Cuatro opiniones especializadas sobre JAM Montoya

Catedráticos y profesores de universidades españolas ensalzan el trabajo creativo e innovador del gran fotógrafo español

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El dominio técnico del autor es absoluto. JAM Montoya
El dominio técnico del autor es absoluto. JAM Montoya

JAM Montoya ha recibido siempre el respaldo a su obra de la crítica especializada nacional e internacional y de los más destacados profesores, doctores e historiadores del arte. En esta información, complementaria del reportaje anejo sobre la persona y el trabajo del artista, cuatro destacados profesores y estudiosos dan su experta opinión sobre él.

OBJETO DE TESIS Y ESTUDIOS

La primera vez que vi las fotografías de JAM Montoya, hubo dos cosas que captaron profundamente mi atención; la primera fue la luz, esa luz suave, clara, difusa, estudiada; que, tras mis años de investigaciones encaminadas a desentrañar los misterios de la luz gótica, como medievalista, me llevó a plantearme si esta nueva manera de iluminar no tendría algo que ver anagógicamente con el reflejo de una personalidad brillante y profunda.

JAM Montoya es uno de los grandes de la fotografía mundial. DIANA AVENDAÑO
JAM Montoya es uno de los grandes de la fotografía mundial. DIANA AVENDAÑO

La segunda cosa, una vez que me hube desembarazado de esa hipnótica recepción de luz fue, cómo no, el contenido de esas imágenes, contenidos directos y aplastantes, apartados de todo convencionalismo o esteticismo manido y trasnochado, fruto de un carácter rebelde e inconformista y al mismo tiempo con una infinita sensibilidad para captar la belleza aun en los asuntos socialmente más escabrosos.

No es de extrañar que la obra de este gran autor haya sido motivo de estudio en tesis y congresos universitarios.

Aurora Ruiz Mateos, Catedrática de Historia del Arte de la Universidad Complutense.

PROMOVER EL DIÁLOGO

JAM Montoya es un fotógrafo, que utiliza la fotografía con la lucidez del que sabe a ciencia cierta que este medio puede ser el mayor de los revulsivos en un contexto cultural en el que tanto la arrastrada y evidente crisis de la fotografía, como la generalizada crisis del arte y los valores sociales, están más que asumidos.

JAM Montoya
JAM Montoya

Sobre la obra de Montoya se ha venido ejerciendo la más efectiva de las censuras, y precisamente aquí y ahora queremos reivindicar el valor de un autor que, cuando el panorama de la fotografía española se entretenía en la autocomplacencia estética, se dedicaba a realizar imágenes como las integrantes de su Serie Negra, una de las propuestas más revulsivas, atrevidas e incómodas que por aquel entonces se hacía, no ya en España, sino en Europa entera.

Las razones de su obra son razones fundamentadas en una pura convicción y fidelidad hacia el medio que utiliza, y en una permanente necesidad de comunicar sus inquietudes y promover el diálogo a un público generalmente poco formado, que casi siempre pasa por el arte como mero espectador ajeno y desinteresado.

Eulalia Martínez Zamora, Doctora en Historia del Arte y Profesora de Estética en la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura.

UN ESTILO PROPIO

JAM Montoya es un autor que ha demostrado alcanzar un estilo propio a lo largo de una importante y larga trayectoria, como lo demuestran las publicaciones sobre su obra, sin caer en tentaciones localistas o en conceptos exclusivistas de reportaje, crónica social o versiones de la realidad, manidas o redundantes.

JAM Montoya
JAM Montoya

Series como El Espacio Integrado, Gestáltica, Serie Negra, Rosario Cruz o Mirar la Luz, donde pone de manifiesto el total dominio de la luz y la expresión, al margen de tocar contenidos desacralizadores e iconoclastas, con una actitud claramente comprometida. Un autor que crea así unas fotografías que fascinan por la modernidad de sus composiciones y que remiten a una estética con paralelismos al constructivismo y al minimalismo, por sensibilidad común y no por imitación, lo cual lo lleva a configurar imágenes sugestivas que reiteran la evidencia del valor artístico de su fotografía, mediante unos medios propios, misteriosos, mágicos y sublimes.

Montoya ha investigado sobre técnicas y temas en el conjunto y evolución de sus series, con discursos sencillos aparentemente, pero de gran intensidad en la perfección fotográfica, sensibilidad estética y atrevimiento conceptual, diferenciándose claramente de otros fotógrafos de efectos o de aciertos casuales.

Creo por tanto que se trata de un autor importante para los interesados en la historia de la fotografía y en la personalidad de uno de sus mejores ejemplos.

Mª del Mar Lozano Bartolozzi, Catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Extremadura.

DECONSTRUCCIÓN DE LO SAGRADO

En la obra de Montoya existe una fascinante indagación formal y conceptual en la turbulencia del sexo y en la estética, desde sus primeras colecciones como Erosmi o El espacio Integrado, hasta las extraordinarias imágenes de Sanctorum, o estas últimas colecciones digitales, donde demuestra una maestría absoluta de elegancia compositiva y una suerte de deconstrucción de lo sagrado: “el relato libertino se nutre muchas veces del fetichismo religioso, del mismo modo que el proyecto reduccionista puede ser tan solo una máscara del exceso”.

JAM Montoya
JAM Montoya

El cuerpo está presente a través de todas sus representaciones como en las mise en scene de las fotografías de Montoya, colapsando la historia con los acontecimientos de una intensidad que el concepto no puede subsumir, pero en ellas se encuentra un testimonio del dolor, de lo trágico y la petrificación de los deseos, la sexualidad y la belleza, así como el éxtasis físico y espiritual desarrollado a partir de una intensidad profunda, sea sagrada o profana, lo que hace que sus imágenes se mantengan desafiantes y perturbadoras.

Hay en la iconografía de Montoya como un elegante dejarse caer, capaz de pasar de la abominación escatológica a la visión clásica del cuerpo o a la singular reinterpretación paradójica de la historia del arte en toda su narrativa fotográfica.

Este artista, en el que tan importante es la impronta oriental, desplaza su imaginario desde lo surrealizante o en aquella yuxtaposición del sexo y la comida, a lo bello extremo como argumento final, sin dejar de atender al juego de las sombras y la luz que maneja de forma increíble.

Fernando Castro Flórez, Doctor en Filosofía y Profesor de Estética En la Universidad Complutense.