada con equipos que puedan ser efectivos de una manera independiente, bien utilizando buques tipo portaaviones como plataformas, con el auxilio de buques de apoyo, para reabastecer a aquellos que lo necesiten, o bien barcos de combate -de superficie o submarinos-que puedan defender sin dudarlo a buques de pasaje, cargueros, petroleros y cualquier otro tipo de buque, de la amenaza de piratas, terroristas, terceras potencias o de aquellos que quieran interferir en las navegaciones.

Rota, la principal base aeronaval española y una de las principales de Occidente. J.M. PAGADOR
Rota, la principal base aeronaval española y una de las principales de Occidente. J.M. PAGADOR

EL BUCANERO DE AYER AL TERRORISTA DE HOY

La mar no ha estado jamás carente de peligros, y menos, en la actualidad. Si antes esas amenazas se llamaban corsarios, piratas o bucaneros, hoy, con distinta denominación, el problema viene a ser lo mismo, y eso sin hablar de un problema que afecta a todos, como es la contaminación de los mares, básicamente causada por el egoísmo y la ceguera de nuestros sistemas de producción y transporte.

Las Fuerzas Armadas y especialmente la Armada Española tienen que conseguir alcanzar la excelencia en sus actuaciones, para poder competir y, por supuesto, triunfar en su misión, para lo cual es imprescindible poseer una flota integral, moderna, bien dotada material y tecnológicamente, y con un personal bien formado y efectivo.


Es imprescindible tener una Armada integral, moderna, bien dotada material y tecnológicamente, y con un personal bien formado y efectivo.


Para lograr ese resultado debe existir una coordinación no solo en el escenario marítimo, sino también en las instalaciones en tierra, sin olvidarnos del espacio. La economía de un país y su seguridad circulan por los mares, por lo que la defensa militar pasa por tener un control efectivo de ellos.

La inteligencia militar ha de jugar también un papel importante. La inteligencia, aun siendo tan antigua como la utilización de naves, hay que tenerla muy presente hoy, como elemento clave para las operaciones, disipando la incertidumbre, apostando por la comprensión, dando poder al mando, todo ello enfocado a neutralizar amenazas.

La fragata Victoria escoltando a un portaviones USA en el Golfo Pérsico. ARCHIVO PROPRONews
La fragata Victoria escoltando a un portaviones USA en el Golfo Pérsico. ARCHIVO PROPRONews

INTELIGENCIA MILITAR E I.A.

La inteligencia militar, encuadrada actualmente en la inteligencia artificial (I.A.), es algo que está creciendo exponencialmente, aplicándolo al momento en que una máquina puede asumir las funciones cognitivas que los humanos asocian con otras mente para resolver problemas, y así, el futuro de nuestras fuerzas armadas como organización está también sujeto a una evolución relacionada con la I.A., que en algunos aspectos nos sorprende.

Es incuestionable tener que referirse a la influencia que la tecnología está teniendo y tendrá en la organización, el equipamiento y los procedimientos de cualquier fuerza armada. Pero actualmente estamos inmersos en una transformación tecnológica de gran magnitud, que en muchos aspectos no hemos llegado a asimilar totalmente.

Las fragatas Numancia y Victoria de la Armada Española, atracadas en Cádiz. J.M. PAGADOR.
Las fragatas Numancia y Victoria de la Armada Española, atracadas en Cádiz. J.M. PAGADOR.

La capacidad que encontramos en los algoritmos consigue que sean unos elementos clave en todos los entornos competitivos, y es que la mayoría de las tareas que desempeña la tecnología sustentada en la I.A. son cada vez mas imprescindibles; la toma de decisiones ha de contar con la automatización, y no solo porque una máquina pueda llegar a ejecutar una acción de manera independiente.

Pero antes tenemos que conocer algo más sobre este tipo de inteligencia, que no es solo una imitación del comportamiento humano, aunque tenga a éste como referente. Lógicamente, el avance tecnológico trae grandes cambios en la sociedad y podríamos pensar que la I.A. es un mero exponente de ello; la evolución de la tecnología en forma de sistema cada vez más inteligente es algo que causa un gran impacto en la sociedad, sin embargo, siempre existirá una diferencia considerable entre la inteligencia artificial y la humana.

Cubierta de carga del buque de transporte Pizarro
Cubierta de carga del buque de transporte Pizarro

UNIÓN DE ESFUERZOS PARA LA ARMADA

En el Ejército han de unirse los dos esfuerzos, para lograr un desarrollo tecnológico con unas soluciones a los problemas que surjan, realizando todos aquellos estudios que se precisen en uno u otro ámbito.

Si en un futuro se dispusiera de una I. A. general o con un contenido extenso, eso nos permitiría transformar de una manera sustancial el entorno de la toma de decisiones y, de esa manera, actuar de una forma más parecida a la acción del cerebro humano para encontrar la solución a los problemas; pero estamos aún lejos de ello, aunque se esté trabajando hoy en múltiples campos anejos, como el aprendizaje de las máquinas, el razonamiento para asimilar lenguaje y, por supuesto, el procesamiento de la lengua en todos los campos.

Con la mirada en el futuro, sabiendo que en un momento determinado podremos predecir cuándo el desarrollo tecnológico habrá llegado a alcanzar términos hoy impensables, eso será posible precisamente gracias a esos algoritmos de los que se va alimentando la I.A., en equipos en los que se seguirán desarrollando de forma potencial a lo largo del tiempo.

Tenemos que luchar para conseguir que la Armada Española, utilizando en plena expansión la I.A., tenga la suficiente capacidad para realizar las tareas que de momento son realizadas por los marinos, aunque éstos siempre serán necesarios, por mucho que la capacidad de un artefacto de esa naturaleza sea tan amplia que podamos pensar que pueda sustituir a la voluntad y al pensamiento humanos.

Botadura del BAM Tornado en las instalaciones de Navantia-San Fernando. ARCHIVO PROPRONews.
Botadura del BAM Tornado en las instalaciones de Navantia-San Fernando. ARCHIVO PROPRONews.

I.A. Y DEFENSA

Siendo uno de los elementos más visibles de la tecnología, la I.A. está desarrollando cada vez más, un papel muy importante en temas como la seguridad, el armamento, la defensa y la información global.

Podemos utilizar así en nuestras naves sensores tridimensionales, químicos, táctiles, pero nunca sustituir la capacidad de razonamiento y decisión del ser humano que maneja estos equipos, aunque la mayoría se pueda aprender, pero sin tener la capacidad de comprensión. Es decir, podrán establecerse esos patrones, pero no razonar como nos toca a nosotros, los marinos, en muchas ocasiones en medio de la mar.

Un ordenador puede decirnos que Hong Kong o Algeciras son puertos importante, que a Rotterdam llega mucha mercancía a granel y que las rutas marítimas más importantes son aquellas que conectan Europa con Asia; podemos programar el piloto automático, claro, pero siempre tendrá que estar todo supervisado por unos ojos que miren más allá del horizonte.

Que tenemos que utilizar la Inteligencia Artificial, sí, pero adaptando la tecnología a nuestros principios, porque aunque a veces lleguemos a pensar que la tecnología supera nuestras expectativas, siempre hemos de tener claro que la persona es el elemento esencial y clave en las Fuerzas Armadas.

Las nuevas tecnologías digitales, con su inteligencia ilimitada, interconectan equipos, transmiten datos reales, resuelven cuestiones tecnológicas, pero siempre les faltará la capacidad de aquel mando que lidera una misión, que manda un buque, que, incluso con sus errores, es admirado y apreciado por los subordinados, y que siempre estará apoyado por una estructura, una organización que le protegerá cuando sea necesario.

Es cierto que una máquina recibirá una orden que le permitirá neutralizar un objetivo y de una manera precisa llevará la orden a cabo -misiles guiados, drones…- y podrá llegar a pensarse que el operador humano en muchas ocasiones está de más, pero más allá de saber que una máquina pueda estar programada para tomar decisiones de combate, nunca sabrá distinguir, por ejemplo, entre objetivos civiles y militares.

No se trata tanto de estar vivos como de seguir siendo humanos y eso es algo que las máquinas no pueden hacer, como conseguir en definitiva el respeto del ser humano y distinguir la justicia de la injusticia.

Pero a la vista de la velocidad con que se están implantando esas tecnologías en el mundo, la Armada, el Ejército y el Arma Aérea no pueden quedarse fuera de esta carrera y tendremos que luchar para ser, como en casi todas las ocasiones, un referente para el resto de la sociedad y para el mundo.

(Francisco Bautista Gutiérrez, marino militar, ha sido Mayor de la Flota y profesor, y es hidrógrafo, oceanógrafo y escritor).

SOBRE EL AUTOR

Francisco Bautista Gutiérrez, exMayor de la Flota, hidrógrafo, oceanógrafo y escritor, nuevo colaborador de PROPRONews

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