Ana Botín escribe al accionista del Santander

El Banco Popular, en buenas manos

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Nadie puede negar a estas alturas la capacidad y los reflejos de Ana Patricia Botín en el mundo de la gran banca y las finanzas internacionales. Hija de Emilio Botín, ha tenido la mejor escuela desde que le salieron los dientes, y después ha demostrado su independencia e inteligencia como ejecutiva y gestora. Su última jugada, la adquisición del Banco Popular, una de las joyas de la banca española que, por azares del destino y por una pésima gestión, ahora estaba en peligro de quiebra inminente. Una iniciativa con cierto riesgo para la que Ana Botín ha buscado la complicidad del accionista.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander. BS
Ana Botín, presidenta de Banco Santander. BS

Los reflejos de Ana Botín son innegables. Después de tener los informes correspondientes, apenas ha dudado un minuto antes de tomar la decisión de que el banco que preside, el Santander (BS), adquiriese el Banco Popular (BP), una entidad otrora prestigiosa, pero que últimamente estaba en estado semicomatoso. La operación, cerrada en un euro y en un tiempo récord, tendrá no obstante un coste importante para la entidad adquirente. Sin embargo, los analistas financieros, después del aval de las autoridades europeas y del Banco de España, están seguros de que el gigante español de las finanzas –número uno en Europa y unos de los quince mayores del mundo, con una capitalización bursátil de casi 85.500 millones de euros a junio de 2017- digerirá sin dificultad el bocado y volverá a poner en valor el BP integrado.

La carta. PROPRONews
La carta. PROPRONews

LA CARTA

En una entidad del siglo XXI que se precie, cuando suceden turbulencias o se toman decisiones arriesgadas, los dirigentes saben que lo mejor es una política de transparencia en el mayor grado posible. En este caso no se trata solo de actuar a través de un cristal de cara a las autoridades económicas y financieras y a la opinión pública, sino de cuidar mucho el detalle con los accionistas, que, al fin y al cabo, son quienes afrontan los riesgos y tienen la última palabra.

La presidenta de Banco Santander genera confianza.

Respondiendo a sus innegables recursos en materia de reflejos, Ana Patricia Botín –en realidad, se presenta como Ana Botín, que es más corto y efectivo- ha escrito una carta que estos días está llegando a los 3,3 millones de accionistas del BS repartidos por todo el mundo. En dicha carta, encabezada exclusivamente con su imagen –Ana Botín es una de las pocas mujeres expuestas al escrutinio público cuyo físico ha mejorado con el tiempo, y eso no puede deberse solo a los tratamientos- y el anagrama del BS, la presidenta del banco dice lo siguiente:

Boadilla del Monte, 7 de junio de 2017

Estimada/o accionista,

El Consejo de Administración de Banco Santander ha acordado la adquisición de Banco Popular a través de una subasta coordinada por el Fondo de Resolución Europeo. Para ello Banco Santander tiene que acometer una ampliación de capital por un importe de 7.000 millones de euros. La emisión se llevará a cabo a través del procedimiento de suscripción preferente dirigido a accionistas minoritarios e inversores institucionales, que confiamos se ejecutará en un período máximo de dos meses.

Con esta operación Banco Santander recupera el liderazgo financiero en España, tanto en crédito como en recursos de clientes, además de convertirse en el primer banco privado de Portugal. Santander fortalece su modelo de negocio en España con una cartera más diversificada, con un peso equilibrado entre el negocio institucional, grandes empresas, pymes y particulares.

Es una magnífica oportunidad que nos permite cunmplir con nuestro compromiso de generar valor para nuestros accionistas. Esperamos:

Una rentabilidad sobre la inversión del 13-14% en el año 2020, muy por encima del coste de capital del Grupo.

Un impacto positivo en beneficio por acción desde el año 2019.

Importantes sinergias de costes.

Continuamos reiterando nuestros objetivos comerciales y financieros para este año y 2018, incluido el aumento de dividendo por acción, el beneficio por acción y el valor tangible.

Esta cooperación nos ayudará a conseguir nuestro objetivo de convertirnos en el mejor banco comercial ganándonos la confianza de nuestros accionistas y clientes, para contribuir al progreso de las personas y de las empresas.

Agradezco su apoyo y su confianza en esta nueva etapa de crecimiento de nuestro banco.

CONFIANZA

Consultados algunos accionistas minoritarios de BS sobre la acogida a esta carta y lo que ello representa, todos coinciden en señalar “la confianza que tenemos en el banco y en la buena gestión de sus órganos, presididos por la señora Botín”.

Una profesional eficaz al frente del primer banco europeo.

Razones no les faltan. La rentabilidad durante los últimos doce meses de BS ha sido creciente, con un pico en mayo/2017 de más de 6,00. Pero la confianza de los accionistas de BS tiene no solo un componente económico, sino también psicológico e histórico. Los accionistas son conscientes de que BS ha capeado satisfactoriamente todas las crisis económicas registradas en las últimas décadas, sin mengua de su liderazgo en el mercado europeo y en los diez mercados principales en los que opera. Y buena parte de esa confianza se apoya en la credibilidad de la presidenta, avalada por su talento, su estilo profesional, su discreción y modestia, y su ausencia de los focos públicos.

Sede central del Banco Popular, la entidad absorbida.
Sede central del Banco Popular, la entidad absorbida.

Salvo algún bache menor, su trayectoria viene avalada por su impecable gestión al frente de Banesto, de la filial del Grupo Banco Santander en Gran Bretaña y de todo el Grupo BS desde septiembre de 2014, fecha del fallecimiento de su padre, el prestigioso banquero Emilio Botín.

La presidenta espera una rentabilidad del 13-14 % en 2020.

Si existe una entidad financiera en la que la relación psicológica entre accionariado y presidente sea tan positiva, esa es el BS. Por algo Ana Botín goza del reconocimiento de sus acionistas. Y por algo ha sido declarada durante dos años seguidos por el Financial Times como primera empresaria de Europa. Probablemente si al frente de la banca española de los años de la crisis, que tuvo que ser rescatada tan ignominiosamente con el dinero de todos –una operación en la que el erario público ha perdido más de 60.000 millones de euros reconocidos por el Gobierno- hubiera habido menos dosis de testosterona y más sensibilidad femenina, las cosas hubieran ido mejor para todos. Tal vez hagan falta en España y en Europa muchas Anas Botín en el mundo de la economía y las finanzas.