Las cuentas del Festival de Teatro de Mérida 2019 están falseadas y/o manipuladas

Mañana publicaremos un amplio informe sobre el engañoso balance que han presentado el presidente de la Junta de Extremadura y el director del Festival

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Los máximos responsables políticos del Festival, con su director-adjudicatario, en la presentación del balance. JUNTAEX
Los máximos responsables políticos del Festival, con su director-adjudicatario, en la presentación del balance. JUNTAEX

Un equipo de tres periodistas profesionales de este medio, auxiliado por expertos en materia teatral, de aforos, publicitaria y contable, lleva analizando desde el pasado día 29, cuando fue presentado triunfalistamente por Jesús Cimarro, director-adjudicatario del Festival de Teatro Clásico de Mérida, y por Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, en presencia de la consejera de Cultura, Nuria Flores Redondo, y del director gerente del Consorcio del Patronato del Festival, Pedro Blanco Vivas, el balance de la 65ª edición del evento, que terminó en Mérida a finales de agosto. Lo analizado permite asegurar que el balance está lleno de manipulaciones, falsedades, medias verdades y exageraciones insostenibles. Mañana publicaremos dicho informe completo y sus demoledoras conclusiones.

Son tantas las argucias y mentiras empleadas por el señor Cimarro para hacer colar un éxito que no tiene ni siquiera en número de espectadores -las cifras de 2019 son inferiores a las de 2018, como probaremos mañana- y que es engañoso prácticamente en todo lo demás, que nos han costado muchas horas el análisis y contraste de todo ello y la elaboración del informe exclusivo que publicaremos mañana domingo, 1 de septiembre; informe que a última hora de la tarde de hoy sábado todavía no habíamos podido ultimar, dada la cantidad de enredos, falsedades, manipulaciones y trampas dialécticas y aritméticas que hemos detectado en la información suministrada por el señor Cimarro.

5 MILLONES DE EUROS

No es un tema menor que un evento con un volumen de negocio de más de 5 millones de euros anuales (más de 3 millones de dinero público aportado por las instituciones, especialmente por la Junta de Extremadura, y más de 2 millones de recaudación por taquilla, que también puede considerarse dinero público puesto que lo genera una actividad pública en un recinto público, aunque esté dirigido y explotado por un empresario privado) termine cada año ofreciendo una visión engañosa de su realidad contable y numérica, por boca de su responsable directo, señor Cimarro, y de su responsable máximo, señor Vara.

Un año más Vara y Cimarro han pretendido tomar el pelo a los ciudadanos y ciudadanas de este país y, de hecho, los medios convencionales han dado por bueno el balance que han divulgado sin sentido crítico alguno, bendiciendo falacias y mentiras como que el Festival ha tenido superávit, que ha incrementado el número de espectadores, que ha tenido un impacto mediático masivo y millonario en euros, que gracias al señor Cimarro se está amortizando la cuantiosa deuda que los anteriores responsables técnicos del Festival dejaron (bajo el primer mandato de Vara de 2007-2011, máximo responsable político precisamente de aquel desaguisado, él y los gobernantes precedentes, no lo olvidemos) o que la gestión de Cimarro y sus resultados puedan ser calificados, como ha hecho el señor Vara, de “excelencia”, en un momento, además, en que, a lo mentiroso del balance en términos aritméticos y económicos, se suma el nuevo y notable descenso de la calidad media del evento, con 5 espectáculos de 9 muy por debajo, al decir de la crítica, del nivel estético y de calidad mínimo que es exigible en un festival de la categoría que este tuvo antaño.

El informe de mañana, de alrededor de una docena de páginas, aclarará de una vez para siempre las falsedades que los actuales responsables del Festival quieren hacer colar una vez más. Un informe un tanto extenso, desde luego -por lo que pedimos paciencia anticipada a nuestros lectores-, pero imprescindible para desmontar con pruebas el vergonzoso enredo.