Nicholas Winton, un hombre extraordinario

Salvó a centenares de niños judíos del holocausto y murió hace dos años con 106.

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Nicholas Winton, en la época de su hazaña. BBC
Nicholas Winton, en la época de su hazaña. BBC

Era de una modestia y una humildad extremas. Pero lo mejor de todo en él era su bondad. Este verano ha hecho dos años de la muerte de Nicholas Winton, el valiente que salvó a centenares de niños judíos de las garras de los nazis y cuya gesta fue descubierta por casualidad, mucho después, por su esposa. Vivió ciento seis años. Una existencia larga y plena alimentada por su enorme corazón. La bondad es saludable.

Nicholas Winton nació en Londres en 1909 y murió en julio de 2015 en Slough, Berkshire (Inglaterra). Era hijo de emigrantes alemanes judíos en Reino Unido y él se educó como cualquier niño británico de familia acomodada de la época. Su prodigiosa aventura, que él mantuvo en silencio tanto tiempo, empezó en diciembre de 1938, en vísperas de la segunda guerra mundial.

El joven había planeado un viaje a Suiza para esquiar durante sus vacaciones de invierno, pero un amigo le telefoneó antes con la propuesta de que cambiara sus planes y viajara a Praga. Este amigo, Martin Blake, le informó del drama de los incontables refugiados que se hacinaban en campos de concentración en condiciones terribles, entre ellos, millares de niños de origen judío.

Winton alcanzó una avanzada edad, satisfecho y feliz. TIRWF
Winton alcanzó una avanzada edad, satisfecho y feliz. TIRWF

Al llegar y ver lo que ocurría, tal fue el impacto que le causó el drama de aquellas personas, que en su habitación del hotel Sroubek de Praga (hoy Hotel Europa), organizó una oficina para sacar del país a cuantos niños judíos pudiera y alojarlos con familias británicas. La mayoría de esos niños habían perdido a sus padres en los campos nazis de exterminio. Con la ayuda de otros amigos, Winton elaboró una lista lo más amplia posible de refugiados checos menores –se le ha llamado “la segunda lista Schindler”- y organizó todo el operativo de reunión y salida por vía aérea y por tren en varias operaciones, ocho en total, superando numerosos inconvenientes financieros y no pocos obstáculos puestos por los países a cuyos embajadores contactó para pedir colaboración, y que prácticamente no consiguió. Estas ocho expediciones, con un total de 669 niños, llegaron felizmente a Inglaterra, donde los chiquillos fueron acogidos por generosas familias británicas.


Un gran filántropo cuya bondad sigue siendo un ejemplo para todos.


El último tren, sin embargo, con 250 niños a bordo, quedó bloquedado en Checoslovaquia cuando se cerraron las fronteras a causa de la invasión nazi de Polonia. De esos niños nunca volvió a saberse nada y pasaron a engrosar la lista de los más de quince mil menores que fueron masacrados en el país.

CINCUENTA AÑOS DE SILENCIO

Pero lo más llamativo del caso es que de esta gesta nada se supo hasta mucho después, porque Nicholas Winton jamás se lo contó a nadie, ni siquiera a su mujer. Fue en 1988, cincuenta años más tarde, cuando su esposa Grete encontró las pruebas de la hazaña: un antiguo maletín de su marido que este tenía escondido en un rincón del desván de su casa, y que contenía numerosos documentos, entre ellos, la lista de los 669 niños salvados, con sus fotografías, e incluso cartas de los familiares que fueron a entregar a sus hijos o que solicitaron su salvación. Greta dio a conocer el asunto poco después y al humilde y bueno de Nicholas le llegaron, por fin, los reconocimientos que él había evitado toda su vida.

Él no sabía que las personas que le rodeaban eran los niños que había salvado. BBC
Él no sabía que las personas que le rodeaban eran los niños que había salvado. BBC

Finalmente, su mujer y otras personas involucradas en el homenaje, sin decirle nada le prepararon un encuentro con aquellos niños que él había salvado y que ahora eran personas adultas. Ocurrió en un programa de televisión al que habían invitado a Nicholas Winton y al que le acompañó Grete, sin que él conociese el motivo, ni mucho menos que todos los espectadores que le rodeaban, y que se pusieron en pie para aplaudirle mientras él permanecía sentado, atónito, eran aquellos niños. La emotiva escena está disponible en el vídeo que ofrecemos a continuación.

En julio de este año ha hecho dos de la muerte de este gran hombre. PROPRONEWS quiere rendirle homenaje póstumo de esta manera