Pisando a Xi Jinping, “un objeto amarillo”

Los manifestantes hongkoneses han alfombrado la ciudad con pasquines contra el presidente chino y la presidenta local, Carrie Lam

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El presidente chino, denigrado y por el suelo. PAGADOR-PROPRONews
El presidente chino, denigrado y por el suelo. PAGADOR-PROPRONews

Las protestas en Hong Kong continúan jornada a jornada en mayor o menor grado, habiéndose recrudecido en estos días de celebración del 70º aniversario de la creación de la República Popular China. Lo que arrancó como una expresión pública y masiva de rechazo a la frustrada ley de extradición a China, se ha convertido en una lucha constante por la libertad y la pluralidad política en un territorio acostumbrado, desde la colonia británica, a un mayor grado de participación frente a una realidad nacional de partido único. Y junto a las manifestaciones más o menos violentas, los ciudadanos hongkoneses han emprendido otras iniciativas de propaganda permanente, como esta de alfombrar las calles con pasquines muy críticos contra el presidente chino Xi Jinping y contra la presidenta ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam.

Hong Kong.-

Los movimientos de protesta de los ciudadanos y ciudadanas hongkoneses no solo no decaen, sino que se incrementan a medida que pasan los días y, además, encuentra diferentes modos de expresión, para captar, mediante una acerada propaganda, la atención y las voluntades de los más remisos.


Esta protesta alude al jefe policial que llamó “un objeto amarillo” al manifestante al que golpearon y patearon sus agentes.


En la retina de todo el mundo están las enérgicas manifestaciones de protesta que adquieren intermitentemente visos de gran violencia por una y otra parte, hasta el punto de que, el día que se celebraba el 70º aniversario de la fundación de la República Popular (RPCh), la policía disparó por primera vez con fuego real contra los manifestantes.

Unos se atreven a pisar y otros, no. PAGADOR-PROPRONews
Unos se atreven a pisar y otros, no. PAGADOR-PROPRONews

Pero hay otras acciones que no llegan a la prensa internacional o que pasan desapercibidas a los corresponsables que aquí desarrollan su trabajo, acciones menos agresivas o más pacíficas, pero no menos críticas con la situación y con el régimen.

Carrie Lam, como careta de Xi Jinping. PAGADOR-PROPRONews
Carrie Lam, como careta de Xi Jinping. PAGADOR-PROPRONews

Por ejemplo, organizaciones diversas están alfombrando las calles de la ciudad con pasquines satíricos o muy críticos contra Xi y contra Lam, cuyas efigies a pie de calle permite que los viandantes puedan pisarlas a placer. En algunas de estas hojas se ve al presidente chino convertido en un cerdo, con la leyenda “A yellow object”. Es la inmediata e imaginativa reacción popular a una reciente y violenta acción policial contra un manifestante vestido de amarillo. El jefe policial de Hong Kong declaró que sus agentes patearon “a yellow object” (“un objeto amarillo”). Poco después, las calles se llenaron de cartelillos con Xi convertido en un cerdito amarillo, en una iconografía de este animal que es muy popular en China.

TAMBIÉN LA PRESIDENTA EJECUTIVA

Pero no era este el único elemento propagandístico de los manifestantes contra el régimen. En otro pasquín profusamente adherido al pavimento de diversas vías de Hong Kong, aparecía el retrato de la presidenta de la ciudad convertido en una máscara tras la que se ocultaba el rostro de Xi Jinping, el político que no hace mucho asumió todos los poderes de la república de manera prácticamente vitalicia. Carrie Lam es, desde julio de 2017, la presidenta del Consejo Ejecutivo y del Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, integrada en la RPCh.

La apariencia de calma de la megalópolis hongkonesa es falsa. PAGADOR-PROPRONews
La apariencia de calma de la megalópolis hongkonesa es falsa. PAGADOR-PROPRONews

Y ahora, los más osados entre los ciudadanos de Hong Kong, que son muchos, se atreven a pisar sin ninguna prevención las imágenes de sus gobernantes nacional y local, mientras que otros, más comedidos, evitan hacerlo, por si hay algún policía por los alrededores o para que no les graben las omnipresentes cámaras, instaladas por centenares en las vías públicas de todas las ciudades chinas.

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