Llamadme escandalizada…

…y acertaréis, porque lo estoy, mucho

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La amenaza machista contra la mujer puede llegar de cualquier parte. PROPRONews
La amenaza machista contra la mujer puede llegar de cualquier parte. PROPRONews

Escandalizada porque una mujer joven haya decidido quitarse la vida después de que un indeseable hiciera público un vídeo que ella le envió o se hicieron cuando se querían (o tenían un rollo de un rato, tanto da). Escandalizada porque el vídeo se haya hecho viral y haya circulado por los móviles de muchos de los 2.500 trabajadores compañeros de los protagonistas…

La periodista, con su perro Killer
La periodista, con su perro Killer

…Los mismos, mal llamados compañeros, que ahora aseguran sentirse desolados y que han llorado, en un minuto de silencio, en su memoria, pero que hace unos días se lo fueron pasando entre risas, bromas y comentarios obscenos, y yendo a curiosear a la víctima a su puesto de trabajo, haciendo que esta mujer de 32 años no pudiera soportar la situación.

De la persona con la que compartía lo que sea que contengan esas imágenes, nada se sabe. No ha trascendido (de momento) su edad, ni su estado civil, ni si era padre de uno o dos hijos (oprobio de medios periodísticos que han encabezado así la información sobre ella y engordarán sus arcas llevando a tertulianos para diseccionar el asunto). Sabemos solo que ese hombre no se ha suicidado, de lo que me alegro, claro, pero que confirma que el patriarcado, pese a que hay quien a estas alturas aún lo niega, está muy vivo y es voraz.


De ese amante, que probablemente sea verdad que AHORA está afligido, y deseo que acojonado también ante el castigo que espero le caiga, NADIE se ha reído, NADIE.


De ese amante, que probablemente sea verdad que AHORA está afligido, y deseo que acojonado también, ante el castigo que espero le caiga, NADIE se ha reído, NADIE. Seguro que cuando decidió lanzar el vídeo la primera vez pensó en vengarse, porque sabe que aunque ambos estén implicados sexualmente NADIE va a ir a buscarlo a él a su puesto de trabajo para señalarlo, ni él se sentirá angustiado, ni ansioso, ni avergonzado, ni atormentado, ni triste, ni va a ser criticado o insultado. Solo ella, porque la mujer que practica sexo libremente, es una guarra y el hombre que hace exactamente lo mismo es un machote Eso es lo que nos ha metido en la cabeza el patriarcado.

Por eso cuando dos follan y se graban y luego se enfadan, el que hace rular el vídeo o las fotos o los detalles fuera de lugar del después, es el hombre, porque cuando sea visto o comentado por los babosos de turno se la machacará a ella y se le ensalzará a él.

TODOS, CULPABLES

Casos hay para aburrir, no quiero dar nombres. Todos somos culpables por morbosos y la situación no es nueva; Ofelia, el gran arquetipo de Shakespeare, se suicida, presa de la desesperación, tras ser rechazada por Hamlet y porque, antes, su padre ya le había advertido:

Quédate tras el

baluarte de tu afecto

lejos del dardo y el peligro del deseo.

La más escrupulosa de las vírgenes

es demasiado pródiga

si destapa la luna

de su belleza.

Resumiendo, la mujer, con la pata quebrada y en casa.

La pena es que esta mujer que se ha quitado la vida no hubiera tenido un par de buenas compañeras cerca que la hubieran protegido echándole el brazo por encima, diciéndole: “Amiga, tú con la cara muy alta, que si acaso alguien deben sentir vergüenza es el que cometió el delito de hacer público un vídeo privado; vergüenza de ser rencoroso y malo y utilizar lo que ha dado en llamarse pornovenganza y solo es mezquindad pura; y, con él, vergüenza de todos los que lo comparten para echarse unas asquerosas risas que maldita la gracia que tienen.

Aquí trabajan los llamados compañeros de la víctima, que, generosos, incluso guardaron un minuto de silencio por ella. RTVE
Aquí trabajan los llamados compañeros de la víctima, que, generosos, incluso guardaron un minuto de silencio por ella. RTVE

Y así, con la frente bien alta y una sonrisa de oreja a oreja, soltar una frase que debería ser nuestra barrera contra el patriarcado y las “buenas costumbres”; una frase que las mujeres deberíamos tatuarnos en el cerebro y repetir cada vez que la sociedad pacata y patriarcal nos avisa de que nos estamos saliendo de la norma, cada vez que nos echan en cara que no somos perfectas. No lo somos, no. ¿Bueno, y qué?

Descansa en paz, hermana.

(Elisa Blázquez Zarcero es periodista y escritora. Su último libro publicado es la novela La mujer que se casó consigo misma. Diputación de Badajoz).

SOBRE LA AUTORA

Una colaboradora muy especial

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