La destrucción de Cáceres, crónica de una muerte anunciada

La amenaza de la mina de litio pone en gravísimo peligro el futuro de la ciudad y de su entorno

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Plaza Mayor de Cáceres. Una ciudad en peligro. J.M. PAGADOR
Plaza Mayor de Cáceres. Una ciudad en peligro. J.M. PAGADOR

La amenaza de la mina de litio que se propone poner en explotación a un tiro de piedra de Cáceres, es la amenaza más grave que ha padecido esta ciudad en décadas y representa un serio peligro para su desarrollo sostenible y para su viabilidad futura como ciudad histórica y monumental. La ciudadanía de Cáceres se ha levantado contra este atropello presentando nada menos que 35.000 alegaciones contra la solicitud del permiso de investigación del proyecto minero.

El profesor Alejo Hernandez Lavado.
El profesor Alejo Hernandez Lavado.

Cáceres.-

Cáceres, es una bella ciudad europea, cargada de arte e historia. Capital de una de las provincias del viejo continente que ha respetado mejor la naturaleza. Un territorio que cuenta con una flora y fauna excepcional. Una ciudad de provincias que no consigue llegar a los 100.000 habitantes y que tiene un difícil desarrollo económico, por una política que la dejó hace muchos años aislada, sin comunicaciones y sin infraestructuras, lo que ha provocado que una gran parte de los jóvenes más cualificados, emprendedores y valiosos lleven lustros teniéndose que buscar su futuro lejos.


Cuando la fiebre del oro se desata, y sobre Cáceres se ha desatado la fiebre del litio, los más ricos se arrojan como aves de presa, cegados por la avaricia.


Pero Cáceres, además de arte y naturaleza, aún tiene una ciudadanía excepcional, frente al triste, pobre, y lamentable rol que políticos de la ciudad, de la provincia, de la región, del país y de Europa están haciendo. La ciudadanía de Cáceres está levantando su grito agónico ante su anunciada destrucción. Nada menos que 35.000 alegaciones se presentaron frente a la solicitud del permiso de investigación de un proyecto minero que amenaza la ciudad, la famosa mina de litio.

Palacio de los Golfines de Abajo. A. HERNÁNDEZ LAVADO
Palacio de los Golfines de Abajo. A. HERNÁNDEZ LAVADO

LA FIEBRE DEL LITIO

Aunque resulte incomprensible, a pesar de la labor de concienciación en el respeto al ser humano, al paisaje, al arte, las tradiciones, la cultura y el patrimonio cultural que la UNESCO, entre otras instituciones nacionales e internacionales viene realizando, cuando hay mucho dinero (de algunos) en juego, la ética, el humanismo, el respeto a la vida poco valen. Cuando la fiebre del oro se desata, y sobre Cáceres se ha desatado la fiebre del litio, los más ricos se arrojan como aves de presa, cegados por la avaricia, para arrancar ese oro, en este caso litio, de sus entrañas. Eso sí, arrancarlo por el método económicamente más rentable, que viene a coincidir con el más destructor.


El polvo tóxico de miles de toneladas de explosivos y el que generará la tostación del mineral hará difícilmente habitable la ciudad.


El hombre más rico del planeta, Elon Musk (fundador de Tesla), tras desbancar como hombre más rico a Jeff Bezos (fundador de Amazon), defiende, avala y apoya, incluso, dar golpes de estado, para obtener el litio (como sugirió en su tuit de 25 de julio de 2020). Y yo estoy horrorizado al oír repetir, una y otra vez, que el litio que Cáceres guarda en sus entrañas lo convierte en el yacimiento más rico de Europa y uno de los mejores del mundo. Tengamos en cuenta que la previsión es que el litio que guarda en sus entrañas Cáceres, según los promotores de la mina, servirá para producir baterías para más de 300.000 vehículos eléctricos cada año. Y posiblemente se queden cortos.

EL SILENCIO DE LOS POLÍTICOS

Supongo que eso es lo que justifica el silencio de muchos políticos. Porque, frente a la destrucción de la ciudad de Cáceres, busquen en la prensa, en la radio, en la TV, en las redes sociales manifestaciones de los políticos de todos los niveles. Es un ejercicio que vengo haciendo hace un tiempo y el silencio de los políticos y de alguna ex política es pavoroso. Hay excepciones, en la línea de lo que vengo poniendo de relieve en mis publicaciones. El ámbito en que encontramos políticos que mejor lo están haciendo es en los Ayuntamientos. Para mí, son los alcaldes españoles los políticos que mejor están sabiendo captar y trabajar para resolver los problemas que genera la difícil situación en la que vivimos.

El valle de Valdeflores desde el Portanchito, en la Sierra de la Mosca (Cáceres). A. HERNÁNDEZ LAVADO
El valle de Valdeflores desde el Portanchito, en la Sierra de la Mosca (Cáceres). A. HERNÁNDEZ LAVADO

Por otra parte, en Extremadura tenemos antecedentes para el optimismo. Cuando las instituciones se dejan comprar por los más ricos del mundo, es la ciudadanía quien suele salvar sus tesoros. Y Cáceres es un tesoro, como lo es el Conventual de Calera de León. Como muestra, dos ejemplos.


¿Cuánto dinero ha empleado la Junta de Extremadura, de los impuestos que con tanto esfuerzo pagamos los extremeños, para recuperar los espacios degradados por las industrias mineras después de llevarse nuestra riqueza?


1.- Me permito recordar que La Junta Provincial de Monumentos de Badajoz el 4 de marzo de 1934 redactó un informe favorable a que se desmontase dicho conventual. Un conventual que había sido comprado para el magnate americano W.R. Hearst (luego inmortalizado como “Ciudadano Kane”), a la sazón una de las mayores fortunas del planeta. Dicho conventual se trató de desmontar en varias ocasiones, intentando hacerlo de espaldas al pueblo, que de forma reiterada se opuso. Finalmente, entre la oposición del pueblo y la eficaz actuación de una autoridad ministerial, se consiguió impedir esta barbaridad, a pesar de la conveniente autorización de la Junta Provincial de Monumentos de Badajoz.

2.- La frustrada central nuclear de Valdecaballeros, que el pueblo extremeño y algunos políticos y activistas de la época, muy conscientes del daño que se avecinaba, lograron hacer abortar.

EXPLOSIVOS Y POLVO TÓXICO

En estos momentos, también se constata la importante inversión económica que se está realizando para contratar a “condotieri” (mercenarios) que defiendan el proyecto de la mina y situar publicidad en los sitios más visibles, para vender las bondades de construir una mina a cielo abierto en la ciudad. Una explotación de la que se extraerá el mineral con miles de toneladas de explosivos, generando un polvo tóxico, que junto al que generará la planta de tostación del mineral (emitiendo 105.000 tn/año de CO2) hará difícilmente habitable la ciudad. Y menos habitable cuando las instalaciones mineras consuman los limitados recursos hídricos de Cáceres. Esta ciudad viene sufriendo importantes restricciones de agua desde tiempo inmemorial, como para instalar una industria que consume este recurso en cantidades ingentes. El aire, que en Cáceres alcanza velocidades importantes y circula en todas direcciones, y también del este al oeste, hará el resto.


El caso de Cáceres y su posible mina de litio incluye el proyecto de dos iniciativas altamente contaminantes.


Los desechos de la mina contaminarán el subsuelo, y especialmente sus acuíferos, con grave peligro para el del Calerizo, y todo quedará como ha quedado en la franja minera que transcurre paralela a la frontera de España con Portugal.

Siempre que me acerco al análisis jurídico de una realidad, procuro comenzar por documentarme sobre sus antecedentes, y luego es cuando me siento en condiciones de abordarlo desde la óptica del Derecho. Es el recorrido que voy a seguir, en la serie de artículos que inicio con el presente. Pues bien, ¿qué antecedentes mineros tenemos en el oeste español?

DAÑOS DE LA INDUSTRIA MINERA

A estas alturas de la historia, cualquier persona medianamente culta es conocedora del daño humano, ecológico, y ambiental causado a la humanidad por las industrias mineras. Son tantos los artículos, libros y películas que ilustran sobre la explotación humana, la destrucción del medio ambiente y la absoluta irresponsabilidad de muchas empresas mineras que se llevan la mena y dejan la ganga, que necesitaríamos muchas vidas para conocer todo el dolor y daño causado por las industrias mineras.

Los artistas también nos han ayudado a sensibilizarnos con tanto dolor y explotación. No puedo olvidar la extraordinaria exposición que el Círculo de Bellas Artes de Madrid desarrolló con la obra de Ouka Lele (en 2014). A mí, pese al tiempo trascurrido, me sigue cuestionando la forma de actuar de las empresas mineras, que buscan los tan ansiados minerales para móviles y pilas. (Ouka Leele and Caddy Adzuba. Un banquete cruel. PourQuoi?).

La Sierra de la Mosca levanta su bella estampa sobre la ciudad. A. HERNÁNDEZ LAVADO
La Sierra de la Mosca levanta su bella estampa sobre la ciudad. A. HERNÁNDEZ LAVADO

La peor cara de la minería es un horror que llevamos milenios sufriendo en la franja de terreno lindante de España con Portugal. Pero no es momento de pasado, cuando tenemos un presente tan duro. Vamos a hacer un rápido recorrido por la Ruta de la Plata. Empecemos por Huelva. Hemos olvidado la salvajada que fue el desastre de Aznalcóllar para el Parque Nacional de Doñana (a 50 kilómetros de distancia). Y lo peor es que, desde 1998, la empresa extranjera que gestionaba la explotación minera sigue sin asumir su responsabilidad, y hemos sido los españoles los que con nuestros impuestos hemos tenido que soportar el coste de lo que se ha podido recuperar.


La localización de ambas industrias coincide con el terreno urbanizable y de expansión lógica de la ciudad, cercana al campus universitario, al Parque Científico y Tecnológico, y a la comunicación con Madrid.


Si subimos por el mapa, nos encontramos con Aguablanca, la mina de níquel en Monesterio, que actualmente gestiona Valoriza Minería, al haberse subrogado en los derechos y obligaciones de Río Narcea en 2016. Valoriza Minería es uno de los dos socios propietarios de la sociedad Tecnología Extremeña del Litio, potencial explotador del litio de Cáceres. Buscad por internet la mina de Aguablanca a cielo abierto, tal y como está en estos momentos (con seis empleados, de los cuatrocientos trabajadores prometidos en 2016 y 2017), y comprobad cómo la empresa que la explotó no realizó las labores de rehabilitación teóricamente comprometidas. Y Valoriza Minería, hasta el momento, tampoco ha realizado labores de recuperación.

EXTREMADURA, RICA EN MINERALES

Continuemos por Extremadura. La nuestra es una de las regiones de Europa con mayor riqueza en metales: oro, plata, plomo, cobre, hierro, estaño, wolframio, uranio, antimonio, fosfato, etc., y por sus rocas ornamentales.

Toda esta riqueza ya fue explotada desde la antigüedad, y lo ha sido hasta el momento actual. Están censados más de 1.100 indicios y explotaciones de minerales metálicos y energéticos distribuidos por toda Extremadura. ¿Cuánto dinero ha tenido que utilizar la Junta de Extremadura, de los impuestos que con tanto esfuerzo pagamos los extremeños, para el plan de recuperación de los espacios degradados, que han dejado sin recuperar las industrias mineras después de llevarse la riqueza?

Esquema metalogenético de la provincia de Cáceres. JUNTAEX
JUNTAEX

Un primer ejemplo son los cuatro millones y ochocientos mil euros en cuatro zonas degradadas por las actividades mineras de las minas de plomo de Azuaga, en la mina La Jayona en Fuente del Arco, en otra zona minera en Aliseda, y en la cantera de Los Santos de Maimona (Minas. Áreas de actuación).

Pero hay más millones de euros que hemos tenido que gastar para minimizar los riesgos existentes en las explotaciones mineras abandonadas en Extremadura. En 2008 y 2009 se empezaron a intervenir frente a los riesgos que generaban sesenta y seis emplazamientos mineros en la provincia de Cáceres, solo aquellos que, a juicio de la Junta de Extremadura, presentaban mayores riesgos para la seguridad de las personas y los bienes. Estos no son los únicos emplazamientos mineros en Extremadura abandonados por las industrias mineras sin rehabilitar, creando un grave riesgo para las personas, y destruyendo nuestro medio ambiente. Hay muchos más (SIGEO. Sistema de Información Geológico Minero de Extremadura).

MINAS EN LA CIUDAD DE CÁCERES

Directamente en el entorno próximo de la ciudad de Cáceres, con menos de 100.000 habitantes, disponemos de las siguientes minas y canteras abandonadas en la propia ciudad y en su entorno próximo: la mina abandonada “Esperanza”, las antiguas explotaciones de fosforita de Aldea Moret, la mina de Uranio de Torremocha o las canteras de Olleta.

Podríamos seguir páginas y páginas, porque sobre los daños para nuestra salud y destrucción del medio ambiente, documentación no es lo que falta precisamente. Aunque lo sabía en sentido genérico, mi reciente búsqueda de información de la cantidad de explotaciones mineras abandonadas sin recuperación me tiene impactado. Nos tienen por pobres e ignorantes a los extremeños. Llevamos miles de años explotados, engañados y arruinados por los explotadores de turno: prometen una industria única, llegan, cogen su mineral, dejan los restos y no tapan ni los agujeros. De todas formas, si se quiere ampliar información, es aconsejable la obra titulada “Situación ambiental y riesgos existentes en las labores mineras abandonadas de la provincia de Cáceres”, un estudio técnico realizado por Coral Subirón Garay y presentado en el Congreso Nacional del Medio Ambiente.

Más al norte, si seguimos por la Ruta de la Plata en la provincia de Salamanca y de Zamora, vamos a encontrar más de lo mismo. Como ejemplo léase sobre las minas abandonadas, sin restauración ambiental, de Mahide, Flechas, Boya o Palazuelo de las Cuevas, entre otras (Minas a cielo abierto).

Siguiendo el preaviso que nos dan en todas las informaciones de inversión, de “que ganancias pasadas no garantizan ganancias futuras”, no seré quien acuse ni a Tecnología Extremeña del Litio, sociedad creada por Valoriza Minería, ni a las demás empresas que están detrás, sobre lo que hicieron otras antes. Ni tengo interés, ni pretendo desprestigiar en ningún sentido a dichas empresas. He sido toda mi vida un abogado de empresas y tengo demasiado respeto al trabajo empresarial para acusar a nadie de forma preventiva. Pero no soy ajeno a la experiencia del sector, dado que fui, precisamente, uno de los abogados involucrados en los procesos judiciales sobre las únicas canteras a cielo abierto que ha habido hasta ahora en la Sierra de la Mosca, durante varios años y en constante colaboración con los ingenieros de minas de la zona. No me siento precisamente un advenedizo en materia de estas explotaciones en esta zona.

DOS INICIATIVAS MUY CONTAMINANTES

El caso de Cáceres y su posible mina de litio incluye el proyecto de dos iniciativas altamente contaminantes. Primero, una mina a cielo abierto con entre 32 y 34 puestos de trabajo (según los documentos que consultemos de la propia empresa, que difieren). Segundo, una planta de procesamiento por tostación de micas de litio, utilizando gas natural y lixiviación en agua, para producir carbonato de litio. La planta de tostación necesitará más operarios, pero, ni sumando el personal de administración y servicios llegará a los 200 (según las propias estimaciones de los promotores cuando rinden informes y hacen algo más que contratar cartelería de propaganda). En todo caso, podríamos realmente dudar que pase de 100 puestos de trabajo, si lo comparamos con la mano de obra que se está utilizando en otras minas de litio a cielo abierto.

El Valle de Valdelflores, en serio peligro. C. CONDE.
El Valle de Valdelflores, en serio peligro. C. CONDE.

La localización de ambas industrias coincide, en gran parte, dentro del terreno urbanizable y de expansión lógica de la ciudad (cercana al campus universitario y al Parque Científico y Tecnológico, y la comunicación por carretera con Madrid). La veta de litio, que en última instancia pretende explotar la empresa australiana, llega prácticamente a la ciudad de Cáceres y a la localidad de Sierra de Fuentes. De momento empiezan unos metros distanciados de la ciudad, aunque no lo suficiente para que las explosiones, las vibraciones, y la contaminación no lleguen desde el primer momento a la ciudad. Con la experiencia minera histórica y las herramientas jurídicas que hoy existen, ¿alguien se atreve a asegurar que pararán mientras la extracción sea rentable, lleguen hasta donde lleguen y destruyan lo que destruyan?

En todo caso, la iniciativa minera prevé que, una vez contaminada la ciudad, su atmósfera y sus aguas, con el impacto en la biosfera de Cáceres, el litio irá a enriquecer la industria de otras ciudades (¿quizá con una fábrica de baterías en Barcelona, como sugería un notable periodista a sus más de ciento treinta mil seguidores en Twitter?).

Un breve recorrido por España y Europa nos pone de manifiesto cómo en todos los países de Europa hay empresas unidas a la fabricación de automóviles. España es el segundo fabricante de automóviles de Europa y el octavo del mundo. Todas las comunidades autónomas de España tienen empresas relacionadas con la fabricación de automóviles; Extremadura ha tenido solo dos, Catelsa, en Cáceres, dedicada a la fabricación de componentes de caucho, hoy cerrada, y Diter, en Zafra (Badajoz), actualmente Deutz, fabricante de motores. Y de lo único que se habla es de que Cáceres se utilice con las dos minas de litio (Cáceres ciudad y a 45 kilómetros, en Cañaveral), para producir el litio que España y Europa necesitan para sus fábricas.

Nos venden un proyecto de explotación especulativo, que genera un real empleo insignificante (a veinticinco años, que no es ni la vida laboral completa de una persona), que destroza el modelo de ciudad y sostenibilidad, que no aporta solución alguna a los problemas endémicos de la ciudad. Un proyecto que solo va a generar pobreza, degradación y aún mayor decadencia en la ciudad.

Nadie (repito: nadie) propone fábricas de verdad en Cáceres y su provincia para el desarrollo que desesperadamente necesita la ciudad y la provincia de Cáceres. Sólo se nos quiere para extraer el litio que resuelva el problema de España y de Europa. Pues… ¡qué desgracia! ¡Qué desgracia, España! ¡Qué decepción, Europa! Vuestro egoísmo no tiene límites. Pero los cacereños y los extremeños lucharemos. Y os aseguramos que no nos vamos a rendir.

La amenaza de una mina como esa a un tiro de piedra de la ciudad es muy grave. J.M. PAGADOR
La amenaza de una mina como esa a un tiro de piedra de la ciudad es muy grave. J.M. PAGADOR

(Alejo Hernández Lavado es doctor en Derecho, profesor universitario, delegado y asesor de Hispania Nostra y Europa Nostra, y un reconocido defensor del Patrimonio Cultural).

SOBRE EL AUTOR

Alejo Hernández Lavado, ilustre profesor y defensor del patrimonio, nuevo colaborador de PROPRONews

Nuestro colaborador Alejo Hernández Lavado, nuevo académico correspondiente de la Real Academia de Córdoba

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