El prodigio de la mariposa colibrí

La feliz coincidencia de un lepidóptero que parece un ave, unas rosas Princess Anne y Ángela Urbina, una estupenda fotógrafa vasca

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La mariposa colibrí, en plena libación del néctar de la rosa. ÁNGELA URBINA
La mariposa colibrí, en plena libación del néctar de la rosa. ÁNGELA URBINA

Un precioso jardín particular en Amurrio (Álava), en el que, entre otras numerosas flores, su dueña cultiva diversas variedades de rosas, algunas, relativamente raras procedentes de los cinco continentes. Este es el escenario de esta maravillosa Secuencia, en la que coinciden una rara mariposa, una variedad de rosas originaria de Inglaterra y una mujer sensible, la propietaria y cuidadora del jardín, gracias a la cual queda reflejada esta historia en una serie de preciosas imágenes. El mundo, la naturaleza y la vida siguen adelante, ajenos a nosotros y muchas veces a pesar de nosotros. Más nos valdría emular las lecciones de esta mariposa colibrí, capaz de vivir libando el néctar de las flores, y de Ángela, la mujer que descubre el prodigio y comparte con todos nosotros su maravillado asombro.

Amurrio (Álava).-

Cuando la mariposa colibrí llegó a aquellas rosas, Ángela ya estaba allí, cuidando su jardín, atenta a la llegada de otros seres amantes también de las flores.

LA MARIPOSA COLIBRÍ, que poca gente es capaz de ver en nuestro país, aunque no sea una especie demasiado rara, es la maravillosa Macroglossum stellatarum, un lepidóptero que tiene su hábitat en los países del sur de Europa y norte de África, y en algunas áreas del centro y suroeste de Asia. Sus alas llegan a medir 5 centímetros y la robustez de su cuerpo oblongo le dan aspecto de ave si se la mira desde determinados ángulos. Viendo su cuerpo rechoncho y grávido, que parece desafiar las leyes de la aerodinámica, surge la curiosidad sobre cómo es capaz este admirable ser de mantenerse en el aire, suspendido junto a las flores de las que se alimenta. La capacidad, velocidad de aleteo, fuerza y energía de su aparato volador obran el prodigio. Pero lo más sobresaliente de esta mariposa, además de esta capacidad para volar sosteniéndose en el aire como un diminuto y grueso helicóptero, es su trompa, casi tan larga como su propio cuerpo, de la que se sirve para libar el néctar de las flores que le sirve de alimento, desenrollándola desde su boca.

Las rosas "Princess Anne" del jardín de Ángela, con la mariposa llegando, abajo y a la derecha de la imagen. ÁNGELA URBINA
Las rosas “Princess Anne” del jardín de Ángela, con la mariposa llegando, abajo y a la derecha de la imagen. ÁNGELA URBINA

LAS ROSAS que han atraído a esta mariposa colibrí en este rincón de Amurrio no son unas flores cualesquiera. Pertenecen a la nobleza de las rosas, a la hermosísima variedad Princess Anne, que comercializa actualmente la empresa floricultora británica David Austin Roses, que tiene su origen en un gran hombre, el escritor del mismo nombre, también botánico, horticultor y creador de rosas, que fue el que materializó esta variedad, como otras muchas. Él fue el fundador de esta empresa familiar y este foro sobre el mundo de las rosas, considerado uno de los más importantes, fructíferos y avanzados del mundo.

David Austin, escritor, botánico y creador de rosas. WIKIPEDIA
David Austin, escritor, botánico y creador de rosas. WIKIPEDIA

DAVID AUSTIN nació en el condado inglés de Shropshire en 1926 y murió en el mismo lugar a finales de 2018. Este artista de los libros y la naturaleza tiene una historia singular. Enamorado desde niño de las flores, y particularmente de las rosas, creó la primera de ellas, la variedad Constance Spry, en 1963, una delicadísima flor de color rosa pálido. Desde entonces, y hasta el final de sus días hace dos años, ha creado dos centenares de variedades de distintas morfologías, colores, tamaños y aromas, todas con nombres poéticos, históricos, literarios, geográficos y sociales, todos ellos muy sugerentes, logrando, además, que sus originales rosales huelan como las rosas de siempre y florezcan varias veces al año.

Las rosas de David Austin, fundador de la empresa familiar que sigue activa tras su muerte, son reconocidas en el mundo de la horticultura y la floristería universal como English Roses y también Austin Roses.

Ángela Urbina Gregorio, jardinera de su propio jardin, rosalista y fotógrafa. PROPRONEWS
Ángela Urbina Gregorio, jardinera de su propio jardin, rosalista y fotógrafa. PROPRONEWS

ÁNGELA URBINA GREGORIO es una gran fotógrafa y apasionada de la jardinería, que cultiva multitud de flores, entre ellas, numerosas variedades de rosas. Su jardín en Amurrio (Álava) es la síntesis de un mundo de belleza y delicadeza que representa la pasión del alma humana por fundirse con la naturaleza. Nacida en Portugalete (Vizcaya), Ángela cuida sus flores con mimo, las estudia y las fotografía profusamente. Y capta, además, imágenes fascinantes de esos otros seres que llegan a su jardín o que hacen de él su hogar, como aves e insectos. La maravillosa Secuencia que ofrecemos hoy aquí es el fruto de esta labor atenta y delicada de Ángela, desvelándonos hoy la presencia inhabitual de la mariposa colibrí, que muchos de los lectores seguramente no habrán visto nunca con anterioridad y que, de no ser por personas como ella, seguirían sin conocer.

Estas fotos demuestran que hay vida más allá del coronavirus, que nuestro mundo está lleno de seres extraordinarios a los que deberíamos prestar mayor atención, que debemos cuidar mucho más el universo en el que vivimos -como hace Ángela-, que hay muchas cosas admirables en la vida dignas de ver que no cuestan dinero y, en su gratuidad, exhiben la grandeza de un mundo que va mucho más allá de los seres humanos. Así que, disfruten.

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