Lo que hasta ahora era una garantía de protección bajo el paraguas de una alianza consensuada, puede convertirse en un peligro para la seguridad española debido a la improvisación, la arbitrariedad y el unilateralismo de las acciones militares del presidente Trump. Rota no puede ser un juguete en manos de un político tan imprevisible y temerario. Con este tema iniciamos esta sección titulada Guerra y paz, donde daremos cabida a asuntos militares y estratégicos de interés para España.

No todos los habitantes de la bahía de Cádiz son conscientes del coste en seguridad que conlleva albergar una base aeronaval de la importancia de Rota, sobre todo por su utilización compartida por España con Estados Unidos y por constituir una de las principales de la OTAN en el flanco sur de Europa y Norte de África, con evidente proyección geoestratégica sobre el Atlántico y el Mediterráneo. Pero algunos de estos ciudadanos con los que ha hablado PROPRONews se preguntan si algún silo de alguna lejana potencia previsiblemente enemiga llegado el caso, no albergará un misil, nuclear o no, programado para destruir Rota. Y la respuesta es sí. Un objetivo tan importante como es este, indudablemente está en el punto de mira de determinadas potencias en caso de conflicto.

El ataque a Siria desde los buques americanos de Rota. ARMADA EE.UU.
El ataque a Siria desde los buques americanos de Rota. ARMADA EE.UU.

SIN AVISO NI PERMISO

Hasta ahora, la seguridad de Rota y de lo que este enclave representa en la seguridad de España, venía definida por la cobertura militar de Estados Unidos –la potencia que comparte la base- y de la OTAN. Eso, bajo condiciones normales. Pero algunos observadores se preguntan si es normal que buques norteamericanos basados permanentemente en Rota desencadenen ataques contra terceros países sin que el gobierno norteamericano no solamente no pida permiso, sino que ni siquiera informe al gobierno español hasta que el ataque se consuma.

Trump no consulta con España los ataques que ordena desde la base.

Pues bien, eso es lo que ocurrió el 6 de abril pasado, cuando los destructores USS Porter y USS Ros lanzaron seis decenas de misiles de crucero Tomahawks, contra la base militar siria de Shayrat, en la ciudad de Homs. Era la primera vez desde que empezó la guerra civil siria que EEUU atacaba directamente objetivos en ese país, donde Rusia tiene desplegado un importante contingente militar. El problema es que el repentino ataque estuvo ordenado expresamente por el imprevisible presidente Trump, sin contar con ninguna autoridad civil ni militar española, a pesar de las consecuencias que de este tipo de acciones pueden derivarse para nuestro país en el plano internacional y desde el punto de vista del yihadismo. El ataque se produjo contraviniendo escandalosamente la propia doctrina de Trump, repetidamente manifestada, de que él no emprendería acciones militares en el mundo, del que, según él, EE.UU. dejaría de ser el gendarme. Por supuesto, esta acción tuvo una inmediata y preocupante advertencia por parte de Rusia, principal aliada del régimen sirio.

Base de Rota vista desde Cádiz. PROPRONews
Base de Rota vista desde Cádiz. PROPRONews

ESCUDO ANTIMISILES

Rota es una base aeronaval con un enorme puerto militar y un gran aeropuerto de aviones de guerra que, además, de sus dotaciones fijas, sirve de lugar de paso, carga y repostaje, o de punto de partida o escala para acciones bélicas, como los bombardeos efectuados sobre Libia años atrás. No solo los buques y aviones de EE.UU. utilizan la base, sino también los pertenecientes a numerosos países de la OTAN.

Aviones Harrier españoles en Rota. PROPRONews
Aviones Harrier españoles en Rota. PROPRONews

La imprevisibilidad del presidente norteamericano es otro componente de riesgo.

Pero, en el caso que nos ocupa, los destructores que bombardearon el aeródromo militar sirio en abril están basados de forma permanente en Rota. En realidad, el cometido de estos buques –que son cuatro; los otros dos son el USS Cook y el USS Carney– más que atacar es servir de paraguas protector antimisiles en el flanco sur de Europa. De hecho, los cuatro navíos constituyen el componente naval del escudo antimisiles de la OTAN en este flanco. Esta escudo dispone de sistemas de combate Aegis y de misiles SM-3, concebidos para detectar y destruir misiles balísticos en vuelo en un radio de 500 kilómetros.

Rota es punto de carga, reportaje y escala para aviones de la OTAN. PROPRONews
Rota es punto de carga, reportaje y escala para aviones de la OTAN. PROPRONews

Por fortuna, y en esa línea errática de la política nacional e internacional de Donald Trump, no ha vuelto a realizarse, que se sepa, ninguna otra acción militar ordenada por él, utilizando medios navales o aéreos basados en Rota. En la línea de sus bravatas contra China por el expansionismo de este país en el mar del Sur de China; o contra Corea del Norte por los ensayos nucleares y balísticos que realiza este país; o contra los tabibanes, con el lanzamiento no hace mucho de “la madre de todas las bombas” en Afganistán; o contra la misma Siria después del bombardeo de abril, Trump no continúa después estas “iniciativas” bélicas con acciones de ningún tipo, como si esos excesos puntuales fuesen la desmañada explosión adolescente que calma de inmediato la inmadurez de su autor. Pero es esto precisamente lo más preocupante para muchos observadores y lo que convierte al presidente norteamericano en un aliado de riesgo.

Los cuatro destructores americanos de Rota forman parte del escudo antimisiles de la OTAN.

Harrier español sobrevolando Rota. PROPRONews
Harrier español sobrevolando Rota. PROPRONews

El despliegue de la fuerza naval norteamericana en Rota fue aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al final de su mandato, y se terminó de implantar ya en la primera legislatura de Mariano Rajoy. Todo esto se añade al hecho en sí de la existencia de la propia base, esencial, por otra parte, para la seguridad y defensa de España, pero que numerosos grupos pacifistas y de otro tipo cuestionan a menudo, incluso con protestas y manifestaciones periódicas en la propia localidad. “El roto de Rota”, llaman los gaditanos, con la agudeza que les es propia, al nuevo riesgo añadido a causa de la titubeante y unilateral política internacional de Trump.

Buque de guerra atravesando la bahía de Cádiz. PROPRONews
Buque de guerra atravesando la bahía de Cádiz. PROPRONews