O cambiamos la educación ahora ¡o nos vamos todos a la…!

Proponemos un plan para una revolución educativa asumible e inmediata

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Necesitamos un nuevo liderazgo político y social que enfrente el cambio radical que precisa nuestro sistema educativo, en cuyo pilar descansa la ética, la moral, la economía, el empleo, la convivencia y el futuro de todos nosotros. Por desgracia, los líderes actuales son demasiado cobardes para enfrentar un reto tan urgente que no puede esperar a mañana o a dentro de dos años.

UNA APROXIMACIÓN AL RETO EDUCATIVO

El espíritu emprendedor y creativo, la innovación y el talento de nuestros niños y jóvenes  se destruye masivamente en las aulas. A este panorama desolador asistimos incrédulos los padres, los  profesores, los alumnos y la sociedad en su conjunto, sin entender qué está pasando y cómo es posible que la educación esté preparando a las personas para desenvolverse en un ecosistema que desapareció hace mucho tiempo.

La educación está preparando a las personas para desenvolverse en un ecosistema que desapareció hace mucho tiempo.

Perdida la confianza en que los responsables políticos estén a la altura de los tiempos, a la ciudadanía no nos queda más remedio que “echarnos al monte” y asumir el cambio de abajo-arriba. Por eso te pido unirme a ti y convocar a otros que conocemos para comenzar la revuelta incruenta que nos lleve a construir un mundo nuevo desde los cimientos de una nueva educación.

El sistema educativo actual está obsoleto
El sistema educativo actual está obsoleto

En la tesis del cambio de modelo estoy en sintonía con personas tan reputadas como Alvin Toffler y Bill Gates, que apuestan sin ambages por la necesidad de derribar el sistema educativo actual y construir uno nuevo desde sus cimientos. Estoy de acuerdo también con el posicionamiento de líderes educativos como Ken Robinson y Richard Gerver, que apuntan a un rediseño de unos sistemas educativos nacidos del influjo de la Ilustración y la Revolución Industrial, y que no dan respuesta a los retos de la sociedad actual. De la misma manera estoy alineado con la filofosofía del lenguaje (Austin, Echeverría, Flores) y la escuela norteamericana del pragmatismo, en el entendimiento del individuo (ontología), como realidad y suma de cuerpo (biología), lenguaje y emociones; un ser inacabado abierto al aprendizaje, la transformación y la consecución permanente de nuevos desafíos.

Pero soy consciente también de que el cambio hay que producirlo desde abajo, con una agenda de trabajo inmediata y enfocada a la acción. En ausencia de líderes con la visión y el arrojo para hacer esto, la cosa ha de empezarse sin dinero y con los recursos que están presentes en el sistema ¿Cómo se hace esto? Cambiando la forma de conversar profesores-alumnos-padres-sociedad-autoridades transformamos el sistema educativo.

ANÁLISIS DEL RETO QUE ENFRENTAMOS

Si nos ponemos de acuerdo que entre los principales objetivos de la educación están:

  • Conseguir que los alumnos sean personas felices.
  • Ayudar a encontrar un empleo y el desarrollo de un proyecto vital/ profesional.
  • Desarrollar capacidades para que la persona pueda actuar y desenvolverse con autonomía en un entorno cambiante.
  • Proveer de conocimientos para conocer el mundo y su complejidad.
  • Desarrollar capacidades para la convivencia y la socialización bajo los principios y valores de la democracia.

Y aceptando también que el modelo se ha de basar en la igualdad de oportunidades y el acceso gratuito y universal a la educación, podemos concluir que el sistema educativo actual no está cumpliendo con los objetivos, e incluso está fallando estrepitosamente en algunos de ellos. De la misma manera, podemos decir que el debate desenfocado e infructuoso de las últimas décadas ha llevado a nuestro sistema educativo a una situación límite, con el peligro de poner en riesgo la viabilidad de toda una generación.

En esta partida todos nos jugamos el futuro.

El primer consenso para un pacto educativo debería iniciarse sobre el acuerdo de las causas del problema, básicamente en la aceptación que el mundo ha cambiado y con él, la sociedad, la economía, la tecnología, el empleo y las formas de vivir y relacionarnos. En este contexto, la esencia del debate educativo no es la que están planteando los actores políticos y educativos; el problema no es si se quita una asignatura o se pone otra, o si se pondera una sobre otra, o si se ponen más exámenes o menos…; todo esto es secundario frente al problema principal que tiene la educación:

  • ¿Qué tenemos que aprender?
  • ¿Cómo tenemos que aprender?
  • ¿Para qué tenemos que aprender?
  • ¿Dónde tenemos que aprender?
  • ¿Cómo tenemos que medir lo aprendido?….

Es evidente que el sistema actual, que fue diseñado para las necesidades de la Era Industrial, no es válido para el mundo de hoy. El problema es que un buen expediente académico no garantiza la felicidad ni el éxito profesional; que nuestros alumnos no salen preparados para un mercado laboral que ha cambiado; que el sistema no desarrolla capacidades para la autonomía y el desenvolvimiento personal; que no propicia la innovación ni el emprendimiento…

El reciclaje del sistema educativo pasa por aplicar este esquema. JUAN CARLOS CASCO.
El reciclaje del sistema educativo pasa por aplicar este esquema. JUAN CARLOS CASCO.

En paralelo, asistimos a un encendido debate educativo de besugos, donde las partes (autoridades educativas, padres, profesores, alumnos) cargan unas contra otras y se culpan entre sí de los males, sin comprender que el problema es sistémico. Tanto debate, tantas leyes, tanto despropósito han llevado a las partes a un sentimiento de resignación. Y no es verdad que el problema no tenga solución; la cuestión es que está mal planteado, su enunciado es incorrecto.

LA HOJA DE RUTA PARA EL CAMBIO DE MODELO

  1. Necesidad de redefinir el problema, tareas a realizar
    1. Volver a plantear el enunciado del problema.
    2. Ponernos de acuerdo en el diagnóstico.
    3. Ponernos de acuerdo en los objetivos de la nueva educación.
    4. Bajo consenso crear un nuevo modelo.
  2. Bases para comenzar a trabajar y pedir ayuda

En la coyuntura actual no podemos producir una voladura global del sistema, entre otros motivos porque sería muy costoso económicamente, y llevaría un tiempo cualificar y actualizar a los profesores en el nuevo paradigma. Por tanto, la revolución hay que realizarla con los actores existentes y, de manera procesual, con los recursos disponibles.

El cambio educativo tenemos que realizarlo con nuestros docentes y alumnos, no podemos despedirlos o sustituirlos, ni pedir que se vayan un par de años a sus casas hasta que el nuevo sistema esté listo para funcionar. Está claro que los docentes necesitan una actualización radical, un cambio de paradigma, lo que implica un proceso para desaprender y reaprender; los alumnos necesitan contribuir y ser responsables; las autoridades necesitan cordura, sentido común y visión del momento histórico, y los padres y la sociedad compromiso y apoyo incondicional; en una partida en la que todos nos jugamos el futuro.

Aceptamos pedirnos ayuda. Estamos ante un reto monumental, donde ninguna de las partes por separado tiene la solución. Necesitamos una nueva forma para relacionarnos e interactuar, reconociendo que precisamos ayuda: el profesor necesita ayuda, el director del colegio necesita ayuda, el ministro necesita ayuda, el consejero necesita ayuda, los padres necesitamos ayuda, la sociedad necesita ayuda. Y por supuesto, los alumnos necesitan ayuda!

Desde la humildad, todas las partes implicadas reconocemos que tenemos un problema y decidimos firmar un pacto en el que todos prometemos pedir ayuda cuando la necesitemos, y ofrecerla cuando nos la demanden.

  1. Un cambio en los roles de los actores del sistema educativo con la adquisición de nuevos compromisos

* Adquisición de nuevas competencias de los profesores. Que los profesores adquieran técnicas para ayudar a cada alumno a descubrir su pasión y vocación, y que alineen sus trabajos y aprendizaje en este enfoque; que los profesores promuevan en cada alumno el sentido del legado y trascendencia de sus vidas, estimulándoles para hacer una diferencia y crear valor para ellos mismos y la sociedad; que los profesores adquieran técnicas para ayudar a sus alumnos a desarrollar autonomía, emprendimiento e innovación. Este nuevo rol del profesorado debe incorporarlo a través de iniciativas formativas de corta duración facilitadas por las autoridades educativas y a través de guías sencillas para la acción.

* Adquisición de hábitos proactivos en los alumnos. Que los alumnos desde edades tempranas asuman su papel como responsables y protagonistas de sus propias vidas, se comprometan a descubrir y poner en marcha su proyecto vital, adquieran visión de legado y generación de valor para la comunidad. Durante los estudios universitarios o de formación profesional, se comprometerán a vertebrar el aprendizaje sobre su proyecto vital, para convertir el estudio en un medio no en un fin en sí mismo.

* Adquisición de nuevas responsabilidades de los padres. Que los padres presten ayuda a los profesores en su desempeño, coadyuvando al descubrimiento de la pasión y vocación de sus hijos; que los padres trabajen activamente con los profesores y sus hijos para proveer de los recursos que tengan a su alcance para apoyar la construcción de su proyecto vital.  Este rol de padres y madres va mucho más allá de financiar los estudios de sus hijos.

* Que las autoridades educativas estén a la altura y se comprometan a introducir los cambios legislativos, y proveer de los permisos necesarios a la comunidad educativa para facilitar el hacer de profesores, alumnos y padres. Que las autoridades educativas flexibilicen los estándares educativos actuales y contenidos curriculares, sistema de evaluación y medición de conocimientos…

  1.  El cambio en el corazón del sistema se iniciará cuando cambiemos la forma de conversar entre sí de los actores

* Modificando la forma de hablar y las conversaciones de los diferentes actores, cambiamos su forma de actuar; cambiando la forma de actuar cambiamos los resultados; cambiando los resultados transformamos el sistema.

* Todo el cambio se comienza a sustanciar en la adquisición de nuevas habilidades para conversar profesores-alumnos-padres-administración-sociedad. Para jugar los roles descritos en el paso anterior y pedir ayuda cuando la precisemos, necesitamos aprender a hablar de otra manera. Para ello hemos elaborado una pequeña guía titulada: Guía práctica de conversaciones efectivas de los actores educativos.

* Desarrollando destrezas conversacionales nuevas, sobre la base de compromisos nuevos de los actores, cambiamos el sistema en su conjunto. El reciclaje global del sistema pasa por aplicar el esquema adjunto.

Las destrezas conversacionales básicas que nos permiten transformar el sistema se basan en 6 Dominios transversales (escuchar, declarar, afirmar, enjuiciar, pedir, prometer).
El salto hacia la calidad total del sistema se alcanza cuando profesores y alumnos entrenan los  9 Niveles de excelencia para el proyecto vital: dirección, relaciones internas, relaciones externas, trabajo, aprendizaje, renovación, emocionalidad, planificación y evaluación.

UN EJEMPLO DEL NUEVO PATRÓN CONVERSACIONAL

El nuevo patrón conversacional que transforma el sistema educativo.  Rediseñando nuestras conversaciones y aprendiendo un hablar diferente (destrezas lingüísticas básicas), cambiamos nuestras acciones; cambiando nuestras acciones cambiamos los resultados.

Declaración inicial del profesor: “me declaro incompetente para cumplir con los objetivos de la educación y me abro al aprendizaje, realizando acciones formativas de corta duración para entrenar a mis alumnos en el descubrimiento de su vocación, creación de ideas, creación de la visión de legado, apoyo a su proyecto vital … ”
Declaración fundacional del profesor al alumno: “declaro que estoy aquí para ayudarte a descubrir tu pasión y ayudarte a definir tu proyecto vital, adaptando la materia que te imparto a ese fin ….”

Declaración fundacional del alumno al profesor: “te declaro lo que quiero ser en la vida, o te pido que me ayudes a descubrir lo que quiero ser, y me declaro responsable para llevar a cabo este propósito, por lo que también me ofrezco para ayudarte en lo que me solicites ….”

Declaración fundacional de las autoridades educativas a profesores, alumnos y padres: “necesito que me digáis las cosas que debemos cambiar para mejorar el sistema… Necesito que me digáis los recursos que necesitáis y los que no necesitáis …”
Declaración fundacional de la comunidad educativa a la sociedad: “necesitamos que divulguéis los nuevos objetivos y valores de la educación… Necesitamos el compromiso de toda la sociedad (medios de comunicación, empresas, trabajadores…) con el sistema…”

Declaración del profesor a los padres: “necesito que me ayudéis a descubrir la vocación de vuestro hijo… Necesito ayuda para que reforcéis en vuestro hijo el sentido de responsabilidad ….”

Declaración de los padres al profesor: “necesitamos que refuerces en nuestro hijo el sentido del legado… Necesitamos saber en qué debemos reforzar el proceso de aprendizaje ….”

Declaración del profesor a los padres: “necesito que reforcéis el enfoque del proyecto de vuestro hijo… Necesito que le estimuléis para apuntalar su confianza…”
Esto es sólo un botón de muestra. Siguiendo este patrón hemos de diseñar millones de conversaciones cruzadas entre los actores. Si sabemos introducir estas destrezas lingüísticas básicas, cambiaremos el sistema.

Con esta propuesta no hemos reclamado recursos críticos al gobierno. Todas estas acciones se pueden empezar a abordar con los recursos y actores disponibles en el espacio educativo.

Todo lo descrito es el paso previo y las acciones preparatorias para la segunda fase de transformación del modelo que sustituirá al actual.

(CONTINUARÁ)