Presuntos accionistas de Infinity Lithium sugieren comprar votos de los concejales cacereños para que aprueben la mina

Mensajes de un indignante chat que figura bajo el nombre de la compañía minera en un importante foro financiero australiano proponen comprar a los políticos locales que se oponen al grave peligro medioambiental y patrimonial de la pretendida explotación

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Ayuntamiento de Cáceres, los votos de cuyos concejales hay especuladores del litio que sugieren comprar. AYTO. CÁCERES
Ayuntamiento de Cáceres, los votos de cuyos concejales hay especuladores del litio que sugieren comprar. AYTO. CÁCERES

“The amount of energy and expense already undertaken could not have proceeded on the basis that the mine will ultimately depend on a coin toss or the whims of ultra-environmentalists. And in that regard, even if the city council does hold some ultimate veto power, there will be negotiation. If the operation is as viable, significant, and valuable as it seems, the votes may be bought, ideally though proper channels”. Son las palabras literales de un presunto accionista de la compañía minera australiana Infinity Lithium Corporation Limited (INF), que figuran, desde el pasado día 22, en un chat con el nombre de la misma dedicado a la “local opposition” (es decir, la negativa de los cacereños, con su alcalde a la cabeza, a aceptar la mina) ubicado en HotCopper, el mayor foro de inversiones y accionistas de Australia, palabras que traducidas al castellano dicen: “La cantidad de energía y los gastos ya asumidos no podrían haber procedido sobre la base de que la mina dependerá en última instancia de un lanzamiento de moneda o de los caprichos de los ultra ambientalistas. Y en ese sentido, incluso si el ayuntamiento tiene algún poder de veto final, habrá negociaciones. Si la operación es tan viable, significativa y valiosa como parece, los votos pueden comprarse, idealmente a través de los canales adecuados.” Ni el resto de usuarios del chat presuntamente vinculados a INF, ni nadie de la compañía, ha salido a desmentir o condenar hasta ahora tan vergonzosa propuesta en dicho foro.

Cáceres.-

Presuntos accionistas de Infinity Lithium parecen dispuestos a hacer cualquier cosa para conseguir que la mina de litio de Cáceres siga adelante, incluyendo la compra de votos locales. El proyecto de la mina ya cuenta con la aprobación previa de la Junta de Extremadura para la investigación preliminar del yacimiento cacereño, pero se enfrenta a dos frentes difíciles de batir: la rocosa oposición de la sociedad cacereña y el no menos firme rechazo de la mayoría de los políticos locales, alarmados unos y otros por la más que probable realidad de que la mina a cielo abierto representaría para la ciudad apenas una modesta inversión y la creación de un número insignificante de puestos de trabajo, pero sin ninguna ventaja añadida más allá de un horizonte de 30 años, a cambio de asumir el hecho cierto de la destrucción de la montaña y de su ecosistema natural, y del enorme riesgo de contaminación por aire, tierra y agua, sin contar otros efectos nocivos como los ruidos o el ingente movimiento de camiones.

La oposición de la ciudad es prácticamente unánime. FB.
La oposición de la ciudad es prácticamente unánime. FB.

OPOSICIÓN SOCIAL

La oposición social se canaliza a través de la muy activa y concienciada plataforma “Salvemos la Montaña de Cáceres”, muy curtida ya en el combate contra este proyecto que dañaría seriamente no solo el entorno urbano y la calidad medioambiental de la población, sino también, y sobre todo, su viabilidad como ciudad monumental declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con los perniciosos efectos que eso tendría para el turismo local, para la economía de la ciudad y para la vida diaria de sus habitantes.


“Si la operación es tan viable, significativa y valiosa como parece, los votos pueden comprarse, idealmente a través de los canales adecuados”, dice este accionista de la compañía.


La plataforma reúne ya a cerca de 10.000 miembros y simpatizantes, aunque casi toda la ciudad comparte sus postulados. Una motivada ciudadanía que ha presentado ya 35.000 alegaciones a la mina, como informaba recientemente en este periódico el abogado, profesor y defensor del patrimonio Alejo Hernández Lavado (La destrucción de Cáceres, crónica de una muerte anunciada).

Luis Salaya, alcalde de Cáceres
Luis Salaya, alcalde de Cáceres

LA OPOSICIÓN POLÍTICA

Y la oposición política se encarna en casi toda la corporación municipal cacereña, con su alcalde, el socialista Luis Salaya Julián (licenciado en Derecho, empresario y uno de los políticos extremeños más prometedores y con mejor imagen), a la cabeza.

Hasta el presente, las declaraciones del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Cáceres, tanto por boca de su portavoz, Andrés Licerán, como del propio alcalde, que además, y muy significativamente en este asunto, es el concejal de Medio Ambiente, son inequívocas: “no habrá mina de litio en Cáceres mientras el PSOE gobierne la ciudad”. Pero el PSOE no está solo en esto. Salvo los tres concejales de Ciudadanos, el resto de grupos políticos, PP, Podemos y otros tres concejales no adscritos, están en contra de la mina, con una casi unanimidad de 22 de los 25 concejales de la actual corporación.


La oposición del Ayuntamiento y de la sociedad cacereña a la mina de litio es casi unánime.


Previamente, el 19 de abril de 2018, el pleno del Ayuntamiento cacereño -regido entonces por el PP, con la alcaldesa Elena Nevado al frente- rechazó por abrumadora mayoría la modificación del Plan General Municipal que abría la puerta a la explotación de una mina de litio en el paraje de Valdeflores, con lo que el proyecto de Infinity Lithium, a través de Tecnología Extremeña del Litio, quedaba paralizado sine die. Los 21 votos en contra de la mina fueron los del PP, PSOE y Cáceres Tú, de los 25 posibles. Los otros 4, todos ellos pertenecientes al grupo de Ciudadanos, votaron a favor de la recalificación de los terrenos de la mina para su explotación.

EL PAPELÓN DE CAYETANO POLO

Curiosamente, entre dichos concejales de Cs que dieron el sí al proyecto de Infinity Lithium se encontraba Cayetano Polo, que, ¡mire usted qué casualidad!- ha sido fichado después precisamente por Infinity Lithium -¡bingo!- como responsable de Relaciones Institucionales de la empresa australiana, con un sueldazo; es decir, hablando en plata, contratado para realizar lobby ante, entre otras instituciones y políticos, sus propios excompañeros de Corporación, y sin el menor reproche ético por su parte.

De todos modos, sobre el papelón de Cayetano Polo (al que también menciona este presunto accionista en su post y no muy honrosamente) en este asunto, hablaremos en una próxima entrega, ya que ahora debemos centrarnos en el feo asunto de la propuesta de compra de votos de los concejales, habida cuenta de la gran cantidad de información que este tema está generando a través de las líneas de investigación que este periódico ha abierto.


A cambio de casi nada, la mina de litio causaría un enorme daño medioambiental, urbano, económico y social a la ciudad.


De todos modos y a pesar de que al principio el Grupo Municipal Popular se opuso frontalmente a la mina, últimamente, según fuente bien informada, parece que la firmeza de dicho grupo empieza a resquebrajarse, presumiblemente al son de los cantos de sirenas de ciertas empresas españolas y extremeñas interesadas en que la mina se haga.

Planta de INF de litio en Australia. Una explotación así es un serio peligro para Cáceres . FUND. CONSEJO ESPAÑA AUSTRALIA
Planta de INF de litio en Australia. Una explotación así es un serio peligro para Cáceres . FUND. CONSEJO ESPAÑA AUSTRALIA

COMPRAR VOTOS

Son estos dos frentes, el social y el político, los que preocupan en grado sumo a Infinity Lithium y a accionistas de la compañía -especuladores, en realidad, cuando proponen invertir ahora en la compra de acciones aun a riesgo de que la mina se frustre (como seguramente ocurrirá), jugando al beneficio multiplicado de que la mina se apruebe por encima de todas estas dificultades que la hacen casi descartable, dificultades que generan dudas muy razonables en los inversores más prudentes-, hasta el punto de sugerir o proponer procedimientos cuasi mafiosos para salvar el escollo de la oposición política, como hace este presunto accionista en el post que comentamos.


El único grupo municipal favorable a la mina es Ciudadanos, al que pertenecía Cayetano Polo, contratado ahora por Infinity Lithium con un sueldazo como Jefe de Relaciones Institucionales.


En efecto, en el chat de HotCopper, bajo el epígrafe Infinity Lithium Corporation Limited (INF) dedicado específicamente a la “Local opposition”, es decir, a los cacereños que dicen no a la mina (ver las capturas de pantalla que acompañan esta información), uno de los presuntos accionistas participantes en este que es “el mayor foro de inversión y comercio de acciones de Australia”, como se autodefine HotCopper, y cuya identidad se oculta bajo el nombre de usuario de pointmaster, y sin que ninguno de los demás presuntos accionistas o inversores participantes en el chat le digan que eso está muy feo, ni tampoco le desmienta en el chat la propia Infinity Lithium, propone directamente comprar votos.

Las declaraciones de este presunto accionista se encuentran en la página 33 del chat, y el lector puede verlas en su inglés original en las capturas de pantalla que acompañan a esta información.

Dichas declaraciones, traducidas al castellano por nosotros de manera literal, declaraciones que traslucen un enorme cinismo y una absoluta falta de moral, dicen lo siguiente:

TRADUCCIÓN DEL POST

“¿Cómo se puede cuantificar la oposición? Como punto de partida, claramente el término ‘mina a cielo abierto’ es un detonante suficiente para generar una oposición instintiva de un cierto número, independientemente de los méritos del proyecto. Mucho se puede observar de la campaña hiperbólica ‘Salva la montaña’ con videos presentados por niños en harapos, que muestran explosiones al estilo de la Primera Guerra Mundial en todas direcciones. Tales instintos son inteligibles: ¿quién de nosotros, si viviéramos en una pintoresca ciudad de 2.000 años de antigüedad en la lista del Patrimonio Mundial en el campo español, (no) rogaría porque (no) se estableciera una operación de este tipo en la puerta de al lado? Los beneficios económicos potenciales no se comprenden a nivel individual. Incluso para un posible empleado local, ¿de qué sirve decirle que en dos años podríamos tener un trabajo para usted? Y es cierto que el grueso de los beneficios no se materializará en Cáceres. Las respuestas de INF y EIT de julio de 2020 (disponibles en el sitio web de ‘business-humanrights’) a la campaña ofrecen una eliminación creíble de lo que parece ser alarmante. Sin embargo, la plataforma ‘Salvar la montaña’ claramente tiene energía y tiempo disponible y, incluso si es deshonesta, tiene el potencial de ser un palo significativo en la rueda de INF. Significativamente, la plataforma parece contar con el apoyo del alcalde de Cáceres, Luis Salaya. Pero, ¿qué tipo de político dejaría pasar tal oportunidad? Un artículo en Hoy de junio de 2019 en torno al momento en que fue elegido alcalde, dice (traducido por Google):»Otro de los escollos de Salaya ha sido la popularidad, dando cara. Lo reconoció incluso después de ganar sus segundas primarias contra Susana Padilla el pasado mes de mayo de 2018. A pesar de sus tres años como portavoz y estar entre sus máximas para quemar zapatos y conocer los barrios, le ha costado afianzar su imagen entre la gente de Cáceres”. ¿Qué quiere decir, que no se hará un nombre y luego culpará a factores externos si el proyecto sigue adelante? Dado que el proyecto parece contar con el apoyo de la Junta extremeña, el principal obstáculo es el Ayuntamiento de Cáceres. Parece (aunque agradecería más información) que controlan el plan general municipal que actualmente es incompatible con la minería en la zona donde se proyecta el tajo INF. No sé si eso significa que, a menos que el consejo acuerde votar para cambiar ese plan general, el proyecto simplemente se enfrenta a una luz roja. ¿Podría el permiso de un nivel regional o nacional invalidar la ciudad? Actualmente, el permiso de exploración concedido por la junta de Extremadura no incluye la zona de tajo prevista. No puedo encontrar ninguna información sobre los tipos de impugnaciones legales o litigios que podrían surgir en relación con esto, o si eso tiene el potencial de suspender los planes de INF. En cualquier caso, Cayetano Polo, recientemente designado por INF, es un ex concejal de la ciudad, presuntamente contratado en parte por su capacidad en relación con el trato con el ayuntamiento. Pero en general, se debe aplicar algo de sentido común. Esto puede parecer y (revelación total de mi falta de experiencia) probablemente lo sea, muy ingenuo, pero no parece posible que mentes más grandes no hayan entrado ya en estas consideraciones. La cantidad de energía y los gastos ya asumidos no podrían haber procedido sobre la base de que la mina dependerá en última instancia de un lanzamiento de moneda o de los caprichos de los ultra ambientalistas. Y en ese sentido, incluso si el ayuntamiento tiene algún poder de veto final, habrá negociaciones. Si la operación es tan viable, significativa y valiosa como parece, los votos pueden comprarse, idealmente a través de los canales adecuados. Extremadura ya estaba sufriendo antes de la pandemia. También es evidentemente incorrecto proceder sobre la base de la plataforma de ‘Salvar la montaña’ de que existe una dicotomía entre el entorno de la ciudad, por un lado, y el avance de la mina, por el otro. La UE tiene regulaciones medioambientales que presumiblemente EIT e INF pretenden seguir. INF ha explicado en términos generales cómo pretende minimizar el impacto. No se ha demostrado que la mina no pueda continuar sin dañar la ciudad, y el recurso de la plataforma a afirmaciones falsificadas tiende a sugerir que la verdad es mucho menos dañina.

Dicho esto, tales empresas deben ser una apuesta en el sentido de que se necesita hacer algún nivel de trabajo antes de que se pueda argumentar que el proyecto debe seguir adelante. Y, por supuesto, estas cosas pueden funcionar por sí mismas y cobrar vida propia. Después de todo, a los empleados de INF se les paga. Con eso en mente, el apoyo y la participación significativos del EIT parecen reveladores. Una cosa podría ser que una corporación codiciosa impulse un proyecto de pastel en el cielo durante varios años, se pague una buena cantidad en salarios y luego desaparezca, pero una operación de este tipo difícilmente sería un vehículo para el organismo de financiación de baterías de la UE. La participación de EIT es un respaldo independiente creíble de la viabilidad del proyecto. (Infinity Lithium ha cerrado un acuerdo vinculante con el grupo público-privado de la Unión Europea EIT InnoEnergy que incluye inversión y apoyo en otros servicios añadidos en diferentes etapas. Este paquete de medidas se ha alcanzado en el marco de una nueva plataforma creada por la Alianza Europea de Baterías (EBA por sus siglas en inglés) como se informó el  25 de marzo de 2020.) Y ellos también deben pensar que la oposición de la ciudad no es insuperable. Como dijo el EIT en su respuesta de julio de 2020 mencionada anteriormente, los planes detallados y las solicitudes de permisos no se pueden redactar hasta que las pruebas estén más avanzadas. En otras palabras, uno no esperaría que este proyecto cuente actualmente con los permisos que finalmente necesita”.

Hasta aquí el texto en traducción literal del original en inglés del post del usuario pointmaster.

DUDAS RAZONABLES

A partir de ahora, y vistas las estrategias cuasi mafiosas que en este foro se apuntan, cualquier voto futuro de los concejales de Cáceres autorizando la mina queda ya contaminado por la sospecha de haber sido comprado, del mismo modo que lo dicho por pointmaster deja muy dañada la credibilidad de Cayetano Polo. Las dudas a este respecto son más que razonables.

Hemos querido contrastar su participación en este asunto con el propio señor Polo y hemos hablado telefónicamente con él, pero se negó en todo momento siquiera a que le formulásemos la más mínima pregunta, remitiéndonos al periodista Conrado Gómez, perteneciente a la consultora de comunicación que lleva las relaciones de Infinity Lithium en Cáceres con la prensa. A Conrado le enviamos las preguntas correspondientes, pero tampoco recibimos respuesta alguna, salvo remitirnos al comunicado inicial con el que la empresa hizo pública la contratación del señor Polo como Jefe de Relaciones Institucionales de INF (de todo ello informaremos en una próxima entrega).

Esta falta de transparencia, que incrementa las dudas sobre el papel de Cayetano Polo en este asunto y sobre la claridad con la que debería actuar la empresa, contrasta por completo con la actitud del alcalde Cáceres, Luis Salaya Julián, con el que hemos hablado hoy mismo sobre este asunto. El alcalde nos reiteró la voluntad firme, suya y de su grupo, de que la mina de litio no se autorizará mientras él sea el regidor de la ciudad. Asimismo, nos dijo que desconocía la existencia del chat que denunciamos en esta información.

Además del cinismo y la falta de ética que traslucen las palabras del presunto accionista de INF autor del post que reproducimos, lo más llamativo si cabe es la torpeza de atreverse a decir estas cosas en un foro público que contiene ya, a la hora de redactar hoy esta información, nada menos que 43 páginas. Por nuestra parte, y en previsión de que los presuntos accionistas involucrados borren dichas manifestaciones, hemos recuperado y archivado los textos íntegros de dichas páginas y hemos realizado las correspondientes capturas de pantalla, para que luego no puedan decir que nuestra información es falsa.

(CAPÍTULO 2.- El infame chat de presuntos accionistas de Infinithy Litium).

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Sus últimos libros publicados son 74 sonetos (poesía, Fundación Academia Europea de Yuste), Los pecados increíbles (novela, De la Luna Libros), Susana y los hombres (relatos, Editora Regional de Extremadura) y El Viaje del Tiburón (novela, Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

OTRAS INFORMACIONES

La destrucción de Cáceres, crónica de una muerte anunciada