Mujeres en los Ejércitos: España, a la cabeza de Europa

Solo Francia tiene más mujeres que España en las Fuerzas Armadas

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España es el segundo país europeo con más mujeres en las Fuerzas Armadas. RTVE
España es el segundo país europeo con más mujeres en las Fuerzas Armadas. RTVE

España, con más de 15.000 mujeres en las Fuerzas Armadas, es el segundo país de Europa con mayor número de ellas en los ejércitos, solo por detrás de Francia. Patricia Ortega ha sido la primera española en alcanzar el generalato. Además, en los ejércitos españoles hay una decena de mujeres coroneles y alrededor de 170 tenientes coroneles. El autor recuerda en este artículo hitos históricos de la mujer en la milicia y glosa su creciente y normalizada presencia en las Fuerzas Armadas españolas.

Francisco Bautista Gutierrez
Francisco Bautista Gutierrez

Madrid.-

Las guerras, los conflictos armados, son algo que siempre han estado lamentablemente presentes en la sociedad, como también es cierto, que en todos los tiempos, es al hombre al que se ha representado en las batallas, tanto las libradas en la antigüedad, como en épocas posteriores; y aunque la presencia de la mujer en las guerras siempre ha existido en mayor o menor medida, y no solo como parte activa en la retaguardia, muy lejos queda el concepto de que en tiempos de guerra desaparece el aspecto social, humano, y con ello la moral que conlleva la discriminación de la mujer también en este campo.


Haciéndose pasar por hombre, la española Ana María de Soto fue la primera infante de marina de España y del mundo hace 250 años.


Por poner algún ejemplo, solo tenemos que remontarnos un poco para encontrarnos con prototipos como Agustina de Aragón, aunque es cierto que lo que obligó a combatir a esta heroína fue la muerte de todos los hombres que manejaban el cañón, que tan diestramente utilizó ella luego. Aunque si queremos ver la parte romántica de la presencia femenina en la milicia, hay que recordar a la cordobesa Ana María de Soto. Esta mujer, nacida en Aguilar de la Frontera hace casi 250 años, quería surcar los mares, navegar, y a los dieciséis años, llegó a San Fernando (Cádiz) para alistarse, haciéndose pasar por hombre y sirviendo como Infante de Marina, y no por tradición familiar, como podría pensarse, pues su padre era panadero. La joven se alistó en la sexta compañía del II Batallón de Marina con el nombre de Antonio María de Soto, y fue su destino en la Fragata Nuestra Señora de las Mercedes, demostrando su valor en varias batallas. Más tarde, embarcada en la fragata Matilde, fue atacada por unas fiebres y descubierto su sexo por el médico. Como dato curioso, decir que Carlos IV la ascendió una vez desembarcada y le concedió una pensión vitalicia anual de 720 reales. Ella ha sido la primera mujer infante de marina no solo de España sino del mundo.

EN PLATÓN

Ana María de Soto, primera mujer del mundo que fue infante de marina. AMPARO ALEPUZ
Ana María de Soto, primera mujer del mundo que fue infante de marina. AMPARO ALEPUZ

Pero aún tenemos que remontarnos mucho más atrás, porque hace la friolera de dos mil quinientos años, Platón ya proponía la incorporación de la mujer en los ejércitos. En la República, su obra que sigue sin perder vigencia en la actualidad, dice que lo justo es que cada persona cumpla la función para lo que mejor está capacitada y, en este sentido, propone la igualdad para hombres y mujeres, primero en la educación, para, más tarde, hacerlo en el ejercicio de funciones que va a permitir el progreso del ser humano. Utiliza para ilustrarlo el mito de las Amazonas como defensoras de lo que cada sociedad exige y espera de la mujer, como sucedía con estas arqueras que, para facilitar el tensado del arco, se atrofiaban desde pequeñas sus pechos.

En nuestro país, y en un conflicto no tan reciente, pero tampoco tan lejano en la memoria, depende de cómo se mire,  nos encontramos con mujeres que trabajaban en hospitales militares de una forma voluntaria, acabando por constituir el cuerpo de Damas Sanitarias, un cuerpo formado por mujeres que, de forma desinteresada, trabajaban como enfermeras honoríficas después de recibir un curso, no solo enfocado a cuestiones sanitarias, sino también en aspectos militares. De hecho, vestían uniformes militares, prestando sus servicios indistintamente en uno y otro bando, participando un total de doce mil mujeres entre auxiliares y enfermeras.


Hoy la mujer española puede acceder exactamente igual que los hombres a todos los destinos militares, con las mismas posibilidades de ascender que ellos.


También es de justicia hacer mención de otras mujeres que prestaban ayuda en los hospitales de defensa, como eran las Hermanas de la Caridad. Por propia experiencia puedo asegurar que se parecían más a ángeles que a soldados, por la entrega constante y desinteresada hacia los que necesitábamos su ayuda.

EN ESPAÑA

Fue en el año 1988 cuando, por medio de un Real Decreto, se regula en nuestro país la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, rompiendo con un sistema tradicional en el que cada persona, según fuese hombre o mujer, tenía asignado un papel distinto en la sociedad. Con muchos debates no solo sociales, sino políticos y mediáticos, por la importancia del asunto, entraba la mujer por la puerta grande en los Ejércitos y alejaba el rol que tuvo asignado hasta entonces, como el de ser un sujeto invisible frente al servicio de las armas y el combate. Y aunque efectivamente estaba muy lejos de que eso sucediera en España, sí que se daba en algunos países -cada vez menos en la actualidad, por fortuna-, la aberración ser utilizada la mujer como víctima, bien en forma de violencia gratuita, o como moneda de cambio, e incluso forzándolas a “dar servicio” a los soldados, una forma de violación monstruosa y muchas veces desapercibida.

Patricia Ortega García, primera mujer general de las Fuerzas Armadas españolas y una de las primeras del mundo. RTVE.
Patricia Ortega García, primera mujer general de las Fuerzas Armadas españolas y una de las primeras del mundo. RTVE.

La incorporación de la mujer a nuestras Fuerzas Armadas no fue en un principio aceptada por todos. Veníamos de una sociedad en la que, a pesar de que estaba evolucionando rápidamente, aún existían discriminaciones, como colegios para cada sexo. Tampoco habían pasado muchos años desde que la mujer estaba supeditada por completo al hombre, existiendo además el concepto de que las guerras eran solo de dominio masculino, pues se pensaba que el macho era el único capacitado para el combate y la toma de decisiones, sin tener en cuenta que ya no era tan común el combate cuerpo a cuerpo y sí, en cambio, el manejo de armas cada vez más sofisticadas, que requieren una gran cualificación, cosa para la que, al igual que el hombre, la mujer está perfectamente capacitada.

PLENA INTEGRACIÓN

Diez años se tardó en aprobar la ley que hacía desaparecer la distancia entre sexos a la hora de ocupar destinos, llegando a la plena integración de la mujer en los ejércitos. Con la Ley 17/99 desaparece esta distinción entre los sexos. Podemos afirmar que ese es el momento en el que se consigue la plena integración de la mujer en las Fuerzas Armadas, y así las encontramos hoy numerosas en la Infantería de Marina, la Legión e incluso unidades Paracaidistas.


España ha pasado a ser uno de los países más adelantados en políticas de atención a la mujer militar durante el embarazo y el primer año de vida del hijo.


Hoy la mujer puede acceder exactamente igual que los hombres a todos los destinos y tener la posibilidad de ascender como ellos, lo mismo que participar en todas las misiones en el exterior en las mismas condiciones que estos, y desarrollando las mismas funciones en aquellos puestos que estén ocupando. De hecho son bastantes las mujeres que en la actualidad están destacadas en misiones internacionales bajo responsabilidad de España.

Una realidad plenamente normalizada en nuestro país. RTVE
Una realidad plenamente normalizada en nuestro país. RTVE

España ha pasado a ser uno de los países más adelantados en el desarrollo de políticas de atención a la mujer militar en el embarazo y durante el primer año de vida del hijo y aunque cuando esto sucede tiene la posibilidad acceder a un destino relativamente cómodo, más tarde puede volver al que ocupaba.  Es también pionero nuestro país en la creación, dentro de las Fuerzas Armadas, de un Observatorio Militar para la Igualdad entre mujeres y hombres. Y podemos afirmar que, en este sentido, los Ejércitos españoles dan ejemplo al resto de la sociedad en la aplicación de la igualdad entre sexos.

(Francisco Bautista Gutiérrez, marino militar, ha sido Mayor de la Flota y profesor, y es hidrógrafo, oceanógrafo y escritor).

SOBRE EL AUTOR

Francisco Bautista Gutiérrez, exMayor de la Flota, hidrógrafo, oceanógrafo y escritor, nuevo colaborador de PROPRONews

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