La hora de Pedro Sánchez

Los furibundos ataques de la derecha política y mediática confirman el acierto del líder del PSOE

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Pedro Sánchez ha hecho lo que tenía que hacer. RTVE
Pedro Sánchez ha hecho lo que tenía que hacer. RTVE

La crisis que ha abierto la sentencia del caso Gürtel, condenando al PP como partido, corroborando el sistema de mordidas implantado por sus máximos dirigentes y negando credibilidad alguna al presidente del Gobierno han determinado la única salida posible que cabe en democracia, la moción de censura. Ante quienes hoy se rasgan las vestiduras por la decisión del líder socialista, hay una pregunta que vale por todas las respuestas posibles: ¿qué tenía que haber hecho Pedro Sánchez; dejar que Rajoy siguiese gobernando como si no pasara nada?

Los medios de la derecha, esas empresas mediáticas ruinosas que se mantienen en pie gracias a las interesadas subvenciones, ayudas y publicidad de las instituciones gobernadas por el PP, se han lanzado a degüello contra el líder socialista después de que este presentara la moción de censura, adelantándose a todo movimiento táctico de Rajoy, para quien la salida más airosa hubiese sido convocar elecciones de inmediato.


¿Qué hubiese tenido que hacer el líder del principal partido de la oposición en cualquier país democrático ante esta grave situación?


Solo El País, hasta hace poco gran fustigador de Pedro Sánchez, ha entendido el panorama político actual, en el que no cabe la transigencia con un día más de Rajoy y toda su corrupta tribu en el poder (https://elpais.com/elpais/2018/05/25/opinion/1527259411_993514.html).

Ha sonado la hora de Pedro Sánchez, que esta vez sí puede conseguir desbancar del gobierno al partido más corrupto de Europa -con parangón solo en ciertas nauseabundas satrapías africanas o asiáticas- dada la unanimidad expresada por todos los partidos del Congreso contra el PP. Cierto que se trata de una unanimidad heterogénea, que coincide plenamente en el fondo –echar el PP- y que discrepa en la forma –cómo hacerlo-. Pero esta unanimidad de origen, que incluye al hasta ayer mejor aliado de Rajoy en la cámara, Ciudadanos, representa por sí misma una ventaja de partida que veinticuatro horas antes no se daba.

Los cálculos realizados en las últimas horas por los diferentes medios, y especialmente por El País, adelantaban un posible resultado positivo para la moción, tanto si Ciudadanos se suma a la misma como si no. Para ello, tendrían que adherirse también los partidos nacionalistas e independentistas y ese es uno de los costes que la operación tiene para Pedro Sánchez. Pero como el propio líder socialista ha manifestado, con esos mismos votos se eligió a la presidenta de la cámara, se aprobaron los recientes presupuestos y ha venido gobernando y legislando la derecha durante casi todas sus legislaturas.

ÚNICA DECISIÓN POSIBLE

La decisión de Pedro Sánchez –la única que cabía por parte del líder del principal partido de la oposición- es arriesgadísima. Pero, como decía Virgilio, audentis fortuna iuvat, y esta vez Pedro se ha atrevido a tomar la decisión más difícil de su vida política, más aun que la de volver a presentarse a la secretaría general del PSOE, audacia que se vio recompensada por la enorme victoria que obtuvo contra todos sus enemigos de dentro y de fuera del partido, que eran muchos.

La derecha política, financiera y mediática, que ve peligrar sus privilegios e intereses con un ya inevitable cambio de gobierno, ha sacado toda su artillería contra Pedro, señal de que esta vez sí ven posible su victoria. La hora de Pedro Sánchez ha sonado. Ciudadanos, que de momento niega su colaboración, llegado al momento tendrá, en todo caso, que abstenerse. Dudo que Albert Rivera vote a favor de que Rajoy siga en el gobierno. Y después, pase lo que pase, el bloque constitucionalista se verá reforzado política y socialmente, porque la limpieza a fondo y la regeneración profunda que la moción lleva implícitas son garantía de estabilidad y vigor frente a los retos que ahora enfrenta España, incluido el separatismo.

Pedro Sánchez ha hecho lo que tenía que hacer, lo que todo líder del primer partido de la oposición hubiese hecho en una situación como la presente, con un partido del gobierno literalmente ahogado por el tsunami de su propia corrupción, del que aún faltan por llegar nada menos que treinta juicios, treinta nuevas olas de basura asfixiante.

A partir de ahora puede pasar de todo, pero es indudable que el líder socialista ha asumido su responsabilidad y ha tomado la única decisión que le cabía, aun consciente de todos los riesgos. Si se confirma que la fortuna ayuda a los que se atreven, puede haber sonado la hora de Pedro Sánchez. Y, después, unas elecciones que devuelvan la mayoría a la izquierda, como ha sucedido en Portugal, donde el gobierno de socialistas y comunistas está aplicando políticas socialdemócratas y dando una lección a Europa de cómo pueden hacerse las cosas sin cebarse en las capas más desfavorecidas de la sociedad.

(José Mª Pagador es escritor, periodista y fundador y director de PROPRONews).

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