Llamadme exagerada…

…pero estoy llegando a un límite, que no fusilo a alguno al amanecer por no madrugar

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La vuelta atrás de Casado asusta.
La vuelta atrás de Casado asusta.

La última ocurrencia que me ha puesto el cuerpo que si me pinchan no sangro es la del inefable Pablo Casado, que para animar la escasa tasa de natalidad en nuestro país va a proponer, si llega al gobierno (no lo quiera dios, rezo incluso siendo atea), que se retrase la expulsión de mujeres migrantes embarazadas, a cambio de que den a sus hijos en adopción.

La periodista, con su perro Killer
La periodista, con su perro Killer

Si a primera vista la idea pone los pelos de punta por aberrante (El PP propone retrasar la expulsión de mujeres inmigrantes que den a su hijo en adopción), en una segunda lectura es todavía peor, porque no se trata ni siquiera de regularizar la situación de las mujeres, se trata simplemente de dejarlas en esta nuestra querida España hasta que den a luz; luego ya, si las pillan, pues a su país de vuelta. Solo le ha faltado añadir que si se ponen de parto en la patera las tiren directamente al agua en cuanto hayan echado la placenta. Se nota que en el equipo de Casado han leído la novela de Margaret Atwood El cuento de la criada, o más bien se han conformado con la serie televisiva basada en ella; sinceramente, no creo que el cerebro les de para leer.

La propuesta indica, además, un alto grado de desconocimiento por parte del señor Casado (¡vaya sorpresa!), ya que, tal y como recuerda CCOO en una nota de prensa, “las mujeres extranjeras son sujetos de derechos humanos, independientemente de su situación administrativa, tal y como estableció el Tribunal Constitucional en 1987. Además, si la mujer carece de documentación acreditativa de nacionalidad, el bebé nacido en España pasa a ser español, ya que se le aplica la legislación internacional sobre menores que impide que un niño nazca sin nacionalidad. Por ello, esa mujer puede pasar a ser madre de un menor español y, por lo tanto, no susceptible de ser expulsada”.


La inhumana propuesta es la versión actual de los bebés robados de la posguerra.


Lo cierto es que la inhumana propuesta –de la que muy pronto han empezado a desdecirse (Casado, indignado por la ‘fake news’ sobre el blindaje a las inmigrantes que den a los hijos en adopción), pero la rectificación ya no cuela- es la versión actual de los bebés robados de la posguerra y de una costumbre posterior a la que ni la distopía de la obra de Atwood llega en grado de maldad. Una práctica que, allá por los años cincuenta, las pías familias bien del franquismo ya ejercían, “adoptando” una niña de algún orfanato y llevándosela a casa de eterna criada. Por supuesto sin sueldo, ni derechos y dando las gracias.

Hay un precioso y espeluznante relato sobre una situación similar, Pecado de Omisión, escrito por Ana María Matute” (de nada).

Este hombre hace hablar hasta a las paredes.
Este hombre hace hablar hasta a las paredes.

Esta mañana, entre los miles de comentarios sobre la idea de Casado, una amiga me decía: “Si sigue así, me doy el madrugón tan contenta y me apunto al pelotón de fusilamiento”; a lo que he contestado: “me lavo las legañas y voy contigo”. Porque estos personajes han perdido el norte, el sur, el este, el oeste, la medicación y la vergüenza. Ahora voy comprendiendo qué es eso de volver a ser una derecha sin complejos.

Este artículo es mi particular “ejecución” a Casado; si me acarrea alguna sanción, por favor, amigas, vengadme.

(Elisa Blázquez Zarcero es periodista y escritora. Su último libro publicado es la novela La mujer que se casó consigo misma. Diputación de Badajoz).

SOBRE LA AUTORA

Una colaboradora muy especial

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