Rescate en el Guadalquivir

Un pequeño piragüista sevillano corrió hoy serio peligro al caer a las aguas gélidas del río

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Al fondo, la piragua volcada y el chico pidiendo socorro. PROPRONEWS
Al fondo, la piragua volcada y el chico pidiendo socorro. PROPRONEWS

Un niño de diez o doce años, aprendiz de piragüista, sufrió hoy a mediodía un serio percance al volcar su canoa en el río Guadalquivir, a su paso por Sevilla, y caer a las aguas heladas del río. Ante la imposibilidad de ganar la inaccesible ribera, el chiquillo permaneció durante un rato pidiendo auxilio, aferrado a la embarcación, hasta que un bote de turistas logró rescatarlo.

El pequeño deportista bogaba solo. En el momento del incidente no había ninguna otra embarcación de compañía a su alrededor y la lancha de asistencia de su club, situado a unos pocos centenares de metros aguas arriba, tardó unos diez minutos en aparecer. El suceso tuvo lugar sobre las 13,25 horas, a escasa distancia de la margen derecha del río y casi debajo del Puente de Los Remedios. El chaval se aferró al casco de su piragua mientras gritaba desaforadamente pidiendo socorro, dado el peligro que corría, a causa de la corriente y la fría temperatura del agua. Aunque estaba a solo unos pocos metros de la orilla, su salida por allí era imposible ni podía prestársele auxilio desde tierra, dada la verticalidad de la ribera y la tupida maleza que la puebla. El Ayuntamiento sevillano debería tomar buena nota del incidente para mejorar la accesibilidad de las orillas y limpiarlas de esa vegetación salvaje y fea, que no aporta nada a la ribera y constituye un peligro siempre.


El incidente pone de manifiesto el peligro de las inaccesibles y sucias riberas.


Después de unos minutos gritando -lo que alertó a los sevillanos que tomaban el aperitivo en las terrazas de la orilla opuesta, en el Muelle Delicias, y a los que pasaban por el puente, que se congregaron a observar lo que ocurría-, un bote de turistas, de los que realizan paseos por el río para pequeños grupos, pudo rescatar al muchacho, ante la mirada atenta de las jóvenes remeras de un K4 que pasaba por allí y que, percatadas de la situación, ya bogaban hacia el chico para ayudarle.

El momento del rescate por un bote de turistas. PROPRONEWS
El momento del rescate por un bote de turistas. PROPRONEWS

Al tiempo que el náufrago era izado al bote de paseo, entre los aplausos de los curiosos de ambas riberas y del puente, llegó la lancha neumática de rescate del club del chaval, que se hizo cargo de él y de la piragua, remolcándola río arriba, hacia su base. Por esta vez todo quedó en un susto.