lunes, 15 julio, 2024
spot_img
InicioPlanetaHistoriaHispanidad en Guadalupe

Hispanidad en Guadalupe

La histórica fiesta de uno de los centros culturales y espirituales más importantes del mundo

Guadalupe es uno de los grandes centros espirituales y culturales del mundo. Su papel es clave en la historia de España y su repercusión mundial de siglos ha dado su nombre a centenares de topónimos en numerosos países del mundo y a millones de mujeres. Guadalupe conmemora cada año una de sus universales y centenarias señas de identidad, la Hispanidad (Fiesta Nacional de España), recordando que el 12 de octubre de 1492 pisó Cristóbal Colón América por primera vez, y el destacado papel de Guadalupe (Cáceres) en la efeméride. Este año el programa empezó el pasado día 30 de septiembre en el Monasterio de Guadalupe -una de las joyas monumentales, culturales, artísticas y espirituales del Patrimonio de la Humanidad-, prosigue mañana, día 7 de octubre, con la entrega de los Premios Guadalupe-Hispanidad, continúa el 11, con la Gala de la Hispanidad, y concluye el 12, con la gran celebración de la Fiesta de la Hispanidad.

Manuel Pecellín Lancharro
Manuel Pecellín Lancharro

Guadalupe, Extremadura.-

Fundado en el siglo XIV, el Monasterio de la Virgen de Guadalupe se convirtió pronto en el mayor centro peninsular de peregrinaje, junto con Santiago. Miles de personas acudían cada año a rezar ante “la Morenita”, pero también a buscar salud en sus famosos hospitales; consultar a los célebres galenos de la Escuela de Medicina; aconsejarse con los sabios frailes de la comunidad jerónima; entregar exvotos por los favores recibidos, tantas veces inexplicables según los leyes físicas; adquirir manuscritos del scriptorium o, sencillamente, solazarse con la belleza del centro y su geografía:

Compitiendo con los cielos
las Sierras de Guadalupe
esmeraldas son sus valles
plata y aljófar sus cumbres,

cantaba Góngora, en emulación de otros elogios similares suscritos por Cervantes, Lope de Vega y tantos grandes de nuestro Siglo de Oro que por allí estuvieron.

Sólo visitar la sacristía, con los óleos pintados exprofeso por Zurbarán para adornarla, es todo un deleite. Lugar predilecto para la reina Isabel I de Castilla (cuyo testamento guarda el inagotable archivo guadalupense), allí firmó Fernando el edicto que liberaba en Cataluña a los payeses de remensa de humillaciones seculares.


Lugar predilecto para la reina Isabel I de Castilla, cuyo testamento guarda el inagotable archivo guadalupense, allí firmó el rey Fernando el edicto que liberaba en Cataluña a los payeses de remensa de humillaciones seculares.


El cenobio de las Villuercas fue acrecentándose en todos los sentidos, al menos hasta la segunda mitad del s. XVI. Por eso, su visita constituye un repaso por la historia del arte, con singular relevancia en los maravillosos claustros gótico y mudéjar (sin duda, el predilecto para mí). Sus iglesias, capillas, camerinos y museos (singularísimo el de “libros miniados”, con más de 100 ejemplares) guardan innumerables tesoros que testifican la devoción profesada a la Virgen de las Villuercas por peregrinos de toda Europa. Es seguramente el topónimo español que más lugares designa: casi mil ciudades, islas, ríos, montañas… llevan el nombre de Guadalupe. No extrañe que allí venga celebrándose la Fiesta de la Hispanidad, alentada fundamentalmente por su Asociación de Caballeros.

Acudir a Guadalupe en otoño, cuando sus robledos y castañares se doran y las sierras de alrededor lucen con las mejores galas, añade una especial motivación.

Por cierto, acaba de aparecer la 4ª edición de la obra Real Monasterio de Guadalupe, guía que escribió quien sin duda mejor ha conocido el lugar, fr. Sebastián García OFM., tan vinculado a aquella Casa durante decenios y cuya muerte nos dejó a muchos un poco más huérfanos.

(Manuel Pecellín Lancharro, licenciado en Teología y en Filosofía, catedrático de Enseñanza Media, Medalla de Extremadura, Académico de la Real Academia de Extremadura de las Artes y las Letras, es escritor y ensayista, con una copiosa y valiosa obra publicada).

OTROS ARTÍCULOS

Antonio José Escudero Ríos, un luchador contra el antisemitismo

Mi Tisha b´Av por Baruj Spinoza

Adiós a Javier Machacón Lumbreras, un gran hombre y un gran profesor

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Últimas Noticias